La psicosis por el gasolinazo La psicosis por el gasolinazo
Una grabación afirmaba la inminencia de un golpe de Estado. Se trataba, decía la mujer del audio, de una “nota preventiva”. “(…) Tenemos fuertes... La psicosis por el gasolinazo

Una grabación afirmaba la inminencia de un golpe de Estado. Se trataba, decía la mujer del audio, de una “nota preventiva”. “(…) Tenemos fuertes rumores de que el ejército le está volteando bandera a Peña, las fuerzas armadas le están dando la espalda al gobierno, lo cual significa un inminente golpe de Estado”. Luego, la propia alocución describía ciertas recomendaciones frente al suceso: “No salgan tarde, no se alejen mucho de sus casas, estos días –anunciaba previsoramente la mujer del audio- la cosa se va a poner muy fea”. El mensaje continuaba con otro anuncio igualmente oscuro: “Viene para acá el grupo armado de Jalisco, que se denomina ‘Ejército de Jalisco’, y pues dijeron que a lo que se moviera le iban a dar”.

En el servicio de mensajería de Whatsapp, una comunicación, rubricada por un “Comandante Osvaldo Quiroga. Policía Estatal” sostenía que en diferentes puntos del Estado de México –“Cuatitlán Izcalli, Cuautitlán México (sic), Tultepec, Tultilán, Coacalco, Ecatepec, Naucalpan (…)”- se verificaría “abuso de autoridad y de la Fuerza (sic)”, por lo que se recomendaba “NO SALIR DE SUS CASAS (sic) y si están en su trabajo, salir más temprano”.

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Otro mensaje, aún más llamativo y divulgado por la misma vía que el anterior, encabezaba su contenido con un vistoso “ALERTA ROJA” (sic), flanqueado por dos pequeños anuncios amarillos y de signos de exclamación. “CIERRE LOCALES, TIENDAS, MERCADOS, PAPELERÍAS ETC. LAS ESTÁN ASALTANDO! TIPOS VESTIDOS DE NEGRO, ENCAPUCHADOS Y CON MOTOS ESTÁN PASANDO A ROBAR A MANO ARMADA (sic)”. El mensaje cerraba con un imperativo “COMPARTE”.

Los mensajes anteriores, divulgados con profusión a lo largo de ayer 4 de enero, se dieron a la par que las protestas en todo el país contra el aumento de los precios de las gasolinas. La mayoría destacaba la inminente llegada de disturbios, a manos de sospechosos contingentes provocadores, o la urgente recomendación de guarecerse tras los muros del domicilio y cerrar los negocios o despachos. En diferentes cuentas de Facebook, por ejemplo, se daba un pormenorizado seguimiento de los supuestos desmanes ocurridos, particularmente, en el municipio mexiquense de Ecatepec.

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En Twitter, destacó el periodista Jenaro Villamil en la versión digital de Proceso, se contabilizaron 485 cuentas falsas  (http://www.proceso.com.mx/468696/bots-en-twitter-mensajes-anonimos-en-whatsapp-intentan-generar-panico)  que promovían la leyenda #SaqueaAUnWalmart, leyenda con la que se promovían los actos vandálicos que finalmente ocurrieron en señalados puntos del Estado de México, la Ciudad de México, Michoacán, Hidalgo, Tabasco, Veracruz, Querétaro y Quintana Roo.

En concreto, más allá del nebuloso y contaminado ecosistema cibernético, repleto de “rebeliones” y “golpes de Estado” –un verdadero clima de guerra sucia-, se contabilizaron “250 tiendas saqueadas en su totalidad”, según dejó saber el  director de Relaciones con Gobierno, Manuel Cardona Zapata, de la Asociación Nacional de Tiendas de Autoservicio y Departamentales (ANTAD), en el programa televisivo Despierta. Por su parte, Eduardo Valiente Hernández, comisionado de Seguridad Ciudadana en el Estado de México, refirió en el espacio radiofónico de Patricia Calva en Grupo Imagen,  que hasta el momento se contabilizan 430 detenidos por los actos vandálicos registrados, de los cuales 255 son hombres, 51 mujeres y 124 menores de edad.

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En tanto, en la Ciudad de México el policía José Hernández García murió por evitar, destacó la Secretaría de Seguridad Pública capitalina, un asalto en una gasolinera de la colonia Tacubaya, en la delegación Miguel Hidalgo.

Como fuera, el estado de psicosis colectiva que generó el raudal de información falsa, devino en el cierre indiscriminado de negocios, o en la interrupción de la jornada laboral, al menos, en la Ciudad de México. El Centro Histórico, por ejemplo, habitualmente populoso, lucía un vacío casi espectral, consecuencia de que la mayoría de sus establecimientos permanecían cerrados.

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No fue, pues, un hecho casual ni gratuito. La aparente “espontaneidad” con la que se presentan hechos sociales de la envergadura del reciente, guarda tras de sí una trama específica y coordinada. En la configuración de las condiciones que permitieron el virtual estado de histeria colectiva, se cifran elementos de legítimo descontento, en efecto, pero también de una evidente manipulación.

Para lograr el enrarecido clima como el vivido en la víspera, se precisa de un ánimo social particularmente tenso, agudizado por las contradicciones propias de una sociedad transida de enojo y miedo. Una mixtura de emociones colectivas, aupadas por el maltrato de la coyuntura política y económica, y por el complejo, por decir lo menos, panorama social hacia el futuro.

Así comienza el año.

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Rodrigo Coronel

Rodrigo Coronel

Periodista y politólogo. Es Licenciado en Ciencia Política por la Universidad Autónoma Metropolitana (Medalla al mérito universitario 2015, por mejor promedio de la generación). Maestrante en Periodismo Político en la Escuela “Carlos Septién García”. Ha escrito en medio digitales e impresos, como columnista y reportero, sobre temas políticos, económicos y culturales. Es conductor radiofónico, desde hace 5 años, en los 94.1 de FM, UAM Radio.