La privatización bancaria en México La privatización bancaria en México
Mientras en Francia la privatización bancaria transcurrió en 16 años, al presidente Carlos Salinas de Gortari sólo le bastaron 13 meses para desmantelar todos... La privatización bancaria en México

La primera gran jugada de Salinas

Mientras en Francia la privatización bancaria transcurrió en 16 años, al presidente Carlos Salinas de Gortari sólo le bastaron 13 meses para desmantelar todos los bancos bajo su custodia. En poco más de un año, pasó a empresarios particulares las 18 instituciones del país. De golpe, a las arcas gubernamentales ingresó 38 mil millones de pesos, con los cuales sellaría la mayor desnacionalización acontecida en México durante la última década del siglo XX.

Carlos Salinas de Gortari

Carlos Salinas de Gortari

Más de 20 años después, el Doctor Francisco Ibarra Palafox,  del Instituto de Investigaciones Jurídicas de la UNAM, rescata 12 mil documentos públicos y unas 2 mil notas periodísticas para conformar la investigación más exhaustiva sobre la desestatalización salinista de la banca. En su libro, La privatización bancaria en México,  publicado por la editorial Siglo XXI, revela santo y seña de los sucesos y pactos secretos entre políticos, empresarios y hasta el Papa Juan Pablo II para vender hasta el último banco estatal mexicano.

Katia Monteagudo (KM).  La privatización bancaria en México, ¿denuncia o investigación científica?

Dr.Francisco Ibarra Palafox (Dr.FIP).  Nunca quise escribir una denuncia, aunque no es el primer libro sobre el tema. Es un texto científico, documentado letra por letra.

Valoramos 2 mil notas periodísticas, escritas entre 1988 y 1994.  También, después de 9 meses y varias reclamaciones a la Secretaría de Hacienda, mediante la Ley Federal de Transparencia y Acceso a la Información Pública Gubernamental, accedimos a 12 mil documentos originales.

Tuve un gran reto investigativo y de síntesis, pero responsablemente no me censuré. Por primera vez se analiza este proceso desde las perspectivas política, financiera y jurídica. Es una visión integral de la privatización más grande de su tiempo, que marcaría el derrotero de otras.

KM. ¿Un proceso tan expedito pudo transcurrir sin pactos secretos?

DrFIP. Visto en perspectiva, existieron tres grandes pactos. El primero se da cuando tiene lugar la elección de 1988, en la que compitieron Carlos Salinas, por el Partido Revolucionario Institucional (PRI) y Cuauhtémoc  Cárdenas, con el Frente Democrático Nacional. En esos comicios hubo una sombra dura de fraude, a favor del candidato del PRI.

También por primera vez los priistas se enfrentaban a la calificación de las elecciones en la Cámara de Diputados con 251 votos, de los 500 totales. El futuro gobierno salinista no estaba dispuesto a perder y decidió utilizar al Partido Acción Nacional, los terceros en ese momento, como contrapeso  en el resultado a favor de Salinas.

Dr.Francisco Ibarra Palafox

Dr.Francisco Ibarra Palafox

El nuevo presidente prometió, y cumplió con el tiempo, reformar las leyes electorales, liberar el ejido, establecer relaciones con la Iglesia, crear un mecanismo de defensa para el ciudadano y  privatizar la banca.

El segundo pacto fue con los grupos financieros internacionales, tras la firma del Tratado de Libre Comercio (TLC) con Estados Unidos y Canadá.

El TLC resultó el sustento jurídico para que la banca foránea pudiera operar en el país. Comenzaron con un 25 a 30 por ciento del mercado, hasta luego copar el 90 por ciento.

Y el tercero es con los compradores de los bancos, quienes aceptaron las condiciones poco equitativas del gobierno, a cambio de la desregularización del sector.

Salinas vendió los bancos, como promedio, en 3.5 veces de su valor en libros. Estándar muy por encima de la norma internacional, de 1.2 a 1.3 del monto de su capital social.

Pero los  empresarios acceden a comprarlos caros, endeudados y con mala cartera,  para poder manipular el mercado y recuperar en dos o tres veces su inversión.

El presidente Salinas ¿protagonista u observador imparcial? ¿Qué ganó con su injerencia?

DrFIP. Salinas usó todo su presidencialismo autoritario para decidir a quiénes se les vendían los bancos. Su injerencia fue negativa. Tras la privatización, vino la desregularización del sistema bancario. Se creó una burbuja financiera, y, al subir los intereses de los préstamos extranjeros, los créditos se volvieron impagables. En 1994 los bancos quebraron y pasaron al control internacional.

Sin embargo, Salinas ganó la conformación de nuevos grupos empresariales, los cuales todavía subsisten con importante presencia en la política nacional.

Francia hizo lo mismo, pero en 16 años. ¿Por qué este proceso fue precipitado?

DrFIP. En 13 meses se realizaron las privatizaciones y concluyó en poco más de dos años. Influyó nuestro sistema presidencial autoritario. Un mandatario francés no puede vender nada, solo porque es su disposición. Eso resulta inconcebible donde hay un Parlamento determinante.

En México todo obedeció a una decisión política, por lo que no se respetaron reglas jurídicas, ni principios constitucionales, ni razones de prudencia financiera.

¿La visita en 1990 del Papa Juan Pablo II fue una cortina de humo?

DrFIP. Esa visita transcurre en la misma semana en que Salinas presenta a la Cámara de Diputados su reforma constitucional para vender los bancos. Mientras Juan Pablo II bendecía al México siempre fiel, el presidente modificaba la Constitución. Del aeropuerto internacional de la Ciudad de México a la Basílica de Guadalupe saludaron al Papa unos 4 millones de personas.

Ese debate también pasa inadvertido para los medios, volcados en el recorrido del Sumo Pontífice por 13 ciudades, durante ocho días. El análisis en la Cámara concluyó el 12 de mayo de 1990, y Juan Pablo II se marchó a la mañana siguiente.

Pero el Papa no solo minimizó el impacto público de esta reforma, igual consiguió normalizar las relaciones entre la Iglesia Católica y el Estado mexicano, a cambio de apuntalar el programa social de Salinas en Chalco, Estado de México.

¿Quién ganó y quién perdió en estas privatizaciones?

DrFIP.– Los ganadores fueron los grupos empresariales y la élite política que se le asoció. El perdedor resultó ser el usuario de esos servicios, controlados por financieros internacionales. México es el único país de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo (OCDE) con una banca predominantemente extranjera.

Esos bancos han favorecido a las grandes empresas, pero han atacado sin piedad al bolsillo de los mexicanos con sus tarjetas y créditos bancarios. Sus utilidades son de tres a cuatro veces más que las que obtienen en Europa.

¿Se repite la historia con la entrada de capital privado al sector petrolero?

DrFIP.  Otra vez el gobierno quiere privatizar lo más rápido posible, pero esto puede volver a generar errores en los privilegios y selección de los grupos compradores. Incluso, no existe todavía un cuerpo regulatorio, con duros mecanismos de protección al medio ambiente.

Tampoco tenemos un presidente fuerte como lo fue en su tiempo Salinas. Poseemos un gobernante coartado por esos grupos creados en los 90, mucho más grandes y poderosos.

Estamos en presencia de privatizaciones que favorecen la acumulación de riquezas, pero para nada su distribución. Y mientras 15 mexicanos figuran entre los más ricos del mundo, la desigualdad social crece y socava cada vez más al país.

Dr.Francisco Ibarra Palafox

Dr.Francisco Ibarra Palafox

Francisco Ibarra Palafox es doctor en Derecho por la Universidad Autónoma de México (UNAM), investigador y coordinador del Doctorado en el Instituto de Investigaciones Jurídicas de la UNAM. Maestro en Teoría Política por The London School of Economics and Political Sciencie (LSE). Ha impartido clases en la División de Posgrado en Derecho de la UNAM y en el Center for Transnational Legal Studies de Georgetown University. Trabajó siete años en el sector bancario. Recibió las medallas Alfonso Caso e Ignacio L. Vallarta otorgadas por la UNAM, el premio Marcos Kapla y de la Academia Mexicana de Ciencias a la mejor investigación doctoral en ciencias sociales. Autor y coordinador de siete libros y decenas de artículos entre los que destacan Minorías etnoculturales  y Estado nacional, Enron o Érase una vez en los Estados Unidos, Poderes privados y transparencia.

 


Katia Monteagudo

Katia Monteagudo

Licenciada en Periodismo, de la Facultad de Comunicación de la Universidad de La Habana. Especializada en temas políticos, globales, económicos y sociales, y en el uso de técnicas narrativas, investigativas, manejo de las nuevas herramientas digitales para la búsqueda, procesamiento, publicación y distribución online de información, junto a la capacidad de articular comunidades a partir de estrategias comunicativas 2.0. Dominio de procesos de edición de medios impresos, digitales y en el fotoperiodismo.