La muerte de Fidel Castro: ¿el fin de una era o el de una época? La muerte de Fidel Castro: ¿el fin de una era o el de una época?
  El 25 de noviembre del 2016 es una fecha que quedará grabada en la historia. Fidel Castro falleció a la edad de 90... La muerte de Fidel Castro: ¿el fin de una era o el de una época?

 

El 25 de noviembre del 2016 es una fecha que quedará grabada en la historia. Fidel Castro falleció a la edad de 90 años. El punto final de una figura determinante en la dinámica de la historia mundial del siglo XX, y en la noción misma del latinoamericanismo.

Fidel Castro fue una figura amada y odiada por igual, criticada y bendecida, caleidoscópica, camaleónica y altamente astuta. También un teórico político y lector de la dinámica internacional sin igual, con una capacidad de oratoria audaz, con alma netamente crítica-marxista, sin dejar de mencionar que su temple y tenacidad fueron símbolos indelebles de su propia concepción de la Revolución Cubana y su sello de líder.

La muerte de Fidel Castro: ¿el fin de una era o el de una época?

Fidel Castro, en mi muy humilde opinión, fue una de las figuras más determinantes del siglo XX, y su legado permanecerá como hilo modular de las mitocondrias de quienes formamos parte de esta región del mundo que es América Latina, y a la vez, marcó una pauta del valor de defender a “capa y espada” la plena independencia y soberanía del pueblo cubano con una identidad propia, pero con los costos que esto implicó, al dejar a Cuba como lo mencionó Hector Aguilar Camín “congelada en el tiempo”.

El Granma zarpó desde México no sólo con un cargamento de armas y planes para derrocar al entonces dictador cubano Fulgencio Batista, también iba con los sueños de un revolucionario de cambiar Cuba, y poder encaminarla a su propio desarrollo de acuerdo con una identidad marxista, ante el daño vertebral que le había ocasionado el capitalismo y la influencia norteamericana en los años anteriores dentro de su propia visión.

Fidel Castro, Raúl Castro y Ernesto “Che” Guevara entraron triunfantes a La Habana y lograron capitalizar la fundación de una nueva Cuba, bajo el cobijo del socialismo y consolidar la Revolución Cubana como un régimen de Estado dentro de un mundo bipolar, y esta nueva Cuba, jugaría un papel central.

La muerte de Fidel Castro: ¿el fin de una era o el de una época?

Esta nueva Cuba fue motivo de crítica y admiración, un crisol de una nueva ideología, o un gobierno que significaba un peligro para la comunidad internacional; pero también fue una Cuba dividida, y el exilio cubano fue una herida que jamás sanó, cuyos primeros vestigios pudimos verlos durante Bahía de Cochinos o La Crisis de Misiles y en las posturas de los Estados Unidos hacia la isla.

La nueva Cuba que encabezaba Fidel Castro, tomando en cuenta ventajas que le brindaban el Socialismo bajo el manto protector de la entonces Unión Soviética (aprovechando su posición geopolítica privilegiada y atinada para el contexto internacional), reclamó su lugar dentro del concierto internacional. Mostraba ideas innovadoras que buscaba regresar “la dignidad al pueblo cubano”, defendiendo su soberanía y manteniendo su identidad ante la “voracidad del capitalismo”, entre las cuales podemos mencionar: el derecho a la educación gratuita y de vanguardia para todo el pueblo cubano, servicios de salud a la altura de la población, reducir a cero el índice de analfabetismo (lo cual consiguió), una distribución equitativa de ingresos e insumos a su propia población, entre otros.

La muerte de Fidel Castro: ¿el fin de una era o el de una época?

Fue siendo evidente, que Fidel Castro comenzaba a defender más su posición dentro del concierto internacional, que la de la nueva Cuba que el luchó por liberar, y el costo fue un pueblo con necesidades y carencias inmensas, una estampa de una Cuba pidiendo a gritos que su líder ejecutara las bondades de la Revolución, y ya sea gracias al yugo del embargo norteamericano o a decisiones propias de Fidel Castro, la nueva Cuba se iba rezagando respecto al resto del mundo y comenzaron a aflorar los puntos débiles de su propia armadura ideológica, y con la disolución de la Unión Soviética y el fin de la Guerra Fría, el reto para Fidel Castro era mayúsculo, ya que todos avecinaban que el régimen encabezado por él se asfixiaría y sucumbiría ante la falta de apoyo de su gran patrocinador y benefactor , y a la vez, ante la enfermedad de su propio pueblo como resultado de su propio gobierno; y no por los más de seiscientos intentos de asesinarlo.

La erosión del régimen cubano destacaba en medios internacionales, pero simultáneamente, Fidel Castro se convirtió en un líder casi patriarcal de la denominada “Izquierda Latinoamericana Revolucionaria”, que encabezó varios gobiernos de la región en lo que va del siglo XXI, lo cual legitimó la vida de su discurso. A pesar de que él dejó el poder en el 2008, cediéndolo a su hermano Raúl Castro, sus columnas publicadas en el diario Granma eran letras necesarias para la identidad de izquierda en América Latina. La Revolución Cubana pasó a ser una escuela ideológica y de referencia causal.

La muerte de Fidel Castro: ¿el fin de una era o el de una época?

La Cuba de Fidel Castro mí estimado lector, fue una Cuba llena de contrastes y mosaicos, fue el único país latinoamericano (al menos oficialmente) que ha contado con armas nucleares dentro de su territorio con capacidad ofensiva, fue un punto de inflexión dentro de la realpolitik en la segunda mitad del siglo XX, fue una Cuba valiente y nacionalista fortalecida por la defensa de su soberanía basada en la Revolución, pero a la vez aislada y dividida, con graves carencias de su población, la cual sufrió de centenares de ejecuciones extrajudiciales, un número indeterminado de presos políticos, nula libertad de prensa y de movilidad, un exilio cubano que adoptó a Florida como su segunda patria, una Cuba rodeada por el paradisiaco Mar Caribe, pero congelada a su interior, fue una Cuba que no dudó en tomar como suyas las causas de las minorías olvidadas y de la lucha por los derechos de los pueblos sin importar latitudes o foros, pero a la vez una Cuba que no respetaba los Derechos Humanos de sus ciudadanos, una Cuba que logró que cada cubano supiera leer y escribir y tuviera acceso a estudios de calidad de forma gratuita, pero a la vez una Cuba dual con su peso cubano y su peso convertible destinado sólo al turismo y un nulo derecho a la propiedad, una Cuba que podía ponerse frente a frente con líderes como John Kennedy o Nikita Kruschev, pero a la vez una Cuba que no cuenta con voz ni voto en la Organización de Estados Americanos, una Cuba valiente que ha resistido un embargo que la ha tenido con un pie en el cuello, pero a la vez una Cuba que se niega a abrirse al exterior del todo.

La muerte de Fidel Castro: ¿el fin de una era o el de una época?

Raúl Castro anunció que le resta un año en el poder, por lo que las preguntas inevitables son: ¿Llegará la democracia a Cuba? ¿El exilio cubano tomará su rol histórico en esa transición a la democracia? ¿Será una democracia muy al estilo norteamericano por su propia influencia al exilio cubano? Por lo que podemos concluir, que la muerte de Fidel Castro significa el fin de una época, y es el pivote para el fin de una era.

Diego Sanchez Campia

Diego Sanchez Campia

Soy Internacionalista por la FCPyS de la UNAM, especializado en Diplomacia Digital, con especial énfasis en Diplomacia en Redes Sociales.Actualmente tengo el proyecto Red México / México Sin Frontera (www.mexicosinfrontera.com) , que está enfocado en información en protección, asistencia consular y protección preventiva para mexicanos en el exterior por medio de redes sociales.He participado con publicaciones para Líderes Internacionales y Paradigmas (dependiente de Urbi et Orbi del ITAM).