La Mememanía: cuando la imagen se convierte en insulto y burla La Mememanía: cuando la imagen se convierte en insulto y burla
Usted… Sí, usted que justo en este momento se detiene a leer esta línea que apenas comienza… ¿Le puedo hacer una pregunta?, me gustaría... La Mememanía: cuando la imagen se convierte en insulto y burla

Usted… Sí, usted que justo en este momento se detiene a leer esta línea que apenas comienza… ¿Le puedo hacer una pregunta?, me gustaría conocer su punto de vista en torno a un tema que, de pronto, tomó mucho auge y que hoy por hoy es materia prima de todas las redes sociales; ¿puedo hacerle la pregunta?, qué gentil, bien, pues dígame por favor ¿cuál sería su reacción si a uno de sus hijos le toman una fotografía sin que él haya dado permiso ni consentimiento y, después, hacer con esa fotografía un Meme con frases insultantes y ofensivas y subirlo a las redes sociales? Pongámosle a esto un poco más de bilis: ¿Cuál sería su reacción si ese Meme se descarga y se comparte por los usuarios de la Red innumerables veces? ¿Está consciente de que es la imagen de su hijo la que andará en todos lados?, y cuando digo “todos lados” no me refiero a que del salón en donde se captó no sale, no –para nada-; esa fotografía cruzará incluso fronteras, porque actualmente compartir o descargar una imagen publicada en redes sociales es la manera más fácil y veloz de llegar a cualquier parte del mundo.

Le pregunto esto porque la Mememanía viene a ser ese canal de aguas negras en el que la gran mayoría de los estudiantes de secundaria utilizan para acosar y practicar el llamado bullyng cibernético en contra de sus compañeros: cualquier alumno puede tomar una fotografía a la hora que se le dé la gana durante las horas de clase, llegar a casa y, en la comodidad de su habitación, descargar su odio y resentimiento haciendo Memes en los que los protagonistas son sus compañeros de salón.

La Mememanía: cuando la imagen se convierte en insulto y burla

El acoso y el bullyng escolar se han transformado, y ahora utilizan la imagen para ridiculizar, exponer y hacer mofa de esos “compañeros incómodos”, que pueden no encajar con el salón de clase o con alguno de los grupos de “amigos” del salón en el que estudia su hijo. El bullyng cibernético es hijo del acoso y del bullyng que podríamos llamar “tradicional”: es cruel y genera en los chicos consecuencias que golpean su autoestima; es, en sí, un daño moral ocasionado en su contra.

México se caracteriza por presumir de buen humor incluso ante la desgracia o ante el infortunio, considero que por esa razón la Mememanía tiene bastante éxito en nuestro país, pues ver sintetizada en una imagen la frustración, el rencor e, incluso, el odio y el miedo de quienes se dedican a “crear momentos chistosos o situaciones chuscas”, a partir de la imagen de una persona, nos indica que un porcentaje de los mexicanos carga con demasiado resentimiento y que, lejos de utilizar la palabra y la imagen para expresar lo que piensan, en un claro afán por fortalecer los lazos de comunicación con su entorno, prefieren dañar a terceros “pensando” que sólo de esa manera se les prestará la atención que buscan. ¿Conocen estos adolescentes y jóvenes las consecuencias jurídicas que trae consigo realizar un Meme a partir de la imagen de una persona? No, no conocen ni imaginan las consecuencias; y es que utilizar la imagen de alguien para hacer burla y escarnio no habla de inteligencia, ni de prudencia en quien realiza el Meme; como ejemplo reciente tenemos el caso en el que Rigoberta Menchú, líder guatemalteca que en 1992 ganó el Premio Nobel de la Paz, exigió una disculpa pública a la actriz Wendy González, quien utilizó una de las fotografías de Menchú para, según la actriz, hacer burla a la aplicación de edición fotográfica, ante lo cual, de manera inmediata la Fundación Rigoberta Menchú Tum, rechazó y repudió el acto de “burla” en contra de la premio Nobel de la Paz.

Realizar un Meme a partir de la fotografía de alguien tiene consecuencias y eso es lo que desconocen los jóvenes y adolescentes que se dedican a ese “pasatiempo”. No es sólo tomar la fotografía, ridiculizarla y subirla a las redes para que todo mundo la vea. Daño moral, así se denomina lo que estos jóvenes ocasionan a quienes son objeto de sus burlas.

La Mememanía: cuando la imagen se convierte en insulto y burla

El Artículo 1916 del Código Civil Federal a la letra dice: Por daño moral se entiende la afectación que una persona sufre en sus sentimientos, afectos, creencias, decoro, honor, reputación, vida privada, configuración y aspectos físicos, o bien en la consideración que de sí misma tienen los demás. Se presume que hubo daño moral cuando se vulnere o menoscabe ilegítimamente la libertad o la integridad física o psíquica de las personas. Cuando un hecho u omisión ilícitos produzcan un daño moral, el responsable del mismo tendrá la obligación de repararlo mediante una indemnización en dinero, con independencia de que se haya causado daño material, tanto en responsabilidad contractual como extracontractual. […] Cuando el daño moral haya afectado a la víctima en su decoro, honor, reputación o consideración, el juez ordenará, a petición de ésta y con cargo al responsable, la publicación de un extracto de la sentencia que refleje adecuadamente la naturaleza y alcance de la misma, a través de los medios informativos que considere convenientes. En los casos en que el daño derive de un acto que haya tenido difusión en los medios informativos, el juez ordenará que los mismos den publicidad al extracto de la sentencia, con la misma relevancia que hubiere tenido la difusión original. En este sentido, es importante hacer especial énfasis al párrafo sexto, fracción IV de este Artículo 1916 del Código Civil Federal que dice que “estarán sujetos a la reparación del daño moral al que ofenda el honor, ataque la vida privada o la imagen propia de una persona”.

En México 62.4 millones de mexicanos utilizan Internet, de los cuales el 70.7% se conecta a través de dispositivos móviles. Una de las razones más importantes para conectarse a Internet es acceder a redes sociales, estamos hablando del 71.5%.

Recientemente, la Comisión de Atención al Desarrollo de la Niñez de la Asamblea Legislativa del Distrito Federal (ALDF), el Ciberbullyng afecta a niños y jóvenes de 12 a 19 años de edad a través del hostigamiento en línea. Las nuevas tecnologías de la Comunicación deberían servir para innovar, para perfeccionar los medios de comunicación, menos para molestar y/o ridiculizar a compañeros de clase a toda hora y desde cualquier lugar. ¿Cuáles son las estrategias que implementa la Secretaría de Educación Pública para evitar este tipo de actos? Es importante, y urgente, que la SEP entienda que son insuficientes tanto el Protocolo de Convivencia Escolar, como el Protocolo contra el Bullyng: estamos frente al acoso y hostigamiento que nace en el aula, pero que –ahora- cruza la frontera no sólo de la escuela, sino también de la casa o de la colonia para quedarse de fijo en el ciberespacio. No existe un Protocolo para este tipo de casos, ¿verdad, Secretario Nuño?

La Mememanía: cuando la imagen se convierte en insulto y burla

El desconocimiento de la Ley no exime a los jóvenes de respetarla y aplicarla. Ya lo dijo alguna vez Benito Juárez: El respeto al derecho ajeno es la paz. Si usted o su familia es víctima de algún delito en Internet, denuncie el hecho. Puede usted acudir a la Comisión Nacional de Seguridad, de la Secretaría de Gobernación, en el área de Delitos Cibernéticos, o bien a la Unidad de Investigación Cibernética de la Procuraduría General de Justicia del Distrito Federal.

Le pregunto de nuevo: ¿Cuál sería su reacción si la fotografía de su hijo fue utilizada para realizar un Meme, y ese Meme ha sido descargado por usuarios de la Red y ha sido compartido infinidad de veces? ¿Qué haría usted?

Nos leemos la próxima semana.

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dsoniasilva@hotmail.com

Sonia Silva-Rosas

Sonia Silva-Rosas

Escritora. Periodista. Editora y Promotora Cultural Ha colaborado en revistas de Canadá y España. Sus poemas han sido traducidos al inglés, francés y portugués. Fue Coordinadora de la Casa de Cultura Morelos 10, de la Delegación Azcapotzalco. Codirectora de Noctis Ediciones y Columnista del periódico mexicano El Sol de México. Actualmente colabora con el Cuerpo Académico Lenguajes Discursos Semióticas de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Autónoma de Nuevo León. Su desempeño como editora le ha dado la beca Edmundo Valadés para revistas independientes del Fondo Nacional para la Cultura y las Artes, y en dos ocasiones el apoyo Financiarte del Consejo para la Cultura de Nuevo León. Trabajó en el Departamento de Difusión (área de Comunicación) de la editorial Fondo de Cultura Económica (FCE), en la Subdirección de Prensa del Instituto Nacional de Bellas Artes (INBA) y en el departamento de prensa del H. Congreso de la Unión. Se ha desempeñado como correctora de estilo para las editoriales Alfaguara, McGraw Hill, Televisa, Fundación SM, Fondo Editorial Tierra Adentro de Conaculta y EDIMEND. Ha sido dictaminadora del Grupo Editorial Planeta. Laboró en la Oficina de Asuntos Internacionales del Gobierno del Estado de Veracruz en el Distrito Federal. Fue Jefa de Prensa y Relaciones Públicas de la Editorial Jus; y Jefa de Relaciones Públicas del Museo Nacional de San Carlos. Su obra aparece en las antologías: Poetas de Tierra Adentro II, Diccionario de Mujeres Poetas de Nuevo León; Desierta Memoria (Saltillo, Coahuila); en la Antología Sor Juana Inés de la Cruz y Poetisas Mexicanas (9 tomos) del Dr. Fernán Pavía Farrera (Tuxtla Gutiérrez, Chiapas). Antología de Poesía Hispanoamericana y en la Muestra de Poesía Hispanoamericana Siglo XXI de la Asociación Prometeo de Madrid, España. Tiene publicados: Laberinto de Siluetas (Poesía. Col. La hoja murmurante de Toluca, Estado de México. 1994), Ídolos de Sal (Poesía. Historias de Entreten y Miento de Saltillo, Coahuila. 1995), Lluvia ácida sobre la danza de las horas (Poesía. Ediciones de Pasto Verde, Orizaba, Veracruz. 1996), Tanta Memoria (Poesía. Fondo Editorial Tierra Adentro, CONACULTA. 2002), Cuentos para entristecer al payaso (Cuento. Editorial C&F, Guadalajara, Jalisco. 2009. Reimpresión, 2015), Cuarto Menguante (Algunos poemas. Editorial La Regia Cartonera. Monterrey, Nuevo León. 2011), Caban. El reclamo de los dioses (Novela. Noctis Ediciones. 2013) y Cuarto Menguante (Poesía. Noctis Ediciones. 2015). Se desempeña como maestra de Gramática Española, Argumentación, Comunicación Política y Análisis del Discurso, así como de Creación Literaria. En el 2008 recibió Mención Honorífica en el Premio Nacional de Poesía Tinta Nueva.