La identidad escultórica de Francesca Dalla Benetta La identidad escultórica de Francesca Dalla Benetta
Desde hace dos años, la artista multidisciplinaria Francesca Dalla Benetta se ha dedicado totalmente a la escultura, afirma que ésta es “el lenguaje más... La identidad escultórica de Francesca Dalla Benetta

Desde hace dos años, la artista multidisciplinaria Francesca Dalla Benetta se ha dedicado totalmente a la escultura, afirma que ésta es “el lenguaje más cercano a mi sensibilidad”. En un principio, sus esculturas se definían por mostrar un grotesco y deformado cuerpo humano adentrado en la categoría de lo “monstruoso”; no obstante, la creadora originaria de Florencia ha dejado esto atrás para plasmar una anatomía más “suave” y tradicional, sin olvidar los elementos fantásticos característicos de su obra.

“Este año he tenido un cambio de materiales: estoy trabajando bronce. Sólo llevo seis, pero está bien porque la gente por lo general asocia la escultura a un material más tradicional; me gusta su textura y aunque no me da gama que quiero con los colores, me fascina el hecho que siendo yo italiana y teniendo un vínculo muy fuerte con la tradición escultórica de los grandes, como Miguel Ángel y Rafael, por fin esté usando este material”, me cuenta durante mi visita a su casa.

Horizontum. La identidad escultórica de Francesca Dalla Benetta

Actualmente, Francesca está preparando colaboraciones con la galería Óscar Román y con Corsica Galería. Dedica un poco de su tiempo para platicar respecto a la monstruosidad introspectiva de su obra primigenia y de la evolución estética de la misma.

¿Por qué trabajas el tema de la identidad?

Desde que hice mi tesis de la Academia de Arte en Milán, empecé a investigar el concepto de la monstruosidad, del ciborg como monstruo contemporáneo, específicamente. Siempre he creído que, a través de la mitología, el cine y los demás lenguajes del arte el hombre ha querido sublimarse a sí mismo o tratar de alcanzar un ideal para autodefinirse. En Los primeros años de mi trayectoria manejaba una estética más híbrida, hacia criaturas monstruosas, y buscaba un lenguaje más fuerte para hablar sobre quienes somos.

Antes mi estética era más agresiva, pero con el tiempo siento que me he ido suavizando y buscando caminos más dulces y bajados de tono para seguir tratando lo mismo: comencé a utilizar más anatomía humana clásica y tratar de explorar mis propias raíces que sirven como espejo para la gente que se pueda ver en ellas y pueda cuestionar cosas a través de la obra.

Horizontum. La identidad escultórica de Francesca Dalla Benetta

¿Por qué a la gente le fascina el tema de la identidad?

Todos se preguntan sobre su razón de ser. Cuando era adolescente fui diagnosticada con síndrome de bipolarismo, sé que tengo pensamientos y emociones muy variantes en lapsos cortos de tiempo. Naturalmente me interesan preguntas tipo ¿por qué me siento así? ¿a qué gente pertenezco? ¿a qué cultura pertenezco? Y en el cambio estético que mi obra ha tenido esto ha sido mi tema clave.

En 2012 me separé de mi esposo, ese año empezaron un montón de cuestionamientos y reflexiones personales sobre si quedarme o no en el país. Por ello empecé un proyecto llamado Identidad Transitoria, para el cual busqué connacionales míos para hacer un escáner sobre qué buscan y quieren los italianos en México y ver si podía ver mi historia reflejada en ellos, el resultado fue una serie de retratos bustos que salieron en 2014 y el que yo siga aquí. Ahorita sigo trabajando el cuerpo humano, siempre introduciendo elementos incómodos o vistos como descontextualizados para que la gente se cuestione su propia identidad.

¿Cuál es la importancia que le das a los elementos que incomodan?

El arte no es solo lo bonito. Mi primera exposición se llamó Unconventional Beauty, fue en Tepito, y quería cuestionar los cánones tradicionales del arte. ¿El arte qué es? ¿Decoración? ¿Algo bonito que te llena lo vacío de tu casa, de tu pared? Para mí lo que solo es bonito porque sí se llama decoración. “Arte” es un término muy amplio en el que entran cosas que yo no considero como tal pues pienso que este no se limita a lo que es “bonito”, sino que va más allá hacia el terreno de las cosas que te hacen cuestionarte y que logran que se te presente algo, aunque sea un poco diferente.

Horizontum. La identidad escultórica de Francesca Dalla Benetta

¿Cuáles son tus elementos estéticos?

Antiguamente hacía mucha deformación corporal, híbridos y deformes, mutilaciones, ahora lo son principalmente el cuerpo y los rostros. A nivel de elementos externos son las simulaciones de disfraces, como gorritos o capuchas, porque el ser humano todo el tiempo se está disfrazando, en todo momento que interactúas con otros tienes una máscara, escondes tu propia identidad y muestras otra.

Los ojos porque es el uso del “tercer ojo”, muchas de mis piezas las encuentras con sus propios ojos cerrados, pero con los demás abiertos porque es como nuestra intuición y nuestra manera de percibir el mundo; las manos porque me gusta modelarlas y porque me es importante relacionarlas con mi propio sentido del tacto; como escultora, la vista y el tacto son los sentidos que ocupo para trabajar. También elementos florales y minerales como los corales, porque simplemente porque me encantan.

¿Clasificarías tu obra dentro del “arte tradicional”?

Horizontum. La identidad escultórica de Francesca Dalla BenettaA nivel estético podría porque utilizo muchos elementos anatómicos y pues hago escultura en bronce. Pero me quiero salir de ahí porque si el arte se sigue repitiendo y proponiendo los mismos modelos estéticos, la gente se va a acostumbrar a todo esto que se replica y se va a convertir en “bonito”, así funciona el cerebro. Es como con el reggaetón: no te gusta, pero como suena todos los días en todos lados ya te acostumbras a él. Si tú agarras a un enano, que por muchos es considerado como un monstruo o fenómeno, como un modelo estético, y muchos los pintaran durante siglos, este se volvería algo muy normal, ya no saltaría a la vista. Y yo no quiero que eso suceda en mi trabajo.

Cuando era más joven decía que había que rebelarse y ser alternativa, pero si el elemento de innovación o novedoso no tiene alguna relación con algo reconocido, este puede solo sufrir un rechazo, pero si logras unirlo con un elemento tradicional que la gente vea como reconocible y le ayude a aceptar la estética entonces creo que eso hace que el arte cumpla con su función de comunicar.

¿Para ti qué es lo que hace a algo “arte”?

Yo creo que el arte necesita de dos elementos para por definirse como tal, necesita tener tanto de una validez conceptual como de una estética, si falta alguna me resulta difícil llamarlo arte. Sin el concepto entra únicamente en la categoría de lo decorativo y si falta la técnico-estética pues es puro choro mareador y eso me parece que el arte no lo necesita.

 

Raúl Campos

Raúl Campos

Raúl Campos (Ciudad de México, 1992) Periodista cultural y fotógrafo documental (con licencia). Decidió adentrarse a estos medios por tres razones: 1. Cuando niño le regalaron una cámara fiestera desechable de instantáneas (eso me traumó). 2. Por su afinidad para escuchar y contar historias (quizás sirvió de algo). 3. Por querer entrarle al negocio familiar (ni hablar). Su trabajo se ha publicado en Revista Yaconic, Milenio Diario, Milenio Dominical y recientemente en algunas publicaciones de Editorial Notmusa y Horizontum. Asegura ser pionero del "Periodismo Kitsch".