La deuda gigantesca de los países ricos La deuda gigantesca de los países ricos
A 100 días del gobierno de Bill Clinton, su director de campaña, James Carville, comentaba al Wall Street Journal: ”Yo solía pensar que, si... La deuda gigantesca de los países ricos

Riesgo de nuevas quiebras en el primer mundo

A 100 días del gobierno de Bill Clinton, su director de campaña, James Carville, comentaba al Wall Street Journal: ”Yo solía pensar que, si existía la reencarnación, quería volver como presidente, o como Papa, o como estrella de béisbol. Pero ahora quiero volver como mercado de bonos. Así puedes intimidar a todo el mundo”.

Tal aseveración dejaba claro que no hay nada más poderoso, y a la vez desconocido, que los títulos de valores. Incluso, la gran mayoría de los analistas financieros investigan los mercados de deuda de los países emergentes, pero pocos escriben de la enorme deuda de los países ricos.

A finales del pasado junio, el monto total del mercado de deuda era de 94.7 billones de dólares (bdd). Esa cifra representó un 129%, con respecto del PIB mundial, aunque en el año 2000[1] el valor de las deudas soberanas globales significaba el 102%.

En el actual orden financiero y económico internacional, paradójicamente los países en la cima de la riqueza e industrialización, también tienen un alto nivel de endeudamiento.

A junio del 2015, los países del G7 -Alemania, Francia, Gran Bretaña, Estados Unidos, Japón, Canadá e Italia-, habían generado el 70% de la deuda total mundial. Estados Unidos, la mayor potencia económica del planeta, se apoya en un gran monstruo llamado deuda. Esta supera por mucho a la de los demás países. (ver gráfico 1)[2]

La deuda gigantesca de los países ricos

Durante los últimos 15 años, la nación norteña aumentó su PIB en 7.7 bdb y su deuda en 20.5 bdd. Esta situación de mayor crecimiento de la deuda que del PIB la tienen todos los países ricos, (excepto Alemania, por una cantidad pequeña), mientras esto no ocurre en los países en desarrollo. Estos aumentaron su PIB en 23.3 bdd y su deuda en 15.1 bdd. (ver cuadro 1)

Pero el caso más complicado es el de Japón. Su PIB decreció en 0.6 bdd y su deuda aumentó en 4.3 bdd. La nación nipona arrastra desde los años 90 un estancamiento prolongado por el estallido de su burbuja financiera. Desde esa década sufre de deflación, uno de los fenómeno más complicados de entender en el ámbito económico-financiero.

En la actualidad la mayoría de los países ricos están en un estado deflacionario. En economía significa la bajada generalizada y prolongada -como mínimo, dos semestres según el Fondo Monetario Internacional (FMI)-, del nivel de precios de bienes y servicios. Suele responder a una caída en la demanda y puede tener consecuencias más negativas que la inflación.

Hoy tenemos países en desarrollo creciendo económicamente más allá de su deuda, y países ricos generando una deuda más allá de su crecimiento económico.

¿Acaso el remanente económico de los países en desarrollo financia de manera cuantiosa a los países desarrollados? Un acercamiento a la respuesta puede estar en la relación de China con Estados Unidos. Según estadísticas, con cierre en noviembre de 2015, el Gigante Asiático es el mayor poseedor de los bonos emitidos por el país norteamericano. Posee una cantidad valorada en 1.26 bdd[3].

La Thaumazein de las fotografías de la deuda

El economista, al ver las gráficas de este artículo, necesita un estado mental que Aristóteles llamó Thaumazein, el cual se entiende como un estado de contemplación y a la vez admiración por las cosas extrañas. Así exactamente deberá ser la sazón con la que miremos la realidad de la deuda de los países ricos.

Pongamos por ejemplo los casos de Francia, Estados Unidos y la categoría Otros Países Ricos y contemplemos, en el gráficos A1, el preocupante crecimiento de la deuda de las corporaciones financieras y no financieras, del gobierno, y por ende del total de la economía, con respecto al PIB entre 2000-2015.

La deuda gigantesca de los países ricos

Francia en el año 2000 tenía una deuda total del 54%, con respecto a su PIB. Quince años después este valor aumentó a 226%. El de las corporaciones financieras pasó del 20% al 84%; mientras que la deuda del gobierno pasó de 25% al 109%.

Las naciones que se encuentran en la categoría Otros Países Ricos tuvieron un fuerte crecimiento de la deuda en el rubro de corporaciones financieras, ya que pasó del 21% al 99%, con respecto al PIB, y en el total pasaron del 45% al 162%; mientras que Estados Unidos, entre el 2000-2015, subió del 88% al 202%.

Poco nos preocupamos por la estabilidad de los pequeños países ricos con alto nivel de endeudamiento. Sin embargo, de estos pueden llegar noticias desestabilizadoras. Por ejemplo, las corporaciones financieras de los Países Bajos tenían en el 2000 una relación del 102% con respecto al PIB, mientras que al año 2015 esto aumentó al 215% (gráfico 2).

La deuda gigantesca de los países ricos

Es necesario comenzar a revisar la salud financiera de estas pequeñas naciones ricas, con alto nivel de endeudamiento. No sólo hay que checar a sus gobiernos, también a sus corporaciones financieras. Ante la actual volatilidad internacional, algunos de estos países podrían llegar a tener crisis financieras parecidas a la de Islandia durante 2008-2009, y Luxembugo en el 2010.

Ese mismo fenómeno, alimentado por el cambio de política monetaria de la FED, la desaceleración económico-financiero de China, el lento crecimiento de las economías europeas, y la deflación en casi la mayoría de los países desarrollados y algunos países emergentes, podría llevar a que los circuitos de crédito mundial comiencen a ser de más difícil acceso o hasta cerrarse (Credit cruch).

Esto provocaría, por el alto nivel de endeudamiento, una nueva ronda de quiebras y rescates como los vividos durante la crisis del 2008 o la crisis de la deuda en la Unión Europea en el 2010. Una conclusión probable, con efectos devastadores para todo el mundo.

[1] La fuente de los datos de todo el artículo es el Banco de Pagos Internacionales (BIS por sus siglas en inglés).

[2] En las gráficas existe la categoría “otros países ricos” los cuales son: Australia, Austria, Bélgica, Chipre, Dinamarca, Estonia, Finlandia, Grecia, Islandia, Irlanda, Letonia, Liechtenstein, Lituania, Luxemburgo, Malta, Países Bajos, Nueva Zelanda, Noruega, Portugal, Eslovaquia, Eslovenia, España, Suecia y Suiza. A estos países en este artículo también los nombraré como países pequeños ricos.

[3]La fuente del dato es el Departamento del Tesoro de Estados Unidos y su publicación corresponde al día 19 de enero del 2016.

Leonel Carranco Guerra

Leonel Carranco Guerra