La desglobalización del mundo occidental La desglobalización del mundo occidental
Después del voto a favor del Brexit, el triunfo electoral de Donald Trump, el aumento del apoyo de ciudadanos a movimientos nacionalistas en varios... La desglobalización del mundo occidental

Horizontum. La desglobalización del mundo occidentalDespués del voto a favor del Brexit, el triunfo electoral de Donald Trump, el aumento del apoyo de ciudadanos a movimientos nacionalistas en varios países europeos, más el desplome de los flujos de capitales transfronterizos y el estancamiento del comercio internacional, ya varios analistas están advirtiendo del proceso de desglobalización. Incluso, del tema se escribe en los periódicos y portales digitales más importante a nivel internacional como  The New York Times, Financial Times, The Economist, Foreign Affairs, Bloomberg y Wall Street Journal.

En sus escritos, tres argumentos suelen ser los más recurrentes. El primero gira sobre el aumento del malestar contra la globalización, apoyo al nacionalismo y a políticas antimigratorias. El segundo, sobre el desplome de las finanzas transfronterizas y, por último, el referido al  estancamiento del comercio internacional.

Sobre el primer aspecto, ya en el año 2002, el economista Joseph Stiglitz, premio Nobel de Economía, en su libro El Malestar de la Globalización, comenzó a revelar el descontento que había en el mundo por la creciente desigualdad de la distribución del ingreso  generado en  el proceso globalizador.  Tal disgusto se ha profundizado después de la Gran Crisis  del 2008 seguida por la crisis de la deuda en Europa, ya que provocaron una gran pérdida del poder adquisitivo de las clases baja y media, y mayor desigualdad de la distribución de la riqueza. Este sentimiento negativo ha sido aprovechado por movimientos políticos antiglobalización a favor del nacionalismo, proteccionismo comercial y políticas antimigratorias.

Todo esto lo podemos ver reflejado en las primeras órdenes ejecutivas del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, el voto a favor del Brexit y en el aumento del apoyo ciudadano a candidatos nacionalistas en Europa, como está sucediendo en Alemania, Francia e Italia.

La francesa Marine Le Pen, presidenta desde el 2011  y propuesta por el partido Frente Nacional para las elecciones de este abril en su país, promueve un “patriotismo económico” con políticas  proteccionistas para reindustrializar a su país. Según encuestas, tiene muchas probabilidades de ganar. En entrevista con el diario La Voix du Nord expresó que:  “No tomo a Trump como modelo, es él quien aplica lo que yo propongo desde hace años y que nuestros adversarios políticos siempre han considerado estúpido”. Igual prometió, de ganar la presidencia, convocar a un referéndum para someter a votación la permanencia de Francia en la Unión Europea. Sería ahora el Frexit.

En la presentación de su programa electoral, el 5 de febrero, Le Pen insistió en la necesidad de un “proteccionismo económico” para su país. Una de sus propuestas será imponer una tasa del 3% a las importaciones. Dijo además que “nuestros dirigentes han elegido la mundialización desregulada, que conduce a la financiarización de la economía y a una migración masiva, lo que deriva a veces en el fundamentalismo islamista”. Sentenció claramente: “Estamos por lo local, en contra de lo global”, de acuerdo con la nota del diario español El País, al hacer referencia al rubro de ayuda social a extranjeros dentro de su nación.

Por su parte, a inicios de diciembre del 2016 el primer ministro italiano Matteo Rezzi presentó su renuncia, después de la derrota de su referendo para reformar a la Constitución.  El “No” obtuvo el 60% de las votaciones. Detrás de ese resultado, estaban los partidos Fuerza Italiana, La Liga del Norte y El Movimiento 5 Estrellas (M5S). Todos vinculados a una ideología antiglobalista.

Horizontum. La desglobalización del mundo occidental

Recordar en este punto, que en las elecciones generales del 2013 para miembros de las cámaras de diputados y senadores, el M5S (fundado en el 2009), obtuvo la mayoría de votos como partido (25.55%); mientras que el Partido Democrático (PD), 25.42%, y el Pueblo de la Libertad (PL), 21.56%. Pero el M5S quedó en tercer lugar,  porque los otros dos partidos integraron coaliciones a su propuesta electoral, que permitieron al PD obtener un apoyo del 29.54% y al PL, otro del 29.18%.

También en septiembre de 2017 se celebrarán elecciones federales en Alemania  y el partido Alternativa para Alemania (AFD), comandado por Frauke Petry, -y de ideología nacionalista parecida a la de Trump y Le Pen-, ya es la tercera fuerza electoral del país; incluso, con tan sólo tres años de fundado.

El pasado año el AFD tuvo un gran apoyo en las elecciones regionales de Mecklemburgo-Antepomerania, donde resultó la segunda fuerza electoral, al dejar atrás al partido de la canciller Ángela Merkel (Unión Demócrata Cristiana, CDU); mientras que en Sajonia-Anhalt quedó en segundo lugar, al desplazar al Partido Socialdemócrata (SPD).

En el caso de las elecciones de Berlín, el triunfo se lo llevó el SPD (21.6%), seguido del CDU (17.6%), aunque tuvieron un desplome electoral de 14.7% y 15.6%, respectivamente, en comparación con las elecciones de hace cinco años atrás. El Partido Socialdemócrata obtuvo su peor resultado electoral en Berlín, mientras que el AFD consiguió una victoria simbólica, al tener el apoyo electoral del 14.2%, sólo a tres puntos porcentuales de empatar con el partido de la primera ministra de Alemania, Angela Merkel.

Segundo argumento: El desplome de las finanzas transfronterizas 

Uno de los pilares de la globalización, después de la disolución de la  Unión Soviética, fue el crecimiento acelerado del libre movimiento de capitales a nivel global. En 1989, el flujo de capitales transfronterizos (compras en el extranjero de acciones y bonos, más inversión extranjera directa y préstamos transfronterizos) representaba el 5.2% del Producto Interno Bruto (PIB) mundial. Un año antes del comienzo de la gran crisis financiera del 2008, esa cifra fue del 20.7% (ver gráfico 1), teniendo un acelerado crecimiento entre 2002 y 2007. Incremento debido a la desregulación financiera a nivel internacional, la baja de las tasas de interés en Estados Unidos, la inyección masiva de dólares al sistema financiero por parte de la Reserva Federal y por la burbuja financiera mundial, alimentada por la bursatilización de los valores respaldados por deuda (como las hipotecas subprime), con grandes apalancamientos y financiada por instituciones financieras a nivel internacional.

Horizontum. La desglobalización del mundo occidental

En septiembre se cumple siete años del inicio de la gran crisis detonada en el 2008, por la quiebra del banco estadounidense Lehman Brothers.  Desde entonces se observa un desplome del flujo de capitales transfronterizos, hasta llegar en el 2015 al 2.6% del PIB mundial (ver gráfico 1).

El desplome de los flujos de capitales transfronterizos entre 2007 y 2015 es del -70.5%, (Finance and Development 2016, revista del FMI) siendo el colapso de los préstamos transfronterizos, -los cuales pasaron de 5.7 billones de dólares (bdd) a menos (-) 0.7 bdd en el 2015-  la mayor causa del desplome de los flujos de capitales.

La caída de los créditos transfronterizos se explica por dos elementos importantes:

  • Disminución de los préstamos de instituciones financieras transnacionales, que financiaban antes de la Gran Crisis del 2008, la bursatilización de productos financieros (en particular valores respaldados por deuda) y en menor proporción para el desarrollo empresarial,  infraestructura y comercio internacional.
  • Después del 2008 las instituciones financieras comenzaron un proceso de desapalancamiento financiero.

Horizontum. La desglobalización del mundo occidental

Tercer argumento: Estancamiento del comercio internacional

Otro de los argumentos que se esgrimen en el actual proceso de desglobalización es el estancamiento, desde el 2011, del comercio internacional (Mallaby, 2016), (ver gráfica 3 la línea anaranjada).

Horizontum. La desglobalización del mundo occidental

Pero no sólo es un estancamiento sino que este refleja el fenómeno de la fase de declive del Ciclo de Comercio Internacional (CCI).

La línea puntiaguda representa el CCI, basada en la variación anual en puntos porcentuales del comercio como porcentaje del PIB, y vemos que en 1986 inició una fase de auge y expansión comercial, la cual llegó a su punto máximo entre 2002-2003 y comenzó una fase de declive después acelerada por la gran crisis del 2008.

Del 2009 al 2010 hubo una fuerte recuperación del comercio (línea azul), alentada por el crecimiento del crédito transfronterizo (gráfica 1), pero un año después, y ante la caída de estos tipos de préstamos, vemos de nuevo la tendencia a la baja del comercio y  del CCI. No olvidar que la gran mayoría del comercio internacional se financia con préstamos transfronterizos. Es por eso que si comparan la gráfica 1, con la línea anaranjada y azul de la gráfica 3 verán un comportamiento casi similar.

No hay dudas de que en el mundo hoy existe apoyo electoral a políticas antiglobalistas, antiinmigrantes y que la globalización ha creado malestar, además del estancamiento en el comercio y desplome de los préstamos transfronterizos.  Pero la parte del mundo que está inmersa en el proceso de desglobalización es la de los países europeos y Estados Unidos. Sin embargo, estos no representan al mundo. Nuevos jugadores económicos, como China y la India, siguen aún una política globalizadora.

Horizontum. La desglobalización del mundo occidental

Mientras el mundo occidental marcha hacia la desglobalización, otros gigantes, sobre todo asiáticos, siguen apostando por el intercambio económico global. Habrá que construir un lenguaje y epistemología para entender esta nueva fase del capitalismo mundial.

Lo escribo con mayúsculas ya que se convirtio en un heho muy relevante para la historia, esto ocurre también cuando se escrebe acerca de la Gran Depreción economica de ls años 30

El escribir “presidenta desde el 2011” lo pongo con la intención de que los lectores vean que el fortalecimiento de los movimientos a favor del nacionalismo nacen después de la Gran Crisis en el 2008

En el caso de Francia 2011, Italia 2009 y Alemania 2013


Leonel Carranco Guerra

Leonel Carranco Guerra