La decena roja La decena roja
Hallazgo y reedición de una crónica novelada, La decena roja es el testimonio, como el subtítulo indica, del Combate de La Ciudadela narrado por... La decena roja

Hallazgo y reedición de una crónica noveladaLa decena roja es el testimonio, como el subtítulo indica, del Combate de La Ciudadela narrado por un extranjero durante la “Decena trágica”, que duró del 9 al 18 de febrero de 1913.

El libro, que recupera una mezcla modernista de periodismo y literatura que practicaba el colombiano Porfirio Barba Jacob a principios del siglo XX, fue presentado en el marco de la XXXVIII FIL del Palacio de Minería por el investigador Sebastián Pineda Buitrago y el ensayista y editor Marcos Daniel Aguilar. En la sala de la Academia, el también prologuista formuló una hipótesis influenciado además, por su lectura al vienés Friedrich Katz: “la Decena trágica dio inicio a la Primera Guerra Mundial”, dijo, al recordar a los asistentes que en esa época había conspiraciones de las embajadas de las potencias mundiales que tenían especial interés en México.

La figura de este poeta y periodista, originalmente registrado bajo el nombre de Miguel Ángel Osorio (1883-1942), fue recuperada en una “apasionada pesquisa” a finales de los ochenta y principio de los noventa por otro escritor colombiano, Fernando Vallejo, la cual culminó en el libro El mensajero (Alfaguara, 1991).

Es justo de esta biografía donde se rememora aquel escrito sobre la decena trágica, archivo que Pineda Buitrago encontraría en Harvard. Al cumplirse el primer centenario de este suceso, el historiador Antonio Saborit lo integró en un grueso volumen colectivo de 500 páginas intitulado Febrero de Caín y de metralla. Sin embargo, La decena roja ve de nuevo la luz de manera singular este 2017 bajo el sello de CariÁtide y Ediciones De Lirio.

Fue un “narrador que escribía bajo los afectos de la adrenalina que dotó de la modernidad a la literatura mexicana durante las primeras décadas”, asegura Aguilar, quien definió a Barba Jacob como “un loco maravilloso” debido a que, en un verdadero juego de intertextualidad, “se autocita en esta crónica”. Pineda Buitrago rememoró un poco de la vida en México de Barba Jacob –que cambió de nombres como de países de residencia, por lo que también fue conocido como Ricardo Arenales o como Califax–. “Llegó a la Ciudad de México en 1906 y al año siguiente partió a Monterrey, donde funda la Revista Contemporánea, impulsando a Alfonso Reyes, e involucrándose con la causa de su padre, el General Bernardo Reyes”, quien fundó un ejército para derrocar a Francisco I. Madero.

Una década más tarde, PBJ estaba desempleado porque el diario porfirista El Imparcial fue cancelado. “Así que va a Veracruz de regreso a Cuba cuando, en un café, escucha una conspiración contra Madero y regresa a la Ciudad de México (…) La mañana del 9 de febrero el Gral. Reyes sale de Lecumberri y es acribillado a las puertas del Palacio Nacional”, con lo que “inicia la parte bélica de la revolución mexicana”. Un mes después, un tal Emilio S. Pan y Agua publica una crónica que refleja la visión de “un desempleado que anda por la Alameda”, la cual no está exenta de humor sobre esta tragedia.

De acuerdo a Pineda Buitrago, “la poesía de PBJ influye en la literatura mexicana. Principalmente en Carlos Pellicer (…) José Emilio Pacheco lo incluye en su antología del modernismo, aunque PBJ antecede a las vanguardias. Incluso las Jitanjáforas de Reyes fue una idea de PBJ, según el propio Reyes”, aseveró. Era un auténtico poeta dijo, al que “la tierra mexicana le dio su libertad, su aliento”.

Nahum Torres

Nahum Torres

(Ciudad de México, 1977) ha colaborado en medios impresos y electrónicos con textos sobre cine, arte contemporáneo, literatura y música. Actualmente es editor en el sello Librosampleados.