La Auditoría Superior de la Federación y sus nuevas atribuciones para combatir la corrupción La Auditoría Superior de la Federación y sus nuevas atribuciones para combatir la corrupción
Recientemente se aprobaron las leyes reglamentarias para conformar y empezar a darle vida al tan mencionado y, sobre todo, urgentemente requerido Sistema Nacional Anticorrupción La Auditoría Superior de la Federación y sus nuevas atribuciones para combatir la corrupción

Recientemente se aprobaron las leyes reglamentarias para conformar y empezar a darle vida al tan mencionado y, sobre todo, urgentemente requerido Sistema Nacional Anticorrupción (SNA). Dentro del SNA, la Auditoría Superior de la Federación (ASF) tiene un rol relevante no sólo porque es una de las instituciones que conforman el Comité Coordinador del propio SNA, sino porque con la reforma a la Ley de Fiscalización y Rendición de Cuentas de la Federación, la ASF ha sido dotada de nuevas atribuciones que la fortalecen como institución y al mismo tiempo retos que tendrá que sortear y sacar adelante con inteligencia, creatividad y en especial, con mucho análisis estratégico.

Definitivamente es una buena noticia que la ASF sea parte del Comité Coordinador del SNA, no hay otra institución como la Auditoría que conozca tan a fondo las áreas de riesgo y al mismo tiempo más propensas, a presentar irregularidades en el gasto público. Año con año, la ASF detecta con detalle los malos manejos que ocurren en la aprobación, captación y ejercicio de los recursos públicos y derivado de sus nuevas facultades, la ASF podrá presentar al Comité Coordinador del SNA, proyectos de recomendaciones integrales en materia de fiscalización y control de los recursos públicos, de prevención, control y disuasión de faltas administrativas, así como actos de corrupción.

Por supuesto que esta institución tiene mucho que aportar para prevenir la corrupción, en especial, sobre las causas que generan y propician las irregularidades y malos manejos en los recursos públicos. Las recomendaciones de mejora que elabore la ASF, serán un insumo fundamental para que el SNA se perfeccione constantemente, porque de eso se trata. El combate a la corrupción está iniciando y el SNA y su avance no pueden ser estáticos.

Es también de enorme relevancia la creación del Sistema Nacional de Fiscalización, con el objetivo de establecer acciones y mecanismos de coordinación entre los órganos responsables de las tareas de auditoría gubernamental en los distintos órdenes de gobierno. Así, los integrantes del Sistema Nacional de Fiscalización son: la ASF, la Secretaría de la Función Pública, las entidades de fiscalización superiores locales y las instancias de control interno en los estados. La implementación de este sistema contribuirá a maximizar la cobertura, eficacia, homologación e impacto de la fiscalización en el país. Sin duda, se aplaude su creación.

Otra de las nuevas atribuciones que ahora tiene la ASF y que resulta muy pertinente para el combate a la corrupción, es que podrá monitorear e investigar los recursos públicos que se destinen, operen o manejen mediante instrumentos financieros o cuentas privadas. A partir de esta reforma, a la función de fiscalización no le serán aplicables los secretos fiscal, bancario, fiduciario y bursátil. Esto es trascendente porque con las modificaciones recientes, la naturaleza privada de los instrumentos que operen o manejen recursos públicos, no serán un obstáculo para la labor de la ASF. También se podrán fiscalizar fideicomisos de cualquier naturaleza que involucren recursos públicos y proyectos de asociación público privada. Todas estas medidas son adelantos pues disminuyen las barreras para fiscalizar los recursos públicos en cualquiera de sus formas o presentaciones, aún las más sofisticadas.

La Auditoría Superior de la Federación y sus nuevas atribuciones para combatir la corrupción

Asimismo, la Auditoría podrá fiscalizar la deuda pública que contraigan los estados y municipios, y que esté garantizada por la Federación. Esto es un paso fundamental pues en muchos gobiernos locales la deuda ha venido creciendo, pero no queda claro que la contratación, manejo y destino de la deuda local, garanticen las mejores condiciones para la sostenibilidad de las finanzas públicas ni que mejoren el bienestar de la población.

Actualmente, el financiamiento estatal se reporta de manera poco desagregada y con montos generales. En cuanto a su destino, en los raros casos que lo mencionan, se hace dando poco detalle y escasa explicación sobre el mismo. La falta de información sobre el destino de la deuda no permite saber si éste tiene impacto social o económico que los justifiquen, y por todo lo anterior, la fiscalización de la deuda local garantizada es una medida que va en el camino correcto.

Con las nuevas facultades de la ASF, también se aumenta el universo auditable pues las participaciones federales, esto es, los recursos que reciben los gobiernos locales de la federación y que no están asignados para gastarse en algún concepto específico como educación o salud,  también podrán fiscalizarse. De igual forma la ASF tendrá la nueva facultad de auditar ejercicios anteriores y ejercicios en curso derivado de una denuncia.

Uno de los grandes cambios derivados del SNA es que la ASF podrá promover ante el Tribunal Federal de Justicia Administrativa, la imposición de sanciones a los servidores públicos por las faltas administrativas graves que detecte en sus auditorías, así como sanciones a los particulares vinculados con esas faltas. Adicionalmente, la ASF podrá hacer del conocimiento de la Fiscalía Especializada en Materia de Combate a la Corrupción, la posible comisión de hechos delictivos. Sin embargo, la ASF no solamente promoverá ante las autoridades competentes la imposición de sanciones a los servidores públicos que corresponda, también podrá dar seguimiento a las mismas y coadyuvar con la investigación de éstas.

Respecto al Avance de Gestión Financiera, que es un informe que rinden los poderes de la unión y los entes públicos federales sobre los avances físicos y financieros de los programas federales aprobados en el presupuesto, la ASF también podrá fiscalizarlo y realizará un análisis 30 días posteriores a la fecha de su presentación si fuera el caso. Esto es relevante y útil pues en este informe se incluye el flujo contable de ingresos y egresos de los programas de los poderes y entes públicos de la federación. También se incluye el avance de cumplimiento de metas de los programas, es decir, en este reporte nos cuentan cómo van los programas en su gasto y en sus metas. El hecho de que la ASF lo fiscalice implica darle seguimiento y  monitoreo al ejercicio del gasto en los programas presupuestarios, que tanta falta hace en el ciclo del presupuesto. Contar con información que contribuya a mejorar la forma en que se gastan los recursos en los programas presupuestarios es de verdad muy necesario para lograr que los programas aumenten su eficacia.

La Auditoría Superior de la Federación y sus nuevas atribuciones para combatir la corrupción

Finalmente, como es bien sabido, uno de los problemas con el trabajo de la ASF eran los tiempos. Antes, esta institución fiscalizaba el gasto público pero los resultados de sus investigaciones tardaban 14 meses en hacerse públicos. La oportunidad de los datos y los hallazgos era una limitación muy grande. Con la reforma constitucional esto se modificó: ahora habrá dos informes adicionales que se presentarán en junio y octubre. Además, se seguirá elaborando y presentando el Informe General en febrero. Esto es una mejora, ya que los resultados de las investigaciones estarán listos en tiempo y serán oportunos.

Otra cosa buena es que dentro del Informe General que se presenta en febrero, deberá incluirse un apartado que contenga un análisis sobre las proyecciones de las finanzas públicas contenidas en los Criterios Generales de Política Económica para el ejercicio fiscal correspondiente. Esto es importante sobre todo en términos de sustentabilidad de las finanzas públicas y de calidad de la información sobre las proyecciones presentadas por el Ejecutivo Federal.

Sin duda las reformas a diferentes leyes derivadas del SNA traen consigo diversos avances y en lo que se refiere a la Auditoría Superior de la Federación, son muchos los puntos positivos. Sin embargo, ahora será necesario fortalecer a la ASF para que pueda llevar a cabo todas las nuevas atribuciones que tiene y para las cuales; quizás no tenga en estos momentos los recursos físicos ni financieros para realizarlo, tampoco el expertise y en ese sentido, habrá que apoyarla, blindarla y robustecerla.

Para que el SNA funcione se requiere de la coordinación y funcionamiento adecuado de las instituciones que lo conforman. La ASF es quizás la institución que goza de mayor credibilidad y mejor reputación en lo que se refiere a su trabajo. Sin embargo, no puede ser un llanero solitario, como ha sucedido hasta ahora. De poco servirá que la ASF incremente su universo auditable si el Tribunal Federal de Justicia Administrativa y la Fiscalía Especializada en Materia de Combate a la Corrupción, se muestran poco eficaces e interesadas en realizar su labor de investigación y sanción a las faltas administrativas graves y penales, respectivamente.

Debido a la complejidad que implica, la implementación y operación del SNA, requiere del monitoreo y seguimiento de las etapas y pasos que deben realizarse para poder llevarlo a la práctica. También se necesita evaluar el funcionamiento individual y en conjunto, de cada una de las instituciones que integran el Sistema. Para que el SNA y sobre todo la Auditoria atiendan estos pendientes, es fundamental que exista una demanda ciudadana, social, política, institucional constante basada en evidencia, sólo así se podrán erradicar obstáculos o malos manejos de los recursos públicos.

Liliana Ruíz Ortega

Liliana Ruíz Ortega

Fundar, Centro de Análisis e Investigación A.C.