Jugando con la memoria Jugando con la memoria
Donde se trata del primer libro de la escritora Abril Posas, una autora que se presenta con una colección de historias Jugando con la memoria

Donde se trata del primer libro de la escritora Abril Posas, una autora que se presenta con una colección de historias donde el estilo y oficio están presentes de un modo a la vez contemporáneo y clásico

Horizontum-. Jugando con la memoriaSi Abril Posas fuera un prestidigitador, sería uno que nos distrae con un truco de la mano derecha para sorprendernos con el de la izquierda. Me explico: su primer libro “El triunfo de la memoria” es un ejercicio narrativo en torno a un tema, pero es al mismo tiempo un ejercicio estilístico que oculta en su despliegue el laboratorio narrativo de una autora que debuta ya madura.

La unidad temática del libro, la persistencia y vicisitudes de la memoria humana, se sostiene magníficamente durante todo el libro al dejarnos asomar a la naturaleza humana a través de distintos personajes, escenarios y atmósferas que le dan al conjunto una sensación de mosaico. La variedad de los estilos ejecutados, del fantástico al costumbrista, modernista o de vanguardia, terminan componiendo el estilo único que es ya la voz narrativa de Posas, cargada de la nostalgia de una generación (la de los 80’s) que nació ya con demasiadas memorias y que es condenada, por las modas y la tecnología siempre cambiantes, a un ejercicio de la memoria continuo, cuyos efectos Abril Posas delinea con precisión científica.

La nostalgia es, parecen decirnos las historias reunidas en este volumen, el campo de batalla entre la memoria y el dolor, dos entidades humanas que a veces son una sola, y no siempre armónica, criatura. Nos lo dicen, además, con magníficos artefactos lingüísticos: “Si al nombrar algo lo hacemos presente, también debe funcionar para hacerlo desaparecer”, en Bitácora del olvido; “El infierno, se dijo, es todo lo que permanece estático, sin cambio, y se llena del polvo de los años mientras todo se desintegra. Excepto uno mismo”, en Estática; “«Los fantasmas», le confesó, «tienen una memoria muy extraña. Por eso los dejamos recuperarla a su propio ritmo»”, en Una promesa; o “Quizá necesite un golpe en la cabeza, pero la memoria es, siempre, la que triunfa”, en El triunfo de la memoria.

Horizontum-. Jugando con la memoria

Sobre el romántico papel del escritor como demiurgo, como pequeño Dios de su universo, Posas elige el papel del ingeniero, lo dice en una entrevista… pero lo que no nos dice es que el ingeniero, a diferencia de la divinidad, no deja nada al azar. Mientras la autora nos guía por sus historias a través de un lenguaje accesible y absolutamente contemporáneo, ella ejercita su oficio de escritor a la manera en la que un boxeador profesional pelea con un rival mucho menor: no sólo aplicando lo que sabe, sino practicando nuevos golpes y combinaciones. Ahí donde unos pondrían un final demoledor o uno efectista, Posas elige le ironía; donde otros harían ominosa la atmósfera, ella elige lo familiar, lo cotidiano. Es este truco el que realiza con la mano que no vemos esta prestidigitadora narrativa contemporánea. Asómese a este volumen de cuentos, verá que a la par que se emociona, se sorprende, sonríe y se engancha con las historias, se asombrará de lo bien calibrado que está el oficio narrativo de una autora que debuta madura.

Tal vez le parezca, como a mí, que Abril Posas hace posible en su colección de cuentos esta dualidad que describía Wislawa Szymborska: “Todo es mío y nada me pertenece, nada pertenece a la memoria, todo es mío mientras lo contemplo”.

Así sea.

El triunfo de la memoria

Abril Posas

128 páginas. Cuento.

Precio: $140

Disponible en librerías y en la tienda en línea de la editorial Paraíso Perdido: https://www.kichink.com/buy/1393478/paraisoperdido/el-triunfo-de-la-memoria-preventa

Marco A. Islas-Espinosa

(Ciudad de México, 1981). Periodista con 15 años de experiencia como editor, reportero, productor y locutor de radio, vive para escribir y al vesre. Ha colaborado en los libros Conversaciones con la cultura y Jergario tapatío ilustrado, ambos de la Editorial Universitaria (UdeG). Cuando no trabaja, lee, ve películas o devora series y documentales.