Ibargüengoitia bajo la mirada de Juan Villoro Ibargüengoitia bajo la mirada de Juan Villoro
Durante cuatro días Juan Villoro, desmenuzó cuatro obras reconocidas de la literatura mexicana. La sombra del caudillo, de Martín Luis Guzmán, Pedro Páramo Ibargüengoitia bajo la mirada de Juan Villoro

Durante cuatro días Juan Villoro, desmenuzó cuatro obras reconocidas de la literatura mexicana. La sombra del caudillo, de Martín Luis Guzmán, Pedro Páramo, de Juan Rulfo, Los relámpagos de agosto, de Jorge Ibargüengoitia y Desfile de amor, de Sergio Pitol, en las instalaciones del Colegio Nacional.

Juan Villoro

Juan Villoro. Fotografía por Diana López

El autor, recientemente galardonado con el Premio Ramón López Velarde, habló sobre uno de los escritores mexicanos más emblemáticos del siglo pasado, Jorge Ibargüengoitia. Expuso una serie de anécdotas de cómo éste decidió dejar los estudios de ingeniería para dedicarse a su más grande pasión: escribir. Tener un espacio en el periódico Excélsior durante 8 años le permitió desarrollar un estilo propio a través del registro de crónicas citadinas que le dan un toque humorístico al reparto de noticias registradas en el diario.

Ibargüegoitia logró perfilar su más puro estilo para retomar uno de los géneros literarios más jocosos que ha existido, la picardía. El humor era el detonante de la mayoría de sus textos que para bien o para mal resaltaban los rasgos específicos de la tipología del mexicano, al crear personajes como el General José Guadalupe Arroyo, con quien gustaba desacralizar la historia post revolucionaria.

Ibargüengoitia bajo la mirada de Juan Villoro

Ibargüengoitia bajo la mirada de Juan Villoro

Según contó Villoro, en una reunión de hace años en la que nadie había escrito sobre Ibargüengoitia los presentes hacían referencia a él como si fuera el tío desconocido de todos, “ahí te das cuenta de la importancia de un escritor, por la cantidad de personas que hablan de él como si en verdad lo hubieran conocido”.

Pero más allá de mencionarlo, las anécdotas periodísticas que la mayoría había leído de él eran por el humorismo de tus textos que atrapaban a cualquiera por el excelente manejo del cinismo, como atributo de la inteligencia que le caracterizaba. Los relámpagos de agosto es su primera novela, galardonada en 1963 con el Premio Casa de las Américas, resulta un disparate de la realidad, pero que retoma sucesos curiosos de la historia.

La sátira, como propósito ético, es el tono que expresa en la mayoría de sus textos, debido a que sabe trabajar ese truco literario para que el lector entienda lo opuesto de lo que dijo el personaje.

Para Villoro no hay mayor disidencia que sentirse bien y eso se notaba en cada una de las historias que dejó Jorge Ibargüengoitia, quien se burlaba hasta de sí mismo.

 


Diana López

Diana López

Comunicóloga y etnohistoriadora. Se ha desempeñado como promotora cultural independiente, RP para editoriales y eventos culturales. Fue coeditora web en la sección cultural del periódico Reforma y paleógrafa del Archivo General de la Nación. También ha sido asesora pedagógica de fomento a la lectura. Oficio que mejor la define: mochilera.