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Decenas de vagones en medio del frío, cargados de seres humanos condenados a muerte. Transcurren los años de la Segunda Guerra Mundial, el tren... I akeyos polvos

La herencia del judeoespañol en la obra de Myriam Moscona

Decenas de vagones en medio del frío, cargados de seres humanos condenados a muerte. Transcurren los años de la Segunda Guerra Mundial, el tren está lleno de judíos búlgaros y viajarán a los campos de concentración alemanes. La cámara de gas es uno de los destinos posibles. Pero muchos conspiran a favor de la vida de los prisioneros.

“La resistencia de la población búlgara, la resistencia civil, fue tan grande que el Patriarca de la Iglesia Ortodoxa búlgara,  se tendió en las vías del tren, y dijo que si el tren partía, tendría que ser por encima de él. Los judíos fueron liberados, como lo cuento en mi novela Tela de Sevoya. De allí bajó mi padre con los ojos asombrados” –cuenta la escritora mexicana Myriam Moscona, en su departamento de la colonia Condesa, mientras ofrece una entrevista para Horizontum.

Myriam Moscona

Myriam Moscona

Es la historia de su familia, y también la historia del ladino, o judeoespañol, lengua de sus ancestros, que Myriam conoció a través de sus abuelos.

El ladino era el español que se hablaba en la España del Siglo XV. En esa época los Reyes Católicos expulsaron a la población judía. Los desterrados fueron a parar a muchos países: Bulgaria, Francia, Italia, Grecia, Turquía. Llevaron consigo el llamado judeoespañol, y lo transmitieron de generación en generación, pues, a decir de Myriam Moscona, era una señal de identidad que los aglutinaba.

Describiendo este gran arco en el tiempo, de la España de los Reyes Católicos a Bulgaria, de Bulgaria a México, la familia Moscona plantó sus reales en estas tierras de América.

Primero llegaron los padres de Myriam, luego sus abuelos.

“Mis abuelas me hablaban en judeoespañol, pero yo nunca lo aprendí. Yo pensaba que era un español que hablaban los viejos de todo el mundo. Porque venían viejitos de muchos países, y hablaban este idioma entre sí”.

“Yo empecé a escuchar entre la población rural, entre la población indígena, decir “ansina”, decir “nadiem”, decir “mesmo”. Yo me sentía extrañada y confundida de por qué ellos sabían hablar esa lengua. Hasta llegué a preguntar si también venían de Bulgaria. Esas palabras son en realidad el español que se trajeron los primeros pobladores a este continente, y que en muchos países de Latinoamérica sigue usándose”.

A pesar de este contacto tan familiar e íntimo de Myriam con el ladino, esta lengua no nutrió sus primeras obras.

“Yo tardé muchísimo en hacer algo con el judeoespañol. Perdí a mis padres y abuelos a destiempo. Hasta que en 2006, con un apoyo de la Fundación Guggenheim, realicé un viaje a Bulgaria para hacer un libro de poesía en ladino (Ansina). Libro que acabo de sacar ahora, diez años después”.

El proyecto inicial de Myriam cambia. En lugar del libro de poesía, escribe una obra narrativa Tela de Sevoya, publicado por la editorial Acantilado. Allí está plasmado el enorme y riquísimo acervo de la tradición familiar.

“Es mi único libro de narrativa. Yo misma fui la sorprendida de que eso ocurriera. Yo dije que nunca iba a escribir una novela, me he movido en otra tradición. Yo le digo novela por contagio de los editores, pero en realidad es un híbrido, un híbrido de géneros. Una frontera también de lenguas, ahí está la frontera entre la vida y la muerte, entre el español arcaico y el español contemporáneo.

“Publiqué también un libro con Jacobo Sefamí, que es una compilación de textos de la diáspora sefardí, que se llama Por mi boka”

moscona_02Recientemente llegó su libro de poesía Ansina, un fruto más del viaje a través del judeoespañol.

“Escrito enteramente en judeoespañol. Eso sí es algo que jamás podría ocurrir en la narrativa. No tendría la posibilidad de tener lectores. Alguien me preguntó… ¿y por qué en poesía si puedes tener lectores? Para empezar los lectores de poesía, pienso que tienen un canal para conectarse con ese lenguaje. Pero tiene menos lectores, ningún libro de poesía mío ha tenido más lectores que Tela de sevoya.

Sobre cómo pudo escribir un libro de poemas en una lengua que no habla, Myriam Moscona nos dice:

“Porque la mente es un misterio, y los mecanismos de la memoria son todo un secreto malabar para uno mismo, la memoria va guardando cosas que ni siquiera sabes que tienes, es una puerta que va conduciendo a nuevas puertas…. Claro, también yo hice un esfuerzo, he reconquistado el universo lingüístico del judeoespañol. Ya tengo 10 años clavada en ese asunto”.

Myriam no se siente la rescatista del ladino, que podría desaparecer muy pronto. Al contrario, lo lanza por nuevos rumbos. En Ansina, publicado por Vaso Roto Ediciones, escribe en judeoespañol temas que no se habían tratado en esta lengua.

“Traté que no repitiera los mismos temas de la lírica sefardí. O la expulsión de España, o el tema de la segunda guerra mundial. También hablo de la pérdida de la lengua, pero también hablo de ciencia, de amor. Otros tienen humor, tienen ironía. Es un libro misceláneo que habla también de algo que está desde mis primeros libros, y que tiene que ver con el desplazamiento”.

Y para terminar… Myriam nos compartió uno de los poemas de Ansina. Aquí el texto:

Lo ke fue

akeyos polvos

trujeron estos lodos

i estas nuves

trujeron

estas luvias

i estas luvias

trujeron estos friyos

i estos friyos

trujeron estos yelos

i estos yelos trujeron

hazinura

i akeyos polvos

son lo ke fueron

ke son estos biervos

ke mas no serán


Roger Vilar

Roger Vilar

Roger Vilar nació en Cuba, en 1968. Es escritor y periodista. En México fue incluido en la antología “Martirologios del siglo: homenaje al Marqués de Sade”, publicado por la Universidad Autónoma Metropolitana en 2000. En México también ha publicado los libros “La era del dragón”, cuentos, Edamex, 1998; “Habitantes de la noche”, premio de novela de la Editorial de Otro Tipo, 2014; y “Agustina y los gatos”, novela, Casa Editorial Abismos, 2014. Su novela “Una oscura pasión por mamá”, salió editada por De Otro Tipo, el pasado mes de septiembre de 2016. “Reino de dragones” es su más reciente volumen de cuentos, y fue publicado en febrero de 2017 por “Ediciones periféricas”. Su carrera en el periodismo mexicano ya abarca 23 años, en medios como Periódico Reforma, y Milenio Diario, entre otros. Actualmente es Editor en Jefe de la revista “Horizontum”, impresa y digital.Roger Vilar was born in Cuba, in 1968. Since 1993 he lives in México City. He is a writer and journalist. In Cuba, he published the short story books “Horses on the meadow ", 1986; and “Night waters ", 1988. He also published “The Night of the Reporter” in Cuba in 2014. He was also included in two anthologies of the Cuban Literature: “The last will be the first", 1990, and "Narrative Yearbook ", 1993. In Mexico was included in the anthology “Homage to the Marquis de Sade", published by the Universidad Autónoma Metropolitana, in 2000. In Mexico has published the books "The Dragon Age", short stories, Edamex, 1998. Another of his books is “Witches” published in 1998 by Sediento Ediciones. His novel “Inhabitants of the Night” won the award granted by the Mexican publisher De Otro Tipo in 2014. Roger Vilar's latest novel "A Dark Passion for Mom" was released by De Otro Tipo in September 2016. “Kingdom of Dragons” is his most recent volume of stories published in February 2017 by Ediciones Periféricas. Roger Vilar is currently Editor-in-Chief of the Mexican magazine, printed and on the web, "Horizontum", which publishes articles on economics, arts and literature.writer68rogervilar@gmail.com / @RogerVilar7