En medio de crisis diplomática, llega a México Rex Tillerson y John Kelly En medio de crisis diplomática, llega a México Rex Tillerson y John Kelly
Los secretarios de Estado y el de Seguridad Interior norteamericanos, Rex Tilllerson y John Kelly, respectivamente, arribaron a México este miércoles. En medio de crisis diplomática, llega a México Rex Tillerson y John Kelly

Los secretarios de Estado y el de Seguridad Interior norteamericanos, Rex Tilllerson y John Kelly, respectivamente, arribaron a México este miércoles. Su llegada coincide con una de las coyunturas diplomáticas más álgidas en la relación bilateral desde hace décadas; enrarecida aún más por la violenta cauda de medidas antiinmigrantes desplegada por el gobierno estadounidense en los últimos días, a tono con el discurso xenófobo y nativista del presidente estadounidense, Donald Trump.

En efecto, el responsable de la diplomacia estadounidense, Tillerson, tiene frente a sí el difícil reto de matizar en lo posible el agresivo tratamiento que su gobierno ha prodigado a México. Tarea particularmente compleja dadas las condicionantes políticas que en Estados Unidos  impelen al propio Trump a mantener con estridencia sus ataques antimexicanos, pues, en realidad, si algún tópico ha mantenido vigente su exiguo capital político ante sus seguidores, ese ha sido el de su agresiva política migratoria.

No obstante la necesidad imperiosa de estabilizar las relaciones entre México y Estados Unidos, por los muchos aspectos comprometidos en la dinámica interna de ambos países, la administración de Trump –o al menos una parte de ella- se empeña en mantener un ritmo sostenido de agresiones veladas al país. Y es que sólo como una agresión, casi como una provocación, debería leerse el que en la víspera de la visita de Tillerson y Kelly se aprobaran los nuevos lineamientos de política migratoria que inaugurarían una ola masiva de deportaciones.

En medio de crisis diplomática, llega a México Rex Tillerson y John Kelly

Parecería que, dado el caso, los funcionarios estadounidenses estuvieran exclusivamente facultados para notificar al gobierno mexicano de sus últimas disposiciones, cancelando así, anticipadamente, cualquier marco de negociación.

Por otro lado, la presencia de Kelly en el encuentro, deja entrever la nueva jerarquización en los intereses de la Casa Blanca respecto a la relación entre ambos países. Si Donald Trump se encargó, durante su campaña y un breve tiempo después de jurar el cargo, en insistir en la reconfiguración de las condiciones del intercambio comercial entre México y Estados Unidos, sus nuevas disposiciones parecen privilegiar el rubro de la seguridad regional por encima, al menos de momento, de todos los otros temas inmiscuidos en la relación bilateral.

Ahora bien, más allá de la importancia que una visita así reviste para ambos países, no cabe esperar mayores resultados y acciones concretas que se desprendan del encuentro. Entre los muchos desastres que la administración de Donald Trump carga a cuestas, el menos citado pero, quizá, más crítico, es el de su escandalosa incapacidad para consolidar su gobierno. Al menos en lo que toca a la Secretaría de Estado, importantes puestos claves continúan vacantes.

En medio de crisis diplomática, llega a México Rex Tillerson y John Kelly

Respecto al gobierno mexicano y sus posicionamientos previos al encuentro, el canciller Luis Videgaray adelantó, en relación a las nuevas disposiciones migratorias adoptadas por los estadounidenses, lo siguiente: “Que no quede ninguna duda, México y el gobierno de México no habrá de dudar en acudir a los organismos multilaterales, empezando por las Naciones Unidas para defender conforme al derecho internacional, los derechos humanos, las libertades y el debido proceso a favor de los mexicanos en el exterior”; además insistió en que “el gobierno de México y el pueblo de México no tienen porqué aceptar disposiciones que de manera unilateral un gobierno quiere imponer a otro. Eso no lo vamos a aceptar porque no tenemos porqué hacerlo, no es en el interés de México”.

Las declaraciones de Videgaray, atípicamente firmes, anticiparían un ríspido encuentro, con posiciones insalvables y estridencia mediática. No obstante, si algo ha quedado claro en la manera en que el gobierno mexicano descifra el enigma de Trump, nada descartaría que el tono lacayuno, falsamente prudente, irrumpa ante las visitas.

Como todo en lo relativo al inverosímil presidente norteamericano y su gobierno, la incertidumbre no es circunstancial, sino una variable real y arriesgada.

Rodrigo Coronel

Rodrigo Coronel

Periodista y politólogo. Es Licenciado en Ciencia Política por la Universidad Autónoma Metropolitana (Medalla al mérito universitario 2015, por mejor promedio de la generación). Maestrante en Periodismo Político en la Escuela “Carlos Septién García”. Ha escrito en medio digitales e impresos, como columnista y reportero, sobre temas políticos, económicos y culturales. Es conductor radiofónico, desde hace 5 años, en los 94.1 de FM, UAM Radio.