Empresarios al grito de guerra Empresarios al grito de guerra
Una parte importante del sector empresarial mexicano se encuentra confrontado con el gobierno federal. Las medidas adoptadas por la Secretaría de Gobernación (SEGOB) Empresarios al grito de guerra

Una parte importante del sector empresarial mexicano se encuentra confrontado con el gobierno federal. Las medidas adoptadas por la Secretaría de Gobernación (SEGOB), para contener las protestas sociales provocadas por la implementación de la Reforma Educativa, no han sido suficientes desde la óptica de los empresarios; derivado de ello, han comenzado una intensa campaña mediática para hacer patente su malestar, a lo que sumaron, recientemente, el negarse a pagar impuestos al Estado.

En efecto, empresarios de  Oaxaca, Chiapas, Michoacán  y la Ciudad de México, cercanos –que no miembros-  a la Confederación de Cámaras Nacionales de Comercio, Servicios y Turismo (CONCANACO), sostienen que de no exentárseles del pago de impuestos a la nómina y sobre la renta, además del pago de derechos del IMSS e INFONAVIT, presentarían –a partir del 17 de agosto- sus declaraciones fiscales en ceros o, dado el caso, comenzarían con paros en sus empresas.

El anuncio, hecho público el pasado 2 de agosto por el presidente de la CONCANACO, Enrique Solana Sentíes, fue respaldado por el presidente de la Cámara Nacional de la Industria Restaurantera y Alimentos Condimentados, Hugo Vela Reyna; y el presidente nacional de la Asociación de Hoteles y Moteles de México, Rafael García González, entre otros.

Durante la rueda de prensa en la que dieron a conocer su postura, Solana indicó que en breve, presentarían una serie de amparos contra las acciones ejecutadas por la CNTE, y otra más en respuesta a las “omisiones” que identificaban en el actuar de los tres órdenes de gobierno –municipal, estatal y federal-, por no preservar correctamente los derechos humanos vulnerados, según ellos, por la protesta magisterial.

Por otro lado, la Confederación Patronal de la República Mexicana (COPARMEX), a través de su dirigente nacional, Gustavo de Hoyos, presentó el 2 de agosto, ante las instancias judiciales correspondientes, un amparo en los mismos términos que el descrito por Solana Sentíes. Sin embargo, en lo tocante  a la presentación de declaraciones fiscales en ceros, como medida de protesta a la actuación del gobierno federal, Hoyos se desmarcó de lo anunciado por la CONCANACO, y declaró –al cierre de un evento en la Ciudad de México-  que no veía “ninguna empresa de la COPARMEX que vaya a incumplir con esas obligaciones (el pago de impuestos)”.

Como respuesta a las posturas empresariales, cobijadas por las siglas de la CONCANACO y COPARMEX, el titular de la SEGOB, Miguel Ángel Osorio Chong, sostuvo que se reuniría con los empresarios inconformes, además de pedirles ver los avances del diálogo que lleva a cabo con la CNTE. En términos menos condescendientes, el titular del Servicio de Administración Tributaria, Aristóteles Núñez, advirtió que de presentar en ceros las declaraciones fiscales –anuncio hecho por algunos empresarios en protesta -, esto representaría un delito.

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El desafío

En buena medida, un Estado es considerado como tal por dos características fundacionales: la suficiencia para proveer de seguridad –en todas las acepciones del término- a los ciudadanos que le constituyen; y su capacidad recaudatoria para solventar las exigencias técnicas y administrativas de la primera característica.

Una protesta que contemple la negativa al pago de impuestos, derivados de la actividad económica de los causantes –como la convocada por empresarios inconformes-, representa un desafío mayúsculo al Estado, y en el momento político actual, abona al debilitamiento de la posición gubernamental en una coyuntura marcada por la abundancia de frentes abiertos, complejos y conflictivos en sí mismos.

Con un contexto así de adverso, la gradual pérdida de aliados del gobierno federal viene a descomponer, aún más, su perspectiva política en el corto y mediano plazo; cuantimás si se trata de la perdida de un aliado histórico, uno de los más estables y poderosos, del régimen: el sector empresarial

La última vez que en México un conflicto entre el gobierno federal y los empresarios escalaba en intensidad, Luis Echeverría era presidente. En aquél entonces, las posiciones pretendidamente “progresistas” del titular del ejecutivo lo confrontaron con el poderoso “Grupo Monterrey”, poseedor de importantes industrias estratégicas para el desarrollo económico del país; el conflicto entre ambos conoció su momento más álgido tras el, aún brumoso, asesinato de Eugenio Garza Sada, líder histórico del “Grupo”.

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Ahora, casi 40 años después, el enfrentamiento del gobierno federal con el sector empresarial compromete, aún más, la ya de por sí menguada figura del presidente, Enrique Peña Nieto, y añade una significativa presión a uno de sus colaboradores, Osorio Chong, quien ahora tendrá que lidiar tanto con la CNTE, como con los empresarios. En el primer caso, Peña Nieto tendrá que tramitar los primeros escarceos rumbo a la sucesión presidencial, en medio de una crisis política que involucra amplias franjas del territorio nacional, e influyentes organizaciones empresariales; en lo que toca a Osorio Chong, su futuro político se cifra en el éxito y resultado de su interlocución con los empresarios y la disidencia magisterial.

Como sea, aunque queda en claro la sensible modificación que operó en el tablero político del momento, el presente conflicto es, todavía, de pronóstico reservado.


Rodrigo Coronel

Rodrigo Coronel

Periodista y politólogo. Es Licenciado en Ciencia Política por la Universidad Autónoma Metropolitana (Medalla al mérito universitario 2015, por mejor promedio de la generación). Maestrante en Periodismo Político en la Escuela “Carlos Septién García”. Ha escrito en medio digitales e impresos, como columnista y reportero, sobre temas políticos, económicos y culturales. Es conductor radiofónico, desde hace 5 años, en los 94.1 de FM, UAM Radio.