El nicho de los bonos verdes El nicho de los bonos verdes
Aunque la incertidumbre sigue marcando el actual panorama de los mercados internacionales, inversionistas verdes continúan dispuestos a participar en emisiones de este tipo... El nicho de los bonos verdes

Financian en México parques eólicos generadores de energías limpias

Aunque la incertidumbre sigue marcando el actual panorama de los mercados internacionales,  inversionistas verdes continúan dispuestos a participar en emisiones de este tipo, asegura Pedro Guerra, Deputy General Director, en Nacional Financiera (Nafin).

El pasado año también resultó incierto,  y sin embargo se emitieron a nivel global 48 billones de dólares en bonos verdes. Esta situación –explica el ejecutivo de la banca de desarrollo- se debe a que este mecanismo es una buena plataforma para reunir a un emisor, con necesidades de fondeo para apoyar proyectos verdes, con una cartera de inversionistas que fomentan el desarrollo sustentable en proyectos concretos.

El nicho de los bonos verdesEl mercado de bonos verdes creció exponencialmente durante el 2014 y el 2015, y al cierre del pasado año, el monto total emitido por esta vía globalmente ascendía a 101 billones de dólares, precisa Guerra.

Aunque América Latina no ha tenido el mismo ritmo de desarrollo en este mercado, en el 2015 se realizaron importantes transacciones en este campo, apunta el experto. La primera se realizó en Perú, donde se emitió el primer bono verde de la región a inicios de año. Fue expuesto por Energía Eólica por el valor de 204 millones de dólares.

Luego seguiría Brasil durante el mes de mayo, por el monto de 500 millones de euros, por parte de Brasil Foods  (BRF S.A). En octubre de ese mismo año, México sacaría  su primer bono verde, el cual sería también el primero en Latinoamérica en obtener la certificación de Climate Bonds Initiative. El Banco de Desarrollo mexicano, Nafin, emitiría por esta vía 500 millones de dólares.

Desde el año 2009, Nafin ha sido pionera en el financiamiento de proyectos nacionales de energía renovable, precisa el directivo. El mismo explica que en esa fecha decidieron crear la Dirección de Proyectos Sustentables para el desarrollo estratégico de infraestructuras y la generación de energías renovables. Incluso en el 2010,  esta entidad se convirtió en el primer banco mexicano en financiar un proyecto eólico.

Igual ha sido identificada, abunda Guerra, como una de las principales entidades que apoya el compromiso adquirido por México, mediante la Ley General de Cambio Climático y la Reforma Energética, para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero y alcanzar los objetivos establecidos en el Programa de Desarrollo del Sistema Eléctrico Nacional (PRODESEN).

Como resultado de esos esfuerzos, y los compromisos adquiridos por esta banca,  desde el 2010 su cartera de proyectos eólicos ha tenido un crecimiento exponencial, con lo cual se ha incrementado en un 409 % la producción de energía eléctrica  en los proyectos que apoyan.

Su bono verde emitido en octubre pasado, fue dirigido al financiamiento de parques eólicos en Oaxaca, Nuevo León, Baja California, Zacatecas, Coahuila,  Chiapas y Puebla.  De ese total, 170 millones fueron destinados a proyectos pendientes  desde seis años atrás.

El nicho de los bonos verdesCon esta inyección, la capacidad eólica instalada en Oaxaca, Nuevo León, Baja California y Zacatecas se eleva a mil 645 MW. Al año podrán producir casi  5 mil GWh, mediante la fuerza del viento, y dejar de emitir a la atmósfera el equivalente de dos millones 452 mil toneladas de Dióxido de Carbono.

Para el actual año, Nafin espera desembolsar otros 230 millones de dólares -del valor total de su bono verde-, explica Guerra. Esos proyectos de parques eólicos tendrán una capacidad instalada de 270 MW.

De acuerdo con las proyecciones del PRODESEN, la demanda de energía eléctrica, en los próximos 15 años, requerirá una capacidad adicional de 60 mil MW. Esto significa inversiones por casi 40 mil millones de dólares.

Al ser Nafin uno de los principales vehículos para lograr esos objetivos, igual será una pieza fundamental para el financiamiento.  Según el  Deputy General Director,  esta banca de desarrollo estará presente en el mercado de bonos verdes en los próximos años, mediante emisiones públicas y privadas, aunque por ahora no tienen definido tiempos ni montos, ya que dependen del comportamiento y crecimiento de su cartera.

 

Artículo de nuestra Revista Impresa No. 7

 


Katia Monteagudo

Katia Monteagudo

Licenciada en Periodismo, de la Facultad de Comunicación de la Universidad de La Habana. Especializada en temas políticos, globales, económicos y sociales, y en el uso de técnicas narrativas, investigativas, manejo de las nuevas herramientas digitales para la búsqueda, procesamiento, publicación y distribución online de información, junto a la capacidad de articular comunidades a partir de estrategias comunicativas 2.0. Dominio de procesos de edición de medios impresos, digitales y en el fotoperiodismo.