El hiperconflicto El hiperconflicto
El hiperconflictoEl antecedente más importante al respecto parece ser LOST (Perdidos) donde la multiplicidad de conflictos terminó extraviando a los autores y se llegó... El hiperconflicto

“Creía que un drama era cuando llora el actor, pero la verdad es que lo es cuando llora el público”. Frank Capra.

Lo mismo puede decirse del suspenso y la confusión.

El antecedente más importante al respecto parece ser LOST (Perdidos) donde la multiplicidad de conflictos terminó extraviando a los autores y se llegó a un final francamente desalentador donde ya era imposible dar explicaciones de todo. Sin embargo, puso una (mala) semilla en el terreno de las series, que comenzaron a volverse multiconspiracionales, hiperconflictivas.

Entre las series más recientes hay dos que parecen apasionarse con esta tendencia, que ya invadió otras producciones en curso como la –elogiada en una nota anterior- Orphan Black, que en su más reciente temporada se ha vuelvo literalmente delirante. Se trata de BLINDSPOT y QUANTICO.

BLINDSPOT (Su traducción literal seria “punto ciego”) (Warner-NBC) cuenta, por decirlo de alguna manera, las acciones que siguen al hallazgo de una mujer dentro de una bolsa en pleno Times Square, tatuada en todo su cuerpo con pistas de una conspiración criminal. No puedo dejar de mencionar aquí el antecedente de Prison Break y su protagonista tatuado con el mapa de escape. La mujer no recuerda quién es, pero a los pocos minutos ya está disparando (porque aparentemente es una agente con amnesia) a los futuros culpables de la extinción de la vida civilizada. Y uno mira todo eso como en una montaña rusa con algunas vueltas más de lo normal.

El hiperconflicto

QUANTICO (Disney-ABC) sorprende en principio por el protagónico asignado a una actriz de origen indio, Priyanka Chopra, tan atractiva como poco talentosa. Aquí ya se ha producido el desastre, que es nada menos que un atentado terrorista a la Central Station de New York, y la clave se busca en un entrenamiento de reclutas del FBI en la academia de Quantico, Virginia, unos meses antes. Todos los personajes (todos) son sospechosos de actuar con una agenda oculta. Incluyendo a la protagonista. Mienten, traicionan, se pasan de bando, se pelean como en un carrousel abordado por psicóticos. Nadie es bueno, nadie es malvado, todos son sospechosos. Ah, y son todos bellísimos: más que el FBI parece un casting de la Agencia de Modelos Ford. Imagino la mente de los autores como un pizarrón cruzado por hilos al estilo de los procedimientos deductivos en una investigación conspiracional. Con no pocos nudos.

El suspenso es un componente esencial en una narración seriada. Las conspiraciones suelen ser incentivos para el suspenso. Pero cuando la verosimilitud escapa por la ventana, perseguida la confusión, la historia ha fracasado.


Mario Pinto

Mario Pinto

Argentino por nacimiento (nadie es perfecto) y ya ruco, chilango por opción.Hombre de medios por falta de imaginación en su momento, historiador del arte por curiosidad y escritor a pesar de que mi madre soñaba con un ingeniero.