El doble filo de la liberalización de la gasolina El doble filo de la liberalización de la gasolina
A partir del 30 de marzo el precio de las gasolinas podrá variar cada hora. El único requisito para ejecutar tal modificación será el... El doble filo de la liberalización de la gasolina

A partir del 30 de marzo el precio de las gasolinas podrá variar cada hora. El único requisito para ejecutar tal modificación será el de “avisar” del cambio, con 60 minutos de anticipación, a la Comisión Reguladora de Energía (CRE). De acuerdo con el Diario Oficial de la Federación, los primeros estados en así verificarlo son Baja California –que enfrenta una crítica circunstancia política- y Sonora. Todo el país deberá regirse bajo el mismo esquema para diciembre del año que corre.

Aunque engañosamente abrupta, la liberalización de los precios de la gasolina fue establecida con antelación. De hecho, el programa de ajuste en el precio de los combustibles, proyectado por la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP), contemplaba  la ejecución gradual de la medida. El 4 de febrero se verificaría la segunda alza en el costo de las gasolinas –la primera entró en vigor el 1 de enero del 2017-; el siguiente reajuste tendría lugar el 10 del mismo mes. A partir del 18 de febrero los ajustes serían diarios.

Sin embargo, la conflictiva coyuntura política, tanto interna como externa, disuadió al gobierno federal de ejecutar el alza. Una consistente ola de manifestaciones y bloqueos en todo el país y la necesidad política del presidente Enrique Peña Nieto de rehabilitar su maltrecha imagen ante la opinión pública, de cara al complejo esgrima político con el gobierno estadounidense, modificaron la hoja de ruta gubernamental.

No obstante, tal y como fue proyectado, el mecanismo para la liberalización de los precios de la gasolina podría causar más disgustos que los hasta ahora vistos, inaugurando un nuevo ciclo de protestas e inestabilidad. Con el costo de los combustibles sujeto al vaivén del libre mercado, pero particularmente vinculado al tipo de cambio y al precio del barril de petróleo, la variable de la incertidumbre se proyecta nuevamente sobre el escenario político.

Si bien el peso mexicano se ha fortalecido últimamente frente al dólar, en buena medida por una suerte de insensibilidad adquirida por el mercado  de divisas frente a la incertidumbre que genera el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, no existe garantía alguna de que tan ventajosa condición se mantenga si se atiende a la insistencia de la nueva administración por cumplir cada una de sus descabelladas políticas.

La liberalización del precio de las gasolinas podría, en efecto, anticipar su reducción o consolidar su alza. Un arma de doble filo que podría mutar en la tabla de salvación del gobierno federal, o en el anticipo de su decadencia irreversible.

Rodrigo Coronel

Rodrigo Coronel

Periodista y politólogo. Es Licenciado en Ciencia Política por la Universidad Autónoma Metropolitana (Medalla al mérito universitario 2015, por mejor promedio de la generación). Maestrante en Periodismo Político en la Escuela “Carlos Septién García”. Ha escrito en medio digitales e impresos, como columnista y reportero, sobre temas políticos, económicos y culturales. Es conductor radiofónico, desde hace 5 años, en los 94.1 de FM, UAM Radio.