El desliz de AMLO en NY El desliz de AMLO en NY
El incidente entre Antonio Tizapa , padre de uno los 43 normalistas desaparecidos, y Andrés Manuel López Obrador en Nueva York, sirvió de escaparate... El desliz de AMLO en NY

El incidente entre Antonio Tizapa , padre de uno los 43 normalistas desaparecidos, y Andrés Manuel López Obrador en Nueva York, sirvió de escaparate para comprobar una vez más la afirmación que con recurrencia acompaña la vida política del dirigente de izquierda: el peor enemigo del político tabasqueño es él mismo.

En esta ocasión, en su gira por Estados Unidos, López Obrador mostró, de nueva cuenta, su debilidad por el verticalismo y su poca disposición para asumir, sin mayores complicaciones, opiniones  confrontadas a la suya. Fue durante su presentación ante migrantes mexicanos radicados en Nueva York, que un reducido  grupo de personas –a decir verdad- protestó ante su presencia.

Si bien es cierto que López Obrador mantuvo cierta ecuanimidad durante el trance, la sugerencia de que se trataba de una provocación puso en entredicho su aparente apertura a la manifestación. Al comienzo de la protesta, frente a la concurrencia reunida e inquieta por la intromisión, y luego de que un hombre besara la mano del político –minuto 2:34 del presente video https://www.youtube.com/watch?v=WK7XOi5o7cc- el tabasqueño afirmó: “No pasa nada. Ellos (los manifestantes) son líderes, además están defendiendo una causa justa, quieren que se haga justicia en el caso de los 43 jóvenes desaparecidos de Ayotzinapa”.

Horizontum. El desliz de AMLO en NY

Sin embargo, poco después, el líder del Movimiento de Regeneración Nacional (Morena) cambió el tono de su discurso. De las primeras palabras dedicadas a los manifestantes, respetuosas y templadas, pasó a tildarles de ‘provocadores’, aunque, astutamente, siempre se guardó de hacerlo directamente. “Si siguen gritando (sus seguidores) hacen, pues, el juego a quienes vienen a provocar”. Sin llamarlos explícitamente provocadores, exactamente así es como los señala.

Ese mismo retruécano verbal fue utilizado ante Tizapa, cuando éste, a un costado del coche que transportaba al político, insistía en su protesta. En medio del desorden generalizado, y del breve intercambio de palabras entre uno y otro personaje, una polémica auditiva se desató desde entonces. “¡Cállate!” – https://www.youtube.com/watch?time_continue=77&v=sXNHNJCWLBE-  o “¡qué te vaya bien!” – https://www.youtube.com/watch?v=SUht5_ZBDF0-  son las dos versiones que han circulado de las palabras proferidas por López Obrador al despedir al padre del joven normalista.

Al margen de dicha polémica, que en todo caso debería atajar el tabasqueño aclarando exactamente lo que dijo, la relación entre ambos fenómenos sociales –por un lado López Obrador y por el otro los “43” de Ayotzinapa- nunca ha sido exactamente cordial.

Del movimiento de los “43”, encabezado por los padres de familia de los jóvenes desaparecidos, destaca su condición originariamente antisistémica y contestaría a la lucha electoral. Además de exhibir, desde su comienzo, cierto recelo hacia el tabasqueño por las alianzas políticas que éste mantenía con algunos personajes de la política guerrerense. En términos concretos, con Lázaro Mazón Alonso, secretario de Salud en la administración del defenestrado ex gobernador de Guerrero, Ángel Aguirre, y padrino político del presidente municipal de Iguala, José Luis Abarca.

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Mazón Alonso fue, a su vez, “promotor de la soberanía nacional” de Morena en su estado, un cargo que, en los usos y costumbres de ese partido, anticipa la candidatura a gobernador.

Así pues, la distancia entre los padres de los “43” y el propio López Obrador no ha sido en balde.

Ya en el 2006, con una corriente favorable de popularidad, aupada por su papel como jefe de Gobierno del Distrito Federal, el dirigente de izquierda  fue debilitando progresivamente su propia candidatura a la luz de los exabruptos verbales que de cuando en cuando cometía. De entonces aquel adagio: el peor enemigo de López Obrador se llama Andrés Manuel.

Lo ocurrido en Nueva York interrumpe la buena racha del tabasqueño, quien en últimas fechas, en vista de las alianzas que día tras día concretaba, daba robustez a su innegable liderazgo. No obstante el traspié, en términos estrictamente electorales, es posible que el incidente tenga una afectación marginal en su popularidad rumbo a las elecciones presidenciales del 2018. Un riesgo controlado.


Rodrigo Coronel

Rodrigo Coronel

Periodista y politólogo. Es Licenciado en Ciencia Política por la Universidad Autónoma Metropolitana (Medalla al mérito universitario 2015, por mejor promedio de la generación). Maestrante en Periodismo Político en la Escuela “Carlos Septién García”. Ha escrito en medio digitales e impresos, como columnista y reportero, sobre temas políticos, económicos y culturales. Es conductor radiofónico, desde hace 5 años, en los 94.1 de FM, UAM Radio.