El culebrón ruso golpea de nuevo: republicanos contra Trump El culebrón ruso golpea de nuevo: republicanos contra Trump
El culebrón ruso pauta la presidencia de Donald Trump. Cada semana, un nuevo episodio viene a complicar aún más el nudo gordiano que se... El culebrón ruso golpea de nuevo: republicanos contra Trump

 

El culebrón ruso pauta la presidencia de Donald Trump. Cada semana, un nuevo episodio viene a complicar aún más el nudo gordiano que se gesta en el Kremlin y llega hasta Washington. En este capítulo, un par de senadores republicanos le exigen al presidente de los Estados Unidos ceda los supuestos audios que consignan las pláticas entre este y el ex director del FBI, James Comey.

La pista la dio, ingenuamente, el propio Trump. Desde su cuenta en Twitter, su palestra “oficial”, el boquiflojo magnate puso sobre aviso al Senado estadounidense, institución que asignó a dos poderosos comités la investigación del involucramiento ruso en la campaña presidencial. “¡Más le vale a James Comey que no haya ‘cintas’ de nuestras conversaciones antes de que comience a filtrar a la prensa!”, escribió 12 de mayo.

Con la confesión de Trump expuesta a los escrutadores ojos del mundo cibernético, los senadores estadounidenses no tuvieron que esforzar sus pesquisas mucho más allá de la cuenta pública del presidente. Lindsay Graham, senador por Carolina del Sur y  Mike Lee, senador por Utah –ambos republicanos-, exigieron al ejecutivo la entrega de las supuestas grabaciones.

“No se puede jugar con estas cosas. Si hay grabaciones de sus conversaciones, tienen que ser entregadas”, manifestó Graham ante la NBC.

Horizontum. El culebrón ruso golpea de nuevo: republicanos contra Trump

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En tanto, aunque previsiblemente, el líder demócrata en el Senado, Chuck Schumer, amagó también con la exigencia de que Trump hiciera entrega al Senado de los supuestos audios a efecto de robustecer la investigación de dicho órgano. Además, apercibido, quizá, de la heterodoxa concepción que sobre la institucionalidad tiene el equipo del presidente, y el presidente mismo, recordó que la destrucción de cualquier prueba que pudiera servir a una pesquisa ordenada por el Senado constituía un acto ilegal.

Sin embargo, el traspié tuitero de Trump no es la única indiscreción que tiene a su administración en el ojo del huracán.

El Washington Post (WP) afirma, en una investigación publicada el 15 de mayo, que en una reunión con el ministro de Asuntos Exteriores ruso, Sergéi Lavrov, y  el embajador de Rusia en Estados Unidos, Sergéi Kislyak, Trump les reveló información confidencial – Link de acceso.

La información versaba en torno al descubrimiento hecho por los servicios de inteligencia estadounidense, sobre que el Daesh se aprestaba a utilizar ordenadores portátiles para perpetrar ataques. La revelación, de acuerdo al WP,  vulneró el necesario anonimato que exigía la fuente internacional de la que provino la información.

De acuerdo con la reconstrucción periodística, la actuación de Trump generó un patente desencuentro con los servicios de inteligencia, señaladamente la CIA y la Agencia de Seguridad Nacional, instituciones que fueron alertadas de lo ocurrido.

La Casa Blanca, en voz del consejero de Seguridad Nacional, el general Herbert McMaster, descalificó la verosimilitud del relato del WP. “La información es falsa. Estuve en la reunión, eso no ocurrió”, declaró el militar.

Así, pues, la trama rusa que tiene atenazada a la administración de Donald Trump se mantiene vigente. Las más recientes revelaciones dan cuenta de la patente amenaza que representa la estrecha participación del Kremlin en el encumbramiento político del magnate. Una trama, por cierto, con muchos capítulos por escribir.


Rodrigo Coronel

Rodrigo Coronel

Periodista y politólogo. Es Licenciado en Ciencia Política por la Universidad Autónoma Metropolitana (Medalla al mérito universitario 2015, por mejor promedio de la generación). Maestrante en Periodismo Político en la Escuela “Carlos Septién García”. Ha escrito en medio digitales e impresos, como columnista y reportero, sobre temas políticos, económicos y culturales. Es conductor radiofónico, desde hace 5 años, en los 94.1 de FM, UAM Radio.