El 2018 ya empezó: Radiografía política de los presidenciables El 2018 ya empezó: Radiografía política de los presidenciables
Los resultados electorales del pasado 5 de junio modificaron, sustancialmente, la correlación de fuerzas rumbo a las elecciones presidenciales del 2018. El 2018 ya empezó: Radiografía política de los presidenciables

Los resultados electorales del pasado 5 de junio modificaron, sustancialmente, la correlación de fuerzas rumbo a las elecciones presidenciales del 2018. Así pues,  se configuró un escenario impredecible, en buena medida por los nuevos actores que se han sumado, y aquellos otros que fueron relegados, a los acontecimientos y pronósticos políticos sobre la sucesión presidencial.

La salida de Agustín Basave de la presidencia del Partido de la Revolución Democrática (PRD), y la de Manlio Fabio Beltrones, del Revolucionario Institucional (PRI), por los resultados obtenidos –éste perdió 7 gubernaturas y aquél, por sí solo, no ganó ninguna- reconfiguraron, dentro de esos institutos, las apuestas sobre quién será el candidato o candidata que los represente en la justa electoral del 2018.

El PRI, a la baja

Miguel Ángel Osorio Chong

Miguel Ángel Osorio Chong

De momento, las aspiraciones presidenciales de Beltrones, quien buscó infructuosamente la candidatura de su partido en el 2012, quedaron descartadas. Para el PRI, a diferencia de los otros partidos, las consecuencias de los resultados del 5 junio implican mayores costos y desafíos a la estabilidad y conducción del tricolor rumbo a la designación de un candidato; sin embargo, el escenario de las posibles luchas entre los aspirantes no será el partido propiamente, sino el gabinete presidencial y la última palabra se hallará en Los Pinos.

Dependiendo de los saldos que esa lucha intestina arroje, el candidato priista llegará fortalecido o no a la contienda por la presidencia. Aunado a ello, a su cuenta habrá que restar el desgaste del ejercicio de gobierno actual y las probables rupturas o discrepancias al seno del partido.

Hasta ahora, la carrera por la candidatura se ha ido decantando por figuras de primer orden en el reducido círculo del presidente Peña Nieto: Miguel Ángel Osorio Chong –secretario de Gobernación-, Luis Videgaray –secretario de Hacienda y Crédito Público-, y Aurelio Nuño Mayer – secretario de Educación Pública-. No obstante, los últimos acontecimientos políticos y económicos –el desgastante conflicto magisterial y la complicada circunstancia nacional e internacional en el mercado- ponen en duda su posibilidad para presentarse competitivamente en un escenario electoral que se prevé, por lo menos, complejo.

Quizá por ello, la figura del secretario de Desarrollo Social, José Antonio Meade, no identificada a plenitud con el priismo o con el presidente, cobre poco a poco relevancia. Su trayectoria como servidor público transexenal –durante la administración de Felipe Calderón fungió como secretario de Energía y posteriormente de Hacienda-, y su formación académica –es egresado de Economía por el Instituto Tecnológico Autónomo de México y doctor en esa ciencia por la Universidad de Yale- lo colocan dentro en las filas de la élite política que ha gobernado al país desde hace más de veinte años.

Los que pueden y quieren: izquierda y derecha rumbo al 2018

Por otro lado, el Partido Acción Nacional (PAN) y el Movimiento de Regeneración Nacional (MORENA), fueron los ganadores de la pasada contienda. Ambos, aunque de signo ideológico contrario, lograron constituirse para el electorado, en las opciones políticas más viables para hacer patente su alejamiento y rechazo a las posiciones del partido en el poder, fortaleciendo sus posiciones de cara a los comicios del 2018.

Ricardo Anaya

Ricardo Anaya

Ricardo Anaya, presidente nacional del PAN, supo capitalizar los buenos números obtenidos –7 gubernaturas, entre ellas la  del estratégico estado de Veracruz-, y asociar esos triunfos a su intervención como líder del panismo. Aunado a ello, su ascendente presencia mediática está afianzando su posición para hacerse, eventualmente, con la candidatura panista a la presidencia del país.

En el mismo partido, pero desde un grupo político distinto, Margarita Zavala, esposa del ex presidente Felipe Calderón, hizo sentir su influencia en las filas panistas, al hacerse presente en algunos eventos durante las campañas de sus correligionarios; al parecer, su condicionamiento a presentarse en las elecciones presidenciales con o sin el respaldo del PAN, ha quedado sin vigencia  a la luz de la nueva configuración política en el país.

Del otro lado de la geometría política, Andrés Manuel López Obrador y MORENA han logrado posicionarse exitosamente en la opinión pública. El contrastante discurso del tabasqueño, criticado por intelectuales y políticos de distinta traza ideológica, ha permeado en buena parte del electorado nacional, ubicándolo ya, según algunas encuestas, como la primera opción política rumbo a las elecciones. Sin embargo,  posiciones calificadas como ambiguas por algunos sectores sociales, adoptadas por el ex jefe de gobierno en lo que toca a la agenda de derechos emergentes –matrimonio entre personas del mismo sexo, aborto, etc.- le ha condicionado el alejamiento de potenciales aliados.

Por lo que toca al PRD, la salida de Basave, proclive a una alianza opositora de izquierda –en la que no se descartaba la postulación de López Obrador como su abanderado-, sólo reafirmó la imagen de un partido en declive, acosado por serias contradicciones internas y, al parecer, de carácter irreconciliable.

Andrés Manuel López Obrador

Andrés Manuel López Obrador

La lista de presidenciales en ese partido se reduce a dos personajes de futuro político incierto: Silvano Aureoles –gobernador de Michoacán- y Graco Ramírez –gobernador de Morelos. El primero de ellos, aunque no ha hecho explícito su interés por competir como abanderado perredista por la presidencia, el ahora diputado federal Agustín Basave, lo señaló, en entrevista para El Universal, como la ‘carta priista’ para el partido del sol azteca. Ramírez, por el contrario, insiste en buscar la nominación de su partido y encabezar una coalición opositora al Revolucionario Institucional. Cabe mencionar que, si bien Miguel Ángel Mancera llegó a la Jefatura de Gobierno de la mano del PRD, éste ha mantenido una manifiesta distancia discursiva con ese partido, aunque, lo ha manifestado varias veces, no descarta presentarse a la presidencia, ya sea como candidato independiente o bajo las siglas del PRD.

De las candidaturas independientes habría que anotar su desempeño, más bien marginal, en las pasadas elecciones. Hasta ahora, los empeños por construir un nutrido bloque de candidaturas ajenas a las estructuras partidistas, que permitiera la presentación de una candidatura presidencial independiente en el 2018, han sido estériles.

Por el momento, y de acuerdo a la encuesta publicada por Grupo Reforma el pasado 17 de abril, Andrés Manuel López Obrador ocupa el primer lugar en las preferencias electorales rumbo al 2018, con 26% de los encuestados; le sigue Margarita Zavala con 21%; en el tercer lugar se ubica Miguel Ángel Osorio Chong, que alcanza el 17% de la intención de voto; y en el cuarto y quinto lugar , con el 9% y el 8%, respectivamente, se encuentran Jaime Rodríguez “El Bronco”, y Miguel Ángel Mancera.


Rodrigo Coronel

Rodrigo Coronel

Periodista y politólogo. Es Licenciado en Ciencia Política por la Universidad Autónoma Metropolitana (Medalla al mérito universitario 2015, por mejor promedio de la generación). Maestrante en Periodismo Político en la Escuela “Carlos Septién García”. Ha escrito en medio digitales e impresos, como columnista y reportero, sobre temas políticos, económicos y culturales. Es conductor radiofónico, desde hace 5 años, en los 94.1 de FM, UAM Radio.