Diplomacia digital:  ¿efectivo canal de comunicación entre personas y Estado? Diplomacia digital:  ¿efectivo canal de comunicación entre personas y Estado?
Las Relaciones Internacionales es una disciplina relativamente nueva dentro de las Ciencias Sociales y la diplomacia es sólo uno de sus elementos para que... Diplomacia digital:  ¿efectivo canal de comunicación entre personas y Estado?

Las Relaciones Internacionales es una disciplina relativamente nueva dentro de las Ciencias Sociales y la diplomacia es sólo uno de sus elementos para que los Estados se interrelacionen entre ellos de acuerdo con su propia política exterior e intereses nacionales dentro de un entorno bilateral, multilateral o incluso regional, dando vida al concierto internacional.

Durante el siglo XX, pudimos ser testigos de un “boom” en las formas de hacer diplomacia, desde el nacimiento del Tratado de Versalles que dio vida a la Sociedad de Naciones en 1919, la posterior fundación de la Organización de las Naciones Unidas en 1945 durante el umbral del período postguerra, así como el nacimiento de diversas alianzas y/o organizaciones de Estados como la OTAN, el Pacto de Varsovia, la Unión Europea, etc. Este boom también implicó, que como jamás en la historia, se firmaran entre las naciones una cantidad sin precedente de tratados internacionales, tanto bilaterales como multilaterales en varias materias, en otras palabras, la negociación y la diplomacia se convirtieron en los dos brazos de las relaciones internacionales contemporáneas, y con ello un nuevo paradigma en la forma de relacionarse y cooperar entre los Estados.

Diplomacia digital:  ¿efectivo canal de comunicación entre personas y Estado?

A finales del siglo XX y comienzos del siglo XXI, las Relaciones Internacionales se encontraron con un nuevo reto, a raíz de diversos cambios políticos, económicos y sociales a nivel mundial.  Incluso quedó atrás un paradigma de un mundo bipolar, y el nacimiento de Internet traía una revolución informática y de comunicaciones. En lo adelante había que encontrar la forma de incorporar a actores no gubernamentales (organizaciones civiles) dentro de su propia dinámica. Ante una sociedad cada vez más crítica, la diplomacia tuvo que añadir un nuevo brazo de análisis y ejecución. Así nació la Diplomacia Pública.

Nicholas Cull fue el primer autor en dar un vistazo a este nuevo concepto en su obra “Diplomacia pública: consideraciones teóricas”. En la misma definió las diferencias con la tradicional. Esta última la define como “gobiernos influenciando a otros gobiernos” y a la primera como a “gobiernos influenciando a públicos, interactuando con la opinión pública internacional y con una variedad de actores mundiales”[1].

También dentro de la Diplomacia Pública, podemos encontrar elementos de análisis como la Diplomacia Cultural o el concepto de Marca-País, completamente dentro de un marco de “poder de atracción” de una población hacia un país determinado, como lo analiza Joseph Nye Jr., dentro de su texto de “Poder Suave”.  La diplomacia del siglo XXI no sólo se desenvuelve en las relaciones entre los Estados, también entre estos y la sociedad civil.

Diplomacia digital:  ¿efectivo canal de comunicación entre personas y Estado?

Es incuestionable el impacto que han tenido los medios electrónicos de comunicación y las formas de comunicarnos entre nosotros para que se diera este desarrollo en la forma de hacer diplomacia,  así como lo es también el impacto que han tenido las redes sociales en el último lustro en nuestra sociedad, por lo que nació un nuevo apéndice dentro de la Diplomacia Pública, que es la Diplomacia Digital. Esta aprovecha el alcance inmenso que tienen las redes sociales para promover valores e intereses de un país, logrando incentivar su influencia no sólo ante Estados, sino a público alrededor del orbe en un sentido bidireccional.

Hoy en día, es cotidiano ver cómo los medios convencionales de comunicación apuestan más a medios electrónicos de comunicación mediante redes sociales e incluso varios gobiernos, basados en una estrategia de Diplomacia Pública, buscan comunicarse, atraer e incluso influenciar a personas y organizaciones en todas las latitudes persiguiendo consolidar su poder suave a través de redes sociales. Lamentablemente, en la mayoría de los casos, no saben cómo desenvolverse ante una sociedad civil más “despierta y crítica”, por lo que sólo se limitan a “difundir información y no interactuar”, rompiendo enteramente su propia naturaleza, limitando enormemente su capacidad de Diplomacia Pública.

Diplomacia digital:  ¿efectivo canal de comunicación entre personas y Estado?

En un futuro muy próximo mi estimado lector, veremos que términos como “engagement”, “likes”, “influencer”, “share”, “mention”, “retweet”, “comment” , etc; formarán parte de la jerga dentro de la comunicación diplomática, no sólo dentro de un país, sino de un país hacía la comunidad internacional y la propia sociedad, y es inapelable que muy pronto, las decisiones y estrategias en política exterior de un Estado, y dinámica del concierto internacional, cada vez estarán más ligadas a la Diplomacia Digital.

[1] Contreras; Cristina, “Revista Foreign Affairs Latinoamérica”, versión web, 01 de junio de 2014,http://revistafal.com/la-diplomacia-publica-en-mexico/


Diego Sanchez Campia

Diego Sanchez Campia

Soy Internacionalista por la FCPyS de la UNAM, especializado en Diplomacia Digital, con especial énfasis en Diplomacia en Redes Sociales.Actualmente tengo el proyecto Red México / México Sin Frontera (www.mexicosinfrontera.com) , que está enfocado en información en protección, asistencia consular y protección preventiva para mexicanos en el exterior por medio de redes sociales.He participado con publicaciones para Líderes Internacionales y Paradigmas (dependiente de Urbi et Orbi del ITAM).