¿Diez coincidencias de la era Trump con Hitler? ¿Diez coincidencias de la era Trump con Hitler?
Pocos son los que comparan a Donald Trump y Adolf Hitler. Son menos quienes los equiparan. Las mayorías creen o suponen que “no tienen... ¿Diez coincidencias de la era Trump con Hitler?

La Historia, más que lecciones, da sorpresas.

Marcos Winocur

Pocos son los que comparan a Donald Trump y Adolf Hitler. Son menos quienes los equiparan. Las mayorías creen o suponen que “no tienen nada que ver”. Yo los comparo –hago el ejercicio analítico de observarlos juntos, en su contexto, y ponerlos en contraste-, no los equiparo. Afirmar que son idénticos y que Estados Unidos va a terminar como la Alemania nazi es equivocado, e inválido, pero también lo es afirmar que Trump y Hitler no tienen parecido, coincidencias, y que no existe ningún riesgo en ese sentido (Charlottesville…). Ni apocalíptico ni confiado. Ofrezco diez datos sobre el líder del “Tercer Reich” por tres razones: a) nunca sobra recordar o aprender quién fue Hitler, qué hizo y cómo; b) para provocar cautela histórica y reflexión sobre el presente; c) para que el lector busque y encuentre algunas de las semejanzas y algunas de las diferencias:

  1. Adolf Hitler era un nacionalista. Por eso fue racista y xenófobo. Fue un extremista político desde el nacionalismo ario.
  2. Se veía a sí mismo como el héroe que por la Providencia salvaría a los alemanes puros. Así, no era ajeno al narcisismo. El historiador clave Richard Evans ha usado con razón la palabra “narcisista” para describirlo –otras características personales “pertinentes” pueden verse en el libro Hitler: 1889-1936. Hubris, de Ian Kershaw.
  3. No llegó al poder destruyendo la democracia sino presionándola. Y para ello recibió ayuda, por comisión u omisión, desde adentro del mismo sistema.
  4. Sugiriendo otra “democracia”, destruyó la democracia tras llegar al poder con ella.
  5. Aumentó su poder inventando enemigos de la nación. Esto es, creando estigmas y reproduciendo estereotipos contra minorías de una forma u otra distintas al “auténtico alemán”. Los judíos fueron puestos en el primer lugar como enemigos del proyecto nazi de Volksgemeinschaft, la comunidad racial.
  6. La propaganda bajo el mando de Joseph Goebbels fue uno de sus instrumentos primordiales. Esa propaganda fue el equivalente de las verdaderas fake news (quienes se dicen víctimas de esas “noticias” son los mismos que en realidad las producen) y con ellas se levantó el fascismo –en esencia, el fascismo es nacionalismo + populismo + autoritarismos.
  7. Hitler logró condicionar a su favor la mayor parte del poder del Estado en seis meses, más o menos. Eso nos dice algo sobre diversas cosas, entre ellas la brutalidad de los medios nazis. Lo que siguió fue la totalización y consolidación de su poder.
  8. Retiró a Alemania de la Liga de las Naciones muy tempranamente: 1933.
  9. Careció del apoyo inicial y original de muchos de los actores sociales relevantes; antes y durante su inicio en el poder fue resistido por jueces y por periodistas liberales o de izquierda, tal y como puede rastrearse en los dos primeros tomos de la trilogía de Evans sobre el nazismo (The Coming of the Third Reich y The Third Reich in Power). Se dio una lucha entre esos actores y los nazis, lucha que Hitler eventualmente ganó.
  10. Como puede verse en archivos del New York Times y otras fuentes, mucha gente dentro y fuera de Alemania creyó que la lucha de Hitler y los nazis contra instituciones y actores democráticos sólo podían perderla los outsiders. “Se verá obligado a moderarse”, decían. Y muchos más creyeron antes y durante que Hitler no era más que un chiste…

La Historia está llena de hechos influyentes, unos sorpresivos y otros sorprendentes. Nosotros no dejemos de construir las lecciones que merezcan.

José Ramón López Rubí C.