Descabezados, la (no)ta-ficción de Jonathan Hernández Descabezados, la (no)ta-ficción de Jonathan Hernández
Un periódico, como cualquier medio de comunicación, es un retrato digerido y clasificado de lo que es el mundo, mismo que cambia dependiendo de... Descabezados, la (no)ta-ficción de Jonathan Hernández

Un periódico, como cualquier medio de comunicación, es un retrato digerido y clasificado de lo que es el mundo, mismo que cambia dependiendo de la intención e intereses de cada uno de estos. Por ello, en Descabezados (RM, 2016) el artista plástico Jonathan Hernández hizo una selección a gusto personal de distintos encabezados de la prensa nacional a lo largo de un año, con los cuales confeccionó 52 collages cuyo propósito es hacer una dislocación de la información para generar una óptica distinta a su propósito informativo, usando las palabras de estos como imágenes generadoras de nuevas realidades y ficciones no tan distantes a los hechos que ocurren en el país. El artista plática al respecto.

Imágenes cortesía RM / Foto: Raúl Campos

Imágenes cortesía RM / Foto: Raúl Campos

 

¿Cómo surge Descabezados?

Empecé a repensar la forma en la que había estado trabajando con material de la prensa, cosa he hecho por 14 años, ese proyecto se llama Vulnerabilia. Había utilizado puras imágenes y decidí darle vuelta y usar puros encabezados, para ello me puse ciertas reglas: compraba periódicos aleatoriamente o al día siguiente de que ocurriera algo importante o trascendente y de ahí hacía una selección de cabezas, mismas que iba relacionando. Sumado a esto usaba una foto que funcionara como un separador entre día y día. Con esto pensaba al texto resultante como un generador de imagen enfocado a la realidad nacional.

Imágenes cortesía RM / Foto: Raúl Campos

Imágenes cortesía RM / Foto: Raúl Campos

 

¿Qué te significó el pasar de trabajar con imágenes a cabezas de notas?

La relación obviamente cambia, desde la forma de aproximación, el tratamiento, hasta la forma de edición porque en las imágenes hay un ejercicio donde los métodos están mucho más establecidos y pues este trabajo mío ya tiene una estructura definida. Tuve que darle una pausa a todo esto para poder generar otra lectura a los periódicos, mi principal material de trabajo, la cuales tras ver el libro pueden ser desde relaciones muy formales entre los colores o por conteos a forma de lista hasta relaciones entre opuestos.

Imágenes cortesía RM / Foto: Raúl Campos

Imágenes cortesía RM / Foto: Raúl Campos

 

¿Qué significado le das a las cabezas?

Me interesa mucho lo que ocurre entre dos encabezados, aquello que sucede entre líneas y el supuesto registro de la realidad que representa uno, ya que estos encierran su propia ficción. El título del proyecto viene un poco de la forma en que revierto el sentido que tienen estos de acuerdo a un situacionismo y ritmo; es el encabezado descabezado.

Muchos collages se leen como poemas ¿había esa intención o sólo resultó?

Obviamente hay una parte inherente de sentido poético, y si hay una intención porque ésta una de las formas en que la realidad está generando ficción y cómo a su vez con ésta se producen herramientas de incisión, de disección y de entendimiento para un paisaje de lo que ha sucedido; lo que buscaba era que existieran varios niveles de lectura y no se quedara en algo plano.

Imágenes cortesía RM / Foto: Raúl Campos

Imágenes cortesía RM / Foto: Raúl Campos

 

¿Ves las cabezas de las notas periodísticas como una herramienta de información o de desinformación?

Es curioso porque lo medios de comunicación tienden a ser cada vez más… a marcar mucho su línea editorial, y siempre han tenido una naturaleza de desinformativa como en el origen de la idea de la noticia, cómo está el hecho; se genera una noticia y hay una dislocación, y eso con el paso del tiempo se ha vuelto más presente, la información termina siendo un juego de desinformación. Un periódico es un retrato del mundo clasificado y editado, nos hace ver una parte del paisaje, pero no a este en su totalidad, y al utilizarlos yo como materia prima busco darle vuelta a eso. Por ejemplo, en Vulnerabilia nunca le dejé algún pie de foto a las imágenes porque si ya de por sí una foto en un diario ya es un fragmento, una edición de la realidad, el privarla del texto que se creó para describirla le regresa un poco su posible naturaleza descriptiva pura.

Imágenes cortesía RM / Foto: Raúl Campos

Imágenes cortesía RM / Foto: Raúl Campos

Muchos de los collages son satíricos

Sí, esto porque en mi trabajo en general suelo utilizar el humor y la sátira como una herramienta, el cual puede generar ficciones y, más importante, te ayuda a atravesar el paisaje y a reflexionar más allá de ese recuento o de esa reflexión analítica que en términos académicos muchas veces es muy estéril. El humor detona una reflexión un poco más aguda, puede atravesar más el objeto de estudio, el cuerpo o el problema o como le queramos llamar. Siempre en el material de la prensa trato de tomar cosas que de por sí tenga ya una carga humorística, y ya en la relación entre imágenes y encabezados busco construirlo, crear algo muy sutil que detone reflexiones acerca del mismo contexto del arte, el papel del este dentro de la realidad que nos atañe a todos y como el arte muchas veces también es parte de los problemas sociales, ejemplos de ello la forma en que con este se lava dinero y la manera en que la escena artística genera un status social espejo de la descomposición de la sociedad y que siempre ha estado pero cada vez está más ajeno y distante al mundo.

Imágenes cortesía RM / Foto: Raúl Campos

Imágenes cortesía RM / Foto: Raúl Campos

 

Esta cuestión del mercado del arte, ¿no?

Exacto. Nosotros nos encontramos en un sistema económico que está generando todos estos chingadazos que nos afectan cada día más, mismo donde el gobierno históricamente ha desarrollado una máquina de miseria en la que apresa la gran mayoría de los habitantes del país y a la que día con día más personas se le suman. Pero en un mundo tan distante y ajeno como es el del arte, nada de lo que pase fuera de este va a tener repercusiones en él, al final va a seguir operando y funcionando como si nada, y eso es lo que está cabrón

Imágenes cortesía RM / Foto: Raúl Campos

Imágenes cortesía RM / Foto: Raúl Campos

Tomemos de ejemplo a Zona Maco: a esta feria vinieron algunas de las galerías más importantes del mundo en cuanto a mercado y poder económico, las cuales venden obras de uno, dos, tres millones de dólares que son compradas por millonarios que sueltan el dinero con la mano en la cintura. Son personas que no tienen relación con el contexto de nosotros, la fluctuación del dólar no les afecta y mucho menos el gasolinazo; y esa burbuja social se está haciendo más gruesa y marcada.

¿Tú crees que exista algún tipo de arte más inclusivo con la clase social estándar?

Paradójicamente no, y eso que yo me dedico a esto y que vivo de ello y trato de seguir haciéndolo. El arte “profesional” es básicamente el mercado del arte, y lo único que este se encarga de reproducir es la encomia del mercado, y si uno ve el crecimiento de este a nivel mundial justamente tiene que ver con el auge del libre mercado.

Es curioso, por ejemplo, como en Estados Unidos la gente, y sobre todo el medio del arte, se queja en cuanto al fantoche que es su presidente, quien al fin y al cabo está ahí porque las reglas de todos estos juegos lo propiciaron. Al final, que el del arte sea un mundo muy cerrado es algo que el mercado ha propiciado y desarrollado y que así seguirá hasta el fin, pues este mercado no es ya una forma para que los coleccionistas puedan comprar obras sino un medio que utilizan para la especulación económica, crear acciones y generar fondos de inversión, pues se dieron cuenta que es más redituable invertir en pinturas que en bienes inmobiliarios. Todo esto hace que al final del día el arte sea cosa de una élite y haya perdido el sentido romántico que a muchos les atrae.


Raúl Campos

Raúl Campos

Raúl Campos (Ciudad de México, 1992) Periodista cultural y fotógrafo documental (con licencia). Decidió adentrarse a estos medios por tres razones: 1. Cuando niño le regalaron una cámara fiestera desechable de instantáneas (eso me traumó). 2. Por su afinidad para escuchar y contar historias (quizás sirvió de algo). 3. Por querer entrarle al negocio familiar (ni hablar). Su trabajo se ha publicado en Revista Yaconic, Milenio Diario, Milenio Dominical y recientemente en algunas publicaciones de Editorial Notmusa y Horizontum. Asegura ser pionero del "Periodismo Kitsch".