Debate en Edomex: entre errores, acusaciones y sorpresas Debate en Edomex: entre errores, acusaciones y sorpresas
Entre empellones, errores, acusaciones y algunas sorpresas se llevó a cabo el primer debate entre candidatos a la gubernatura del Estado de México. En... Debate en Edomex: entre errores, acusaciones y sorpresas

Entre empellones, errores, acusaciones y algunas sorpresas se llevó a cabo el primer debate entre candidatos a la gubernatura del Estado de México. En las últimas semanas la elección mexiquense se ha complicado, en buena medida por los escándalos mediáticos que involucran a ciertos partidos nacionales, como al Movimiento de Regeneración Nacional (Morena) o al Partido Revolucionario Institucional (PRI), y por la cerrada contienda que  tiene lugar entre los dos candidatos punteros, técnicamente empatados, de esos partidos, Delfina Gómez y Alfredo del Mazo, respectivamente.

Con una coyuntura así de inestable, con la posibilidad de que la balanza electoral se defina imprevisiblemente hacia uno u otro lado, ejercicios como el debate televisivo revisten una particular importancia. Así, todo lo que ocurre en éste podría repercutir, tarde o temprano, en la lucha cuerpo a cuerpo que será, en los hechos, la elección mexiquense.

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Delfina Gómez

 

Por principio de cuentas, el debate permitió visibilizar a dos candidatos que habían pasado desapercibidos en el radar mediático de la campaña: Óscar González, del Partido del Trabajo (PT), y Teresa Castell, candidata independiente. Del primero poco habría que agregar, salvo que entre sus trasnochadas propuestas se encuentra el meter a prisión al actual gobernador del Estado de México, Eruviel Ávila, y a Enrique Peña Nieto, en su carácter de ex mandatario estatal, por ‘cómo dejaron” la entidad.

En contraste, la aparición de  Castell bien podría pasar como una sorpresa, en buena medida por la solvencia oratoria con que se desempeñó en el debate, aunque ligeramente acartonada por recurrir con demasiada frecuencia a las notas preparadas; no obstante, el empleo de la fórmula del candidato independiente-representante ciudadano contra los “políticos de siempre” podría no generar las expectativas necesarias para trascender la franja de la curiosidad electoral y representar, eventualmente, una candidatura competitiva.

Del desempeño de Delfina Gómez  habría que resaltar el empleo de fórmulas efectivas, por populares, en su  comunicación oral. La utilización de frases o palabras compuestas, como la que pronunció hacia el final del debate, “¡vamos súper requeté bien en las encuestas!”,  o aquel ataque que prodigó con peculiar tino al candidato priista, “Del Mazo es totalmente político, es totalmente Palacio”, potencializa su mensaje y fortalece su presencia en el disputado terreno del postdebate, área mediática indispensable  para hacer prevalecer la idea, en redes sociales, del triunfo sobre los otros candidatos.

Alfredo del Mazo

Alfredo del Mazo

 

Sin embargo, señalados traspiés a lo largo de su intervención apuntalan la idea de su inexperiencia en ejercicios similares y distraen, eventualmente, de los puntos importantes de su propuesta programática; ahí está, como ejemplo de sus desaciertos, el arranque de sus intervenciones afirmando que ella había votado a favor de los incrementos de la gasolina –“apoyé el gasolinazo”-,  cuando evidentemente quería resaltar exactamente lo contrario. Por otro lado, la naturalidad de su comunicación no verbal, lejos del rigor de los ademanes excesivamente ensayados, le brinda a su mensaje una positiva frescura.

Alfredo del Mazo, por su parte, fue disciplinado en el contenido general de sus participaciones, ciñéndose, en todo momento, a los guiones generales de la campaña que encabeza: “Fuerte y con todo” fue el mantra que apostrofó buena parte de sus propuestas. El uso adecuado de recursos visuales, y la construcción de sus argumentos, da cuenta de su preparación previa. A pesar de ello, la grisura de sus ataques y los errores de sus dichos –como el señalado por El Universal via Twitter: “#DelMazo “Bajó 30% el índice delictivo en mi mandato”. No se puede confirmar. El Secretariado registra delitos desde 2011 #TertuliaDebate”-  restan puntos a la credibilidad de sus intervenciones.

Asimismo, los constantes señalamientos de corrupción a algunos miembros de su partido le limitan y condicionan a responder, perdiendo así valiosos segundos para el apuntalamiento de su mensaje.

Josefina Vázquez Mota

Josefina Vázquez Mota

 

Respecto a la abanderada del Partido Acción Nacional, Josefina Vázquez Mota, una adecuada estrategia de ataques le redituó favorablemente. En ella es clara la experiencia que le ha dado su ya larga vida política –es quien ha tenido más cargos de responsabilidad entre los candidatos- , y el paso, necesariamente aleccionador, de haber sido candidata presidencial. Quizá por ello mismo, el acartonamiento discursivo terminó por restarle, finalmente, efectividad a su comunicación verbal y no verbal. La contención disfrazada nunca comunica bien.

Juan Zepeda, el candidato del Partido de la Revolución Democrática, apeló a su condición de “emigrante” para dar contexto a su intervención. La selección de su mensaje de apertura  -“Soy Juan Zepeda, vivo en Neza y fui emigrante indocumentado”. -fue correcta dado el alto número de mexiquenses que residen en Estados Unidos, y cuya familia radica en el Estado de México. Al presentarse así, Zepeda estableció un punto de contacto sensible con el auditorio.

Se trató de un debate  plagado de acusaciones y señalamientos, con poca oportunidad para la exposición detallada de propuestas. En líneas generales, fue un debate aburrido y formalista; sin la consignación a cuadro de las reacciones de los candidatos cuando eran atacados, el auditorio se privó de conocer las reacciones no verbales de los participantes del ejercicio.

Juan Zepeda

Juan Zepeda

 

Sin ataques contundentes o demoledores, el debate fue únicamente un esgrima verbal que anticipa, hacia el futuro, la rispidez de las campañas.

Nada para nadie, aún.

Rodrigo Coronel

Rodrigo Coronel

Periodista y politólogo. Es Licenciado en Ciencia Política por la Universidad Autónoma Metropolitana (Medalla al mérito universitario 2015, por mejor promedio de la generación). Maestrante en Periodismo Político en la Escuela “Carlos Septién García”. Ha escrito en medio digitales e impresos, como columnista y reportero, sobre temas políticos, económicos y culturales. Es conductor radiofónico, desde hace 5 años, en los 94.1 de FM, UAM Radio.