Confirmada violación de derechos humanos en Tanhuato Confirmada violación de derechos humanos en Tanhuato
El Estado mexicano carga a cuestas un nuevo caso de violación a los derechos humanos; en esta ocasión, el actuar de 41 agentes de... Confirmada violación de derechos humanos en Tanhuato

El Estado mexicano carga a cuestas un nuevo caso de violación a los derechos humanos; en esta ocasión, el actuar de 41 agentes de la Policía Federal (PF) redundó en la muerte de 43 personas, de las que 22 fueron ejecutadas, el pasado 22 de mayo del 2015, en Tanhuato, Michoacán.

Esa fue la conclusión a la que llegó la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH), luego de una investigación que llevó a cabo un equipo multidisciplinario, conformado por visitadores adjuntos y peritos en criminalística, psicología y medicina forense; el estudio contempló la visita al lugar de los hechos –“Rancho del Sol”-, la realización de 58 entrevistas, 31 solicitudes de información a instancias estatales y federales –entre las que se cuenta la Secretaría de la Defensa Nacional y de Marina-, 108 intervenciones periciales, y el análisis de 120 declaraciones ministeriales, además del estudio de 2 videograbaciones obtenidas vía internet, entre otros elementos considerados.

Los resultados de dicha investigación, describen con elocuencia los procedimientos extralegales empleados por las fuerzas del orden del Estado mexicano, y dimensionan el reto que representa incluir en el desempeño de los agentes federales, un marco mínimo de respeto a los derechos humanos.

Confirmada violación de derechos humanos en Tanhuato

Los detalles

La investigación de la CNDH estableció, con descarnada precisión, las violaciones a los derechos humanos en que incurrió la PF, una secuencia de hechos que distan mucho de los más elementales protocolos para su protección, toda vez que en este episodio, de acuerdo al informe presentado, se acredita que una “autoridad pública priva arbitrariamente o deliberadamente de la vida a un ser humano, en circunstancias que no corresponden al uso legítimo de la fuerza”.

Aquella mañana de mayo, 22 personas fueron ejecutadas por agentes federales que se encontraban a más de 90 centímetros de distancia; 13 fueron asesinadas por la espalda; a 5 personas les dispararon desde un helicóptero; a otra más le prendieron fuego aún viva; en 3 casos, las personas ultimadas no ofrecieron mayor resistencia, estaban sometidas. A 11 de las personas ejecutadas les fue sembrada un arma después de su asesinato, 2 no contaban con ninguna.

Por si fuera poco, las pesquisas revelaron que en 8 casos, las personas ejecutadas se desplazaron a campo abierto, “sin tener forma de protegerse de sus victimarios”, de lo anterior hay indicios suficientes para comprobar que les dispararon por la espalda; mientras tanto, los residuos de hollín en la tráquea de un cuerpo calcinado, fueron el elemento clave  para que los expertos de la Comisión concluyeran que los agentes federales habían quemado a un hombre vivo.

Confirmada violación de derechos humanos en Tanhuato

Fruto de las entrevistas que la CNDH celebró con dos testigos, obligados a presenciar “diversas circunstancias” en las ejecuciones de 3 hombres, se sabe que uno de ellos fue asesinado de rodillas; otro más fue obligado a correr fuera de la casa, para luego ser ejecutada mientras  lo hacía; en tanto que uno, con el pie derecho herido, fue también asesinado.

Del helicóptero artillado que se dio cita en el operativo en “Rancho del Sol”, la CNDH concluyó que había disparado 4 mil proyectiles contra la bodega y una casa, lo que “constituyó una demostración innecesaria de capacidad letal”,  que derivó en la muerte de una persona más, luego de incendiarse el establecimiento donde se encontraba.

Respecto a la muerte de 15 personas más, la CNDH se excusó de aclarar las condiciones de su deceso, en vista de la “falta de veracidad sobre las circunstancias en las que se  desarrolló el operativo”, la manipulación de elementos balísticos empleados en la muerte de 9 personas, y la alteración del lugar de los hechos al ser removidos 3 cadáveres del sitio donde originalmente murieron.

El resto del informe da cuenta de viejos y conocidos tópicos: tortura a testigos por parte de la PF, armas que no debían estar donde fueron encontradas, lugares de los hechos manipulados, detenidos humillados. Un escaparate más  de la seguridad pública en el país.

Confirmada violación de derechos humanos en Tanhuato

Desde hace tiempo, diversos episodios han confirmado la crisis de derechos humanos en la que se encuentra sumido el Estado Mexicano: poco antes de que se supieran los alcances que la desaparición de 43 estudiantes normalistas en Iguala, Guerrero, traerían consigo, se supo que en Tlatlaya, Estado de México, el ejército mexicano participó en la ejecución de 15 personas el 30 de junio del 2014; menos de un año después, las violaciones a los derechos humanos protagonizadas por la PF en otro hecho violento, ocurrido en el municipio michoacano de  Apatzingán donde 10 personas murieron y 21 resultaron heridas,  serían investigadas y sancionadas por la CNDH.

Por lo que se ve, son alarmantemente recurrentes las violaciones a derechos humanos que en los últimos dos años, han revelado el talante exacto de las instituciones de procuración y administración de justicia en el país. A estas alturas, resulta no sólo urgente, sino necesario, que el Estado mexicano adopte para sí una enérgica política de respeto a los derechos humanos, y que tal determinación sea efectivamente incluida y acatada en los protocolos de actuación de las fuerzas de seguridad en México. Sin embargo, el ansiado cambio tendrá que ser gradualmente administrado, toda vez que deberá enfrentarse a largos años de una cultura judicial anclada en la opacidad y la prepotencia, donde cualquier respeto o consideración a la dignidad humana es una transgresión a los vetustos códigos de la arbitrariedad y el poder sin cortapisas.

Rodrigo Coronel

Rodrigo Coronel

Periodista y politólogo. Es Licenciado en Ciencia Política por la Universidad Autónoma Metropolitana (Medalla al mérito universitario 2015, por mejor promedio de la generación). Maestrante en Periodismo Político en la Escuela “Carlos Septién García”. Ha escrito en medio digitales e impresos, como columnista y reportero, sobre temas políticos, económicos y culturales. Es conductor radiofónico, desde hace 5 años, en los 94.1 de FM, UAM Radio.