Complejo periodo económico por renegociación del TLCAN Complejo periodo económico por renegociación del TLCAN
La cancelación del encuentro entre el presidente Enrique Peña Nieto y su homólogo estadounidense, Donald Trump, prolongó el periodo de incertidumbre que ahora caracteriza... Complejo periodo económico por renegociación del TLCAN

Entrevista con HR Ratings

La cancelación del encuentro entre el presidente Enrique Peña Nieto y su homólogo estadounidense, Donald Trump, prolongó el periodo de incertidumbre que ahora caracteriza la relación bilateral entre México y Estados Unidos. El episodio, además de elevar la tensión en ambos gobiernos, derivó en un delicado trance de esgrima política que, al menos en lo que toca al gobierno norteamericano, ha tenido dado como resultado sólo saldos negativos. Así, la crítica coyuntura abrió un frente más, desde la trinchera extranjera, en la conflictiva administración de Trump.

Sin embargo, más allá de los posicionamientos políticos o la estrategia de confrontación que el equipo de gobierno de Donald Trump está empeñado en desplegar para sus relaciones con otros Estados, al menos para México el tema toral ha sido, hasta el momento, la llamada renegociación del Tratado de Libre Comercio con América del Norte (TLCAN, para el país, y NAFTA para los estadounidenses).

Desde su creación, el TLCAN ha delineado casi en su totalidad la relación entre México y Estados Unidos. La intensidad de las relaciones comerciales, su cuidado y promoción, fueron los parámetros que normaron el diálogo entre ambos países, además, naturalmente, de los asuntos relativos a la seguridad fronteriza y el combate al narcotráfico transnacional.

Complejo periodo económico por renegociación del TLCAN

El periodo de turbulencia ahora experimentado se debe al replanteamiento que Trump, con su discurso y tempranas acciones, está dispuesto a llevar a cabo. No obstante, la claridad de sus intenciones contrasta con la opacidad de sus estrategias concretas para la consecución de sus objetivos, si es que su administración ya los ha jerarquizado.

Así, pues, a la ya de por sí enrarecida relación con México, atribulada por  un discurso de confrontación, debe sumarse el difícil expediente de la incertidumbre. En buena medida, la normalización de las relaciones entre ambos países estará condicionada por el tono que adquiera la renegociación del TLCAN, y por la definición clara de estrategias y objetivos, tanto los que compartan ambos gobiernos, como los que le sean contrarios a uno y otro.

La incertidumbre marca la agenda

Durante la campaña del ahora presidente Donald Trump no se dieron muchos detalles sobre las partes del TLCAN con las que no está de acuerdo. Tampoco se indicaron con claridad los motivos por los que no comparte la idea de ver a México como una plataforma de exportación  a Estados Unidos; así lo manifestó en entrevista para Horizontum el director de Análisis de la calificadora de riesgos HR Ratings, Felix Boni.

“(Donald Trump) nunca mencionó, tengo entendido, suficientemente detallado qué partes del TLCAN mismo está dando como causas de los términos desfavorables para Estados Unidos, y por lo tanto no podríamos adivinar qué es lo que quiere realmente”, expuso Boni.

Mientras tanto, Alfonso Sales, también analista económico de HR Ratings, sostuvo que “en el peor de los casos, es decir, que no vaya a haber un TLCAN próximamente, el argumento sería que caemos, directamente, a las condiciones que establece la Organización Mundial de Comercio (OMC), a las condiciones de aranceles mínimos que estipula la OMC”.

Respecto a las posibilidades barajadas recientemente de que el TLCAN se modifique en aras de un acuerdo propiamente bilateral, que considere únicamente a México y Estados Unidos –Canadá forma parte del instrumento comercial original- en un nuevo tratado, Boni opinó lo siguiente: “La lógica de él (Donald Trump), es que en términos bilaterales Estados Unidos por ser una fuente económica más grande, tiene más poder de negociación que en una negociación multilateral”.

Complejo periodo económico por renegociación del TLCAN

La eventual modificación del TLCAN acarrearía múltiples consecuencias, unas más profundas que otras, tanto para la economía mexicana como para la estadounidense. Así lo explicó el director de análisis de HR Ratings: “Obviamente tendrían impactos muy importantes; lo único que podemos decir, por el momento, es que hasta ahora existen ciertos riesgos. Se sabe que va a haber cambios importantes entre la relación comercial de Estados Unidos con México”.

En términos concretos, la proyección de Boni respecto a la situación económica en México no es del todo halagüeña, al menos en el corto plazo. “En el corto plazo, sí podemos ver rezagos en términos de la inversión extranjera directa hacia México, mientras que existe este nivel de incertidumbre (…) Mientras que no se defina y determine el nuevo entorno, puede haber una caída en términos de inversión extranjera directa”.

“En el mediano o largo plazo es difícil ir viendo, más allá de decir que existen ciertos riesgos, cuál sería el punto terminal del nuevo entorno de las relaciones comerciales”, sentenció Boni.

Por su parte, el gobierno mexicano ha iniciado un periodo de consulta de 90 días en los que convocará a distintas voces interesadas en el TLCAN -desde el Senado de la República, hasta el sector privado- para analizar conjuntamente los alcances de la renegociación con los Estados Unidos. Sólo después de dicho periodo, iniciarán las pláticas oficiales con la administración de Donald Trump.


Rodrigo Coronel

Rodrigo Coronel

Periodista y politólogo. Es Licenciado en Ciencia Política por la Universidad Autónoma Metropolitana (Medalla al mérito universitario 2015, por mejor promedio de la generación). Maestrante en Periodismo Político en la Escuela “Carlos Septién García”. Ha escrito en medio digitales e impresos, como columnista y reportero, sobre temas políticos, económicos y culturales. Es conductor radiofónico, desde hace 5 años, en los 94.1 de FM, UAM Radio.