¿Cómo nos ven nos tratan? ¿Cómo nos ven nos tratan?
En México, históricamente se ha negado la existencia de experiencias y expresiones que pudieran considerarse racistas, lo que ha impedido generar mecanismos que las... ¿Cómo nos ven nos tratan?

En México, históricamente se ha negado la existencia de experiencias y expresiones que pudieran considerarse racistas, lo que ha impedido generar mecanismos que las combatan.

Para discutir sobre las dinámicas sociales que condicionan el racismo en México, investigadores de Guatemala, Colombia, México, Estados Unidos, Portugal, Inglaterra, así como activistas e integrantes de organizaciones de la sociedad civil (OSC) de México se dieron cita a finales de septiembre en el Coloquio Internacional Orden visual, orden social. Racismo, imágenes y relaciones. Diálogos transdisciplinarios organizado por el CIESAS con el apoyo de la Fundación Kellogg y la participación de la Secretaría de Cultura del Gobierno de la Ciudad de México, el INAH y CONAPRED.

¿Cómo nos ven nos tratan?

Durante el Coloquio, realizado en el Museo Nacional de las Culturas, se discutió de qué manera elementos como las características del rostro, el cuerpo o el color de la piel son factores asociados a prejuicios que determinan discriminaciones y desigualdades, que son naturalizadas y condicionan las relaciones interpersonales y un cierto orden social.

Se explicó que, durante la época colonial, la discriminación estuvo asociada con las normas y leyes que regulaban la relación entre los españoles, los indígenas y los esclavos negros. Y aunque hoy en día esta segregación ha desaparecido en la legislación, los imaginarios sociales han mantenido presentes las inequidades en las relaciones cotidianas, especialmente en regiones como la Costa Chica de Guerrero Oaxaca, en donde tienen presencia colectivos descendientes de los esclavos africanos o personas con ancestros de origen filipino y chino, los cuales han permanecido invisibles en la narrativa histórica del México contemporáneo y en las políticas públicas.

¿Cómo nos ven nos tratan?

De acuerdo a cifras del INEGI, el 1.2% (1,381,853 personas) de la población mexicana se auto-reconoce como afrodescendiente. Se trata de uno de los sectores de la sociedad mexicana más excluidos, al grado de que suelen ser considerados extranjeros. Hay casos extremos en los que mexicanos afrodescendientes han sido deportados del país.

Los estereotipos asociados a la apariencia de las personas –el rostro, el cuerpo y el color– se producen y perpetúan a través de los discursos, las interacciones sociales y en los medios de comunicación.

¿Cómo nos ven nos tratan?

En el Coloquio se presentaron ejemplos de imágenes publicitarias utilizadas en México, Guatemala y Brasil para comercializar infinidad de productos que prometen exaltar rasgos asociados a condiciones de privilegio como la blancura. El discurso de las imágenes y los medios de comunicación refuerzan este orden.

También se habló sobre las relaciones asimétricas que el racismo, aunque negado en México, ha provocado. En la actualidad, las políticas, discursos y acciones en todos los ámbitos de la sociedad dirigidas al reconocimiento de la diversidad destacan sus bondades sociales y culturales. Sin embargo, los participantes en el encuentro cuestionaron la efectividad de las políticas de reconocimiento para terminar con estreotipos excluyentes.

¿Cómo nos ven nos tratan?

Dentro de las diferentes investigaciones que se discutieron, se presentaron algunos de los resultados del proyecto Etnicidad y Raza en Latinoamerica (PERLA) que muestra que, en México, el color de piel pesa para el acceso a la escolaridad, a empleos bien remunerados e incrementa la posibilidad de sufrir discriminación en las relaciones interpersonales.

Darle voz a los diferentes grupos que conforman a las sociedades, tomar en cuenta su sentir y sus propuestas, comprender la exclusión desde las diferentes perspectivas y hacer causa común entre la academia y los diferentes sectores sociales, fue la principal conclusión del Coloquio.

La discusión sobre cómo romper con la inercia de los estereotipos racistas, con su normalización e institucionalización y con la falta de conciencia de la asimetría en las relaciones cotidianas –que se traduce en prácticas y discursos excluyentes– es tarea que no se puede postergarse por más tiempo y en la que toda la sociedad debe participar.

Dra. Regina Martínez Casas

Dra. Regina Martínez Casas

Twitter: reginamc@ciesas.edu.mx