Cómo crear relaciones sanas con el dinero (Tercera y última parte) Cómo crear relaciones sanas con el dinero (Tercera y última parte)
En las últimas dos semanas, hemos analizado cómo crear relaciones sanas con el dinero. Hablamos de cinco aspectos que deben incorporarse como hábitos financieros... Cómo crear relaciones sanas con el dinero (Tercera y última parte)

En las últimas dos semanas, hemos analizado cómo crear relaciones sanas con el dinero. Hablamos de cinco aspectos que deben incorporarse como hábitos financieros y, de esta manera, comenzar a cambiar la manera en cómo nos relacionamos con nuestros bienes.

Hablamos, también, acerca de aprender a diferenciar necesidades de deseos (la línea siempre es tan tenue, que en muchas ocasiones perdemos la perspectiva y confundimos los “quereres” con lo que realmente es indispensable para vivir). Aprendimos a crear presupuestos y a integrar a nuestra pareja en nuestras decisiones financieras, ya que es nuestro cónyuge, quien en muchas ocasiones juega un papel vital en nuestro fracaso o éxito económico.

Así que pasemos a analizar los siguientes y últimos dos aspectos para establecer una interacción lógica y estable con nuestro dinero.

Implementa el hábito del ahorro en tu vida

Cuando la gente se refiere al dinero escuchamos, de manera repetida, las mismas expresiones: “No se puede ahorrar”. “De dónde quieres que ahorre, si apenas me alcanza”, o peor aún: “Si me sobrara el dinero, podría ahorrar”. Recuerda que en la primera entrega de este artículo, hablamos de cómo buscábamos sustituir tu razonamiento financiero obsoleto, por un razonamiento financiero último modelo. Si has utilizado alguno de estos comentarios, es porque no has acondicionado tu sistema financiero de creencias a los nuevos tiempos.

Las personas que constantemente afirman que no se puede ahorrar, se encuentran en una especie de espiral descendente en la que sus gastos superan a sus ingresos y las obligaciones económicas -que contraen insistentemente- no permiten que su economía personal se mantenga sana; en pocas palabras: “Gastas más de lo que ganas”; y si bien a todos nos gusta gastar dinero y tener una vida bonita, repleta de cosas materiales, también es cierto que los recursos que el día de hoy gastas para comprar cosas por impulso, son los mismos que necesitarás dentro de 20 o 30 años, ya sea para terminar de pagar los estudios de tus hijos, terminar de pagar tu casa o asegurar que tendrás acceso a servicios de salud decentes, y medicamentos que necesitarás en tu etapa adulta.

Tu mejor decisión el día de hoy es tomar acción inmediatamente y empezar a ahorrar cantidades pequeñas, pero constantes. Si no sabes en realidad cuál es la cantidad adecuada para ahorrar, lo recomendable es comenzar a los 25 años, ahorrando el 10% de tu ingreso, pero ¡cuidado!, el concepto del 10% sólo aplica si estás comenzando a generar ingresos, porque constantemente deberás ajustar tu ahorro a tu ingreso, dependiendo de la edad que tengas, cuánto ganes y qué estilo de vida desees mantener, por lo que a los 30 años tu ahorro debe ser del 20% y a los 35 años del 30%

Si esta idea te suena descabellada, te invito a reflexionar un poco más, ya que no te veo viviendo, durante los últimos 20 o 25 años, de tan sólo el 10%, ¿o tú si?

Crea objetivos financieros a corto, mediano y largo plazo

Siempre deben existir objetivos financieros que nos permitan no sólo tener cosas durante todas las etapas de nuestra vida, también esos propósitos deben permitirnos tener dinero siempre y es por esta razón que es sano construir estas metas, ya que  es mejor comprarte un automóvil a precio de contado que a través de un financiamiento. La misma historia sucede con la compra de bienes raíces, cuyas tasas de interés terminan sangrando al propietario por los siguientes 20 o 30 años de la vida del crédito.

El hecho de visualizar nuestras intenciones de compra a corto, mediano y largo plazo, nos centrará en la idea de que siempre es mejor contar con el dinero en la mano, para comprar el artículo que deseemos adquirir, por lo que te recomiendo revisar muy bien tu comportamiento financiero diariamente, ya que en la forma en cómo compremos nuestros bienes, nos podremos dar cuenta si estamos invirtiendo o tirando nuestro dinero y nuestro tiempo.

Hasta la próxima

www.educacionenfinanzas.com


Javier Villalobos

Javier Villalobos

JAVIER VILLALOBOS es Licenciado en Derecho y especializado en materia financiera, es graduado del Life Underwriter Training Council (LUTCF) postgrado en materia de seguros, postgrado en seguros acreditado por The American College of Bryn Mawr, Pennsylvania y el Instituto Mexicano Educativo de Seguros y Fianzas A.C. Ha colaborado en revistas especializadas en materia financiera como Inversionista, Dinero Inteligente, Esposa Joven y programas televisivos como Diálogos, la barra matutina de Once TV México y en el programa Tiene que ver transmitido por Cadena Tres. Desde el año 2007 participa en el programa de radio Panorama Informativo en la edición dominical de Grupo ACIR y es coautor del libro Finanzas para niños. Ha sido catedrático adjunto en la Universidad Salesiana en la materia de contratos mercantiles. Es responsable de la redefinición del concepto Finanzas personales y de modernizar antiguas creencias financieras para lograr un cambio positivo en la forma como las personas se relacionan con el dinero.