Cibiogem, el lado A de los transgénicos Cibiogem, el lado A de los transgénicos
La Secretaria Ejecutiva de la Comisión Intersecretarial de Bioseguridad de los Organismos Genéticamente Modificados (Cibiogem), la Dra Sol Ortiz García, dialoga con Horizontum sobre... Cibiogem, el lado A de los transgénicos

La Secretaria Ejecutiva de la Comisión Intersecretarial de Bioseguridad de los Organismos Genéticamente Modificados (Cibiogem), la Dra. Sol Ortíz García, dialoga con Horizontum sobre el maíz transgénico y su impacto en México

México es uno de los países latinoamericanos que da seguimiento al proceso de investigación de los organismos genéticamente modificados (OGM). Esto, derivado de la creación por decreto de la Comisión Intersecretarial de Bioseguridad de los Organismos Genéticamente Modificados (Cibiogem) hace más de quince años.

La Comisión es un órgano perteneciente al gobierno federal y se encarga de establecer las políticas relativas a la seguridad de la biotecnología, respecto al uso seguro de los organismos modificados.

Dra. Sol Ortíz García

Dra. Sol Ortíz García

La protección del medio ambiente, el aseguramiento de la inocuidad alimentaria de la población, así como el cuidado de la salud animal y vegetal de los posibles riesgos que pudieran asociarse con el uso de estos OGM son los principios fundamentales de esta instancia gubernamental, que tiene sus antecedentes en el Convenio de Diversidad Biológica, creado en Nairobi y firmado en Río de Janeiro en 1992, para entrar en vigor al siguiente año.

Es aquí donde se analiza el enfoque precautorio como guía para la toma de decisiones, tanto en términos nacionales como extranjeros. Además están obligados a contar con la capacidad de prevenir accidentes que lleguen a surgir por la liberación de residuos o de cualquier proceso en los que se haya utilizado algún OGM. Y por último y no menos importante, prohíbe la investigación, experimentación y cualquier actividad con este tipo de organismos que pretenda conseguir alguna arma biológica, según versa el Orden Jurídico Nacional e Internacional en materia de Bioseguridad de los Organismos Genéticamente Modificados.

La Dra. Sol Ortiz García, secretaria ejecutiva de la instancia, entrevistada por Horizontum, manifestó que la Cibiogem tiene entre sus mandatos fomentar la investigación en materia de bioseguridad y desarrollos biotecnológicos, que contribuyan a resolver problemas nacionales, independientemente de lo que suceda en el proceso a nivel judicial, el cual tiene suspendida la fase comercial de las OMG, debido a una demanda interpuesta por un grupo de científicos y organizaciones, y aprobada a principios de marzo, por el Segundo Tribunal Unitario en Materia Civil y Administrativa hasta que se resuelva el juicio por el posible peligro contra el maíz y la soberanía alimentaria.

Hasta el momento la Comisión recaba datos de todas las zonas que trabajan ya con estos organismos y manifiestan que los agricultores siguen comprando, por ejemplo, la soya y el algodón que, desde hace casi veinte años, se cultivan en su versión modificada. Esto nos da cierta información indirecta, dice la Secretaria Ejecutiva, de que sí han funcionado estos productos, ya que los campesinos no van adquirir algo que afecte sus tierras y no les reditúe.

Existe un seguimiento formal por parte de investigadores, que salió en 2004 y demostró que el algodón genéticamente modificado y sembrado en el norte del país disminuyó notablemente el uso de insecticidas para el control de las plagas de esta planta. De doce a trece aplicaciones que hacían por temporada, se redujo de una a dos el número de éstas. La Cibiogem tiene abundante información de seguimiento, ya que cada que se emite un uso de liberación al ambiente existe un requisito de que los promotores que reciben el permiso tienen que entregar un reporte de resultados para que ellos vuelvan a solicitar autorización con la entrega previa de datos. Aunque no hay un estudio integral que ponga en perspectiva qué ha pasado desde el inicio de su uso, sino a partir de que se instituyó la Ley de Bioseguridad de Organismos Genéticamente Modificados en 2005, ya se prospectó que en un lapso corto, inicialmente con un producto, la Cibiogem autorizara usar recursos con el fideicomiso para unificar la información sobre el proceso del algodón. Ese estudio lo lleva la UNAM, a través del Instituto de Ecología y el de Biotecnología, proyecto que termina en octubre.

Cibiogem, el lado A de los transgénicos

Para el caso de la soya tienen otro de lo que se ha realizado, el mismo analiza el beneficio de los productores con esta planta genéticamente modificada. El Secretario de Agricultura le solicitó a la Comisión recibir a un grupo de agricultores que la siembran en la península, en especial en Campeche, quienes presentan más de 200 firmas de personas interesadas en seguir sembrando este tipo de soya.

H: ¿Qué campañas ha tenido la Cibiogem para sensibilizar a la población sobre el trabajo de esta instancia y contrarrestar otro tipo de información que circula en otros medios?

SO: Nunca hemos tenido una campaña hacia el exterior. No hay nada que salga en medios con el logo de la Comisión, ¿por qué hemos decido hacer eso? porque es costosa y para que un mensaje se asimile debes estarlo repitiendo constantemente contra un mensaje en negativo de estas tecnologías. Nosotros lo que comunicamos es aquello que está en términos de regulación, así como estrategias de comunicación a públicos objetivos que atiende a niños o académicos. Por lo que no son campañas de comunicación al público en general, sino estrategias a segmentos definidos. Es un vacío que hemos dejado y nos ha costado mucho.

Sobre el tema de riesgos, la Dra. Ortiz García expone  que no existe nada que no los tenga, pero los evaluadores de formación como ella deben tener siempre la perspectiva de no generalizar, es decir, saber cuál es el caso y de qué están hablando, por ejemplo dependiendo de la planta sabrán si participan polinizadores o no.

El riesgo depende de la modificación genética. Si es una modificación que ha sido evaluada y no tiene efectos toxicológicos y no va a generar impacto en la salud humana, quiere decir que el nivel de riesgo está controlado o mitigado, pero como científica tampoco puede garantizar que nunca va a pasar nada. ¿Qué tiene la regulación de nuestro país para el caso del maíz, además del centro de origen? dos prohibiciones: no hacer OGM que sean armas biológicas y no hacer maíz genéticamente modificado, que pierda sus propiedades como alimento y eso significa que la consecuencia está relativamente controlada y que México lo ha impulsado también en las reuniones internacionales sobre este tema: no modificar alimentos para quitar las propiedades que los caracterizan. No se puede crear un maíz con fármacos o sintéticos que alteren sus propiedades como tal.

Cibiogem, el lado A de los transgénicos

La Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris) revisa los organismos para que no haya problemas a la salud, apoyada en el códex internacional, tanto para productos naturales como los modificados ya que si hay riesgos no los aprueba.

Somos centro de origen muy reconocido por la megadiversidad de tantas de especies como del tipo de producción que se realiza. Tenemos agricultura de alta tecnología en Sinaloa y de traspatio en espacios reducidos atrás de un hogar. El rendimiento de maíz de temporal por hectárea es de 2.3 toneladas/anuales, y el de alta tecnología es de 7 a 14 toneladas. La tecnología puede servir en ciertos sistemas y por eso la Ley de Bioseguridad registra en qué lugares se puede y en cuáles no. Hay regiones y zonas donde se puede sembrar el maíz genéticamente modificado y que en realidad se siembra maíz mejorado convencionalmente y no se siembran razas criollas, que se compran por contrato por contener también sistemas de protección y que si los agricultores quieren comprárselas firman un contrato donde se comprometen a no guardar semillas y cada año vuelven comprar sus granos. Ha ocurrido esto desde hace 60 años, cuando se inició el mejoramiento convencional y ¿qué ha pasado en esos años? ¿se perdieron las variedades y razas criollas? ¿se dejaron de sembrar?

Ahí es donde tenemos que buscar la evidencia que ya existe y tenemos que analizar sobre los genomas mejorados y vemos que las razas nativas no se han perdido. Ha habido históricamente en este país el intercambio de semillas, ha habido acriollamiento, cuando un agricultor compra una vez y permite que se cruce con sus variedades, para lo que ellos mismos manifiestan: “mis semillas están cansadas”, por lo que las cruzan para darles más vigor. Entonces ¿por qué si están estas variedades competitivas no se han dejado de sembrar las nativas?, porque el nicho que utilizan los productores tradicionales o campesinos no es un nicho que favorece el desarrollo de estas variedades mejoradas, la variedad criolla tiene un nicho específico por lo que los agricultores optan mantener. Mientras esto siga sucediendo, como desde hace unos 8 mil años aproximadamente, manifestó la Secretaría Ejecutiva de la Cibiogem, no tendríamos por qué pensar que una variedad genéticamente modificada ahora sí va venir a cambiar el sistema que se ha tenido desde hace cientos de años.

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H: ¿Cuánto tendríamos que esperar a que haya productos o empresas nacionales que ya estén trabajando con estos OGM?

SO: Hay muchas empresas, pero no hay tantas nacionales. La más representativa con desarrollos biotecnológicos que maneja maíz, soya y algodón y con un investigador sumamente respetado a nivel internacional, se llama Stela Genomics. La pueden localizar en nuestra página, al igual que otras empresas que trabajan con OGM como tabaco y limón. No tenemos tantas empresas por el hecho de que hay quienes están en contra y al implementar una moratoria de 1998 a 2008, se creó un retraso de diez años de desarrollos nacionales y de incentivar a investigadores del país, quienes al ver que no podían hacer proyectos con el producto nacional para ayudar a la nación, entonces se dedicaron a otras cosas y revertir diez. Las empresas transnacionales no detienen su investigación ni sus ventas, pero aquí en México con las restricciones detienen a nuestros investigadores, se lanzan convocatorias, y la gente ya no quiere trabajar con el maíz porque después de la moratoria se metió la suspensión de dos años y a los investigadores no les funciona porque pierden recursos. Por eso, Stela Genomics se puso a trabajar en Argentina para continuar con los estudios. No estamos diciendo que los transgénicos sean la panacea, pero están ayudando a contribuir a la producción de alimentos.

La biotecnología moderna es una herramienta más para disponer de mejoras en todos los niveles. Cuando el gobierno da un permiso de liberación, no obliga nadie a sembrar, está diciendo en cierta región, dados los riesgos comparativamente hablando, es factible sembrar, pero los que deciden quienes siembran son los agricultores, aunque los proveedores lleguen con descuentos y otras opciones, si les funciona en sus tierras las vuelven a comprar. Si tienen la posibilidad, lo pueden ejercer, dependiendo de las áreas permitidas.

Respecto al tema del etiquetado la Ley de Bioseguridad en su artículo 101 dice que los productos que contengan organismos genéticamente modificados y sean sustancialmente diferentes del convencional se debe etiquetar haciendo referencia explícita. Hay un estudio de salud, manifiesta la Dra. Sol García, que dice que el 10% de la gente lee los etiquetados y lo que leen es la fecha de caducidad. El problema con la lectura de etiquetas es que se busca que cuando alguien revise un producto y lo lea, tome una decisión informada y que sepa que si se usaron los OGM se hizo un menor uso de insecticidas, porque por ejemplo en el maíz si no se usa insecticida una plaga lo perfora y se hacen hongos que producen las aflactoxinas que esas sí son cancerígenas, aunque sea producidas naturalmente, pero si el común de la población sólo tiene la información negativa de los organismos transgénicos, en cuanto lo lea en los productos que compra va a dejar de consumirlos y esa es una decisión no informada porque está asociada a la distorsión de la información. Por lo que la población también puede optar por los productos orgánicos y eso se da en la actualidad.

H: Además del reporte de la Academia Nacional de Ciencias de Estados Unidos, publicada recientemente ¿qué otra instancia internacional aboga por los OGM?

SO: Hay un reporte de la Comisión Europea de 2010, donde explica los tipos de proyectos y recursos. Es un trabajo de diez años que inició en 1995 con evaluaciones de riesgo y a la conclusión que llegan es: con más de 130 trabajos de investigación que en total reúnen 25 años de pesquisas y con 500 grupos con indagaciones biotecnológicas, los productos genéticamente modificados no son más dañinos que los mejorados convencionalmente. Que lo diga la Unión Europea con investigaciones independientes y siendo la zona con más resistencia a usar estos organismos es para comprender desde otra perspectiva el uso de estos componentes.

Diana López

Diana López

Comunicóloga y etnohistoriadora. Se ha desempeñado como promotora cultural independiente, RP para editoriales y eventos culturales. Fue coeditora web en la sección cultural del periódico Reforma y paleógrafa del Archivo General de la Nación. También ha sido asesora pedagógica de fomento a la lectura. Oficio que mejor la define: mochilera.