Canibalismo iniciático: la imagen voraz Canibalismo iniciático: la imagen voraz
La joven realizadora Julia Ducournau, presenta su primer largometraje Raw (2016) traducido en México como Voraz y ganador del Premio FIPRESCI Canibalismo iniciático: la imagen voraz

La joven realizadora Julia Ducournau, presenta su primer largometraje Raw (2016) traducido en México como Voraz y ganador del Premio FIPRESCI en el Festival de Cannes. Cinta de horror que generó muchas expectativas en su estreno, pues se supo que había provocado varios desmayos en la exhibición del Festival de Toronto. Rozando con la tradición del cine del extremismo francés: películas brutales, violentas y transgresoras, Ducournau logra una historia que además de mostrar escenas sangrientas, desmembramientos y mordidas voraces, hace una analogía con las transformaciones en la vida íntima y sexual características de la adolescencia.

Con una escena inicial de gran belleza que muestra en perspectiva una línea de árboles a lo largo de una carretera y que bien podría asemejarse a un paisaje pictórico, el filme da inicio para mostrar un accidente automovilístico. Momento seguido, un fundido a negros y la inmersión al personaje de Justine (Garance Marillier), una adolescente virgen, prometedora en sus estudios y a punto de ingresar a la facultad de veterinaria. En escasas escenas vamos conociendo su personalidad y la atmósfera psicológica que la rodea: su timidez y hasta cierto punto una aflicción característica de la vida adolescente, regida por una familia de veterinarios estricta en las costumbres del vegetarianismo. A la par, una hermana que también ha continuado con la tradición profesional de la familia, pero que a diferencia de Justine, se caracteriza por su rebeldía.

Canibalismo iniciático: la imagen voraz

Al ingresar a la universidad, Justine tiene que pasar por procesos de aceptación y de novatadas, siendo sometida a humillaciones y a un evento que desencadena el conflicto de la narración: comer un riñón crudo de conejo, evento fatídico que le desencadena una intoxicación y una dermatitis aguda en la piel. De esta forma observamos en pantalla una de las primeras imágenes que nos adentran a la repulsión de la película; las consecuencias son casi inmediatas y Justine comienza a desarrollar unos ávidos deseos por devorar carne.

Conjuntamente a las transformaciones de Justine, se exhiben las prácticas de los veterinarios, una muestra de animales en frascos con formol, diálogos sobre la conciencia de los chimpancés y una idea sobre los animales como símbolo del instinto, no sólo como la atmósfera de las acciones narrativas, sino a la luz de nuestra propia naturaleza humana condenada a los impulsos. Instinto que va cobrando fuerza en la trama del filme cuando observamos cómo Justine, después de cortar por accidente el dedo de su hermana Alexia, comienza a mirar angustiadamente el pedazo de carne y al no encontrar hielo para mantenerlo en mejores condiciones lo engulle.

Canibalismo iniciático: la imagen voraz

A partir de lo anterior inicia un fatídico anhelo no sólo por la carne humana y la resistencia a su apetencia, sino una especie de canibalismo iniciático, pues lo que nos presenta Ducournau es, en última instancia, la historia de las transformaciones en la adolescencia. Emergen los apetitos sexuales de Justine, los rituales por la búsqueda de la belleza: el maquillaje, la depilación, los bailes con cadencia sensual, el encuentro con la otredad. Alteridad que haya con Adrien su compañero de cuarto, un chico homosexual que pone en tela de juicio su propia homosexualidad y decide desvirgarla. Secuencias donde no existe mediación en la capacidad para desear sexualmente al otro, comerlo literalmente, tenerlo al interior de las entrañas para hacerlo propio.

Voraz resulta ser una festividad de la juventud en el sexo, las drogas y el encuentro por la identidad que se va construyendo con las nuevas experiencias de vida y que logra generar en el espectador una continua ansiedad y tensión ante el instinto que nos es propio.

Yelenia Cuervo

Yelenia Cuervo

Estudió la carrera de Filosofía y el posgrado en Estética en la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM. Es Maestra en Filosofía y Medios de Comunicación con especialidad en Filosofía y Cine por el Instituto Salesiano de Estudios Superiores.