Cada cosa tiene su lugar y un uso para lo que fue creada Cada cosa tiene su lugar y un uso para lo que fue creada
La semana pasada atendí una entrevista en una famosa estación de radio, con un famoso periodista y líder de opinión. Si bien disfruto dar... Cada cosa tiene su lugar y un uso para lo que fue creada

La semana pasada atendí una entrevista en una famosa estación de radio, con un famoso periodista y líder de opinión. Si bien disfruto dar entrevistas en medios de comunicación, ésta en especial la disfruté aún más, ya que en dicha entrevista me pidieron que abordara el tema del AFORE, y la manera en la que podríamos recurrir a ella si estuviéramos desempleados o tuviéramos algún tipo de apuro económico. En ese momento pasó una gran cantidad de información por mi cabeza y como disponía tan sólo con veinticinco minutos, divididos en dos segmentos incluyendo comerciales, sabía que no podía perder ni un sólo segundo de tiempo, por lo que se me ocurrió cuestionar a este famoso periodista de la siguiente manera:

Imagínate que necesitas lavar tu ropa, dime en qué electrodoméstico lo harías.

A lo que él respondió: obviamente lo haría en una lavadora.

Y si necesitaras prepararte un licuado de fresa, ¿en qué electrodoméstico utilizarías?, pregunté de nuevo, y él, soltando una carcajada, me contestó que sin dudarlo lo haría en una licuadora.

Cada cosa tiene su lugar y un uso para lo que fue creada

Entonces, ¿por qué si tienes identificado cada electrodoméstico en el que harías tus labores del hogar, quieres sacar un fondo de desempleo de un fondo que específicamente fue creado para tu retiro?

La AFORE es un instrumento que desde su creación se concibió para cotizar un retiro (si bien no es el instrumento ideal para hacerlo debido a las bajas tasas de interés que generan, además de que actualmente existen ofertas más atractivas para destinar los recursos de la jubilación,  seguro privado de retiro),  ciertamente fue pensado para que los trabajadores pudieran ingresar a un instrumento en el que pudieran aportar recursos y, con el paso del tiempo y una vez llegada de la jubilación, contar con el dinero para hacerle frente a los gastos en la etapa más improductiva de la vida, así qué, ¿por qué pretendemos sacar dinero de un instrumento que nos va a solucionar muchas cosas el día de mañana, para contener un problema del día de hoy?

La respuesta es obvia, ya que al no desarrollar una mentalidad de prevención, ni un sistema de ahorro para contingencias o para momentos de emergencia, se nos hace fácil querer utilizar un bien cobrable en el futuro, para seguir pasándola increíble el día de hoy ya que, hasta donde mi vasta experiencia en esta materia dicta, me queda claro que muchas personas quieren financiar el día de hoy, con el dinero de su AFORE, sus vacaciones en diciembre, o cambiar su pantalla de TV por LED plana o curva.

Cada cosa tiene su lugar y un uso para lo que fue creada

Así que recuerda: antes de intentar sacar dinero de un instrumento que te beneficiará mañana, por favor piensa si vale la pena despilfarrar tu dinero destinado al ahorro el día de hoy; por cierto, te tengo una mala noticia: el dinero de tu AFORE es cobrable única y exclusivamente en tu edad de retiro.

No olvides que cada cosa tiene un lugar y un uso para lo que fue creada.

Nos leemos la próxima semana.

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Javier Villalobos

Javier Villalobos

JAVIER VILLALOBOS es Licenciado en Derecho y especializado en materia financiera, es graduado del Life Underwriter Training Council (LUTCF) postgrado en materia de seguros, postgrado en seguros acreditado por The American College of Bryn Mawr, Pennsylvania y el Instituto Mexicano Educativo de Seguros y Fianzas A.C. Ha colaborado en revistas especializadas en materia financiera como Inversionista, Dinero Inteligente, Esposa Joven y programas televisivos como Diálogos, la barra matutina de Once TV México y en el programa Tiene que ver transmitido por Cadena Tres. Desde el año 2007 participa en el programa de radio Panorama Informativo en la edición dominical de Grupo ACIR y es coautor del libro Finanzas para niños. Ha sido catedrático adjunto en la Universidad Salesiana en la materia de contratos mercantiles. Es responsable de la redefinición del concepto Finanzas personales y de modernizar antiguas creencias financieras para lograr un cambio positivo en la forma como las personas se relacionan con el dinero.