Brexit… ¿una puerta a movimientos separatistas? Brexit… ¿una puerta a movimientos separatistas?
El Reino Unido ha significado una de las voces más férreas respecto al tema del separatismo al nivel mundial; sin embargo, el 24 de... Brexit… ¿una puerta a movimientos separatistas?

El Reino Unido ha significado una de las voces más férreas respecto al tema del separatismo al nivel mundial; sin embargo, el 24 de junio, sus ciudadanos eligieron abandonar la Unión Europea, y con ello, se cierra un ciclo que comenzó en 1992 con el nacimiento de la Unión Europea como tal. El 51.9% dijo “SÍ”, frente al 48.1% dijo que “NO”.

Los números del referéndum fueron los siguientes:

Brexit

Este resultado no sólo generó una turbulencia política al interior del Reino Unido, sino también al exterior, y parece que la incertidumbre y especulación son las únicas válidas para contener los efectos que está decisión conllevan, aunque apenas se ha visto la punta del iceberg. La oleada le costó el puesto al ex Primer Ministro David Cameron y le cedió la titularidad de Downing Street 10 a Theresa May, lo cual le suma una interrogante al ciclón de dudas que aún imperan y aún no encuentran puerto ¿El ala derecha puede ser un salvavidas durante el proceso de desincorporación o sólo será un ancla que lo haga más ríspido y rígido?

La Libra Esterlina tuvo su peor devaluación desde 1985, lo cual irremediablemente afectó al Euro y de paso a monedas de países emergentes como México y fortaleció al dólar estadounidense, lo cual aumenta presión adicional a toda la Zona Euro, y en especial a Alemania y Francia que deben de ocupar un papel más protagónico dentro de la misma dinámica de la Eurozona; el reto de estos dos países está en llevar la batuta y el peso político-económico del proceso ante una coyuntura complicada en temas como ISIS, la crisis de migrantes desde Medio Oriente, la propia relación con Rusia y el proceso electoral de los Estados Unidos de Norteamérica, y de forma paralela, fortalecer la cohesión de los países pertenecientes de la Unión. De igual forma, el Reino Unido tendrá una afectación mayor en el tráfico y flujo de bienes y servicios y muy posiblemente, en el tránsito de su ciudadanos dentro de la Unión Europea, en sus políticas migratorias y en la necesidad tanto de negociar, como renegociar tratados bilaterales y multilaterales, ya como sujeto único de Derecho Internacional, o en otras palabras, en solitario sin el aval de la UE.

Otro tema en la mesa es el rol y/o poder de decisión y acción que tendrá el Reino Unido en organizaciones como la OTAN o su peso específico dentro del Consejo de Seguridad de la O.N.U, donde sin duda, los países europeos pueden cobrarle “cara la factura” por su decisión.

Sin embargo, hay un efecto que hasta el momento de escribir estas líneas, no se ha vislumbrado del todo, o al menos con la importancia que tiene, y este efecto es el impulso que se le puede dar “de facto” a movimientos separatistas en todo el orbe, que sólo necesitaban un impulso como éste, para tomar de nuevo gas y lograr consolidar su meta.

Dentro de los mismos resultados, países como Escocia e Irlanda del Norte votaron por el “NO”, con tendencia replicada en Londres, pero tanto en Inglaterra como en Gales votaron por él “SÍ”. En su mayoría, votaron por el “SÍ” personas mayores de 50 años, mientras menores de esa edad por el “NO” , lo cual a primera vista, es claro que ya existe una división dentro de la propia opinión pública.

Apenas al día siguiente de que se hicieran oficiales los resultados del Brexit, la ministra principal de Escocia, Nicola Sturgeon, alzó la mano para realizar otro referendum sobre la permanencia de Escocia dentro del Reino Unido, como una posibilidad real de adherirse como país independiente a la Unión Europea, mientras que en Irlanda del Norte encontró terreno fértil en su nacionalismo y puede seguir la iniciativa escocesa. Esta posibilidad, que cada vez se vuelve más real, sería un duro golpe para el Reino Unido, que se quedaría sin mayores elementos para poder frenar esa dinámica, por carecer ya de voz de acuerdo con los propios resultados del Brexit.

Por otro lado, esta dinámica separatista pudiera trascender más allá de las fronteras británicas, y movimientos como el de Catalunya y el País Vasco (en España), Chechenia (en Rusia) el de Quebec (en Canadá), el Flandes (en Bélgica), Veneto y Padania (en Italia), y el Tíbet (en China) -e incluso podría reavivar la disputa de las Islas Malvinas en Argentina- pudieran tomar nuevos bríos y tomar la causa escocesa como propia y lograr consolidar su independencia, ante el “adelgazamiento” y falta de sustento de la voz más férrea y contundente como lo fue la británica contra movimientos separatistas.

Este mi estimado lector, es el mayor efecto que pudiera ocasionar el Brexit a nivel internacional, y su efecto pudiera llevar a modificar el mapamundi en el mediano plazo, ante el nacimiento de nuevas naciones independientes.

Diego Sanchez Campia

Diego Sanchez Campia

Soy Internacionalista por la FCPyS de la UNAM, especializado en Diplomacia Digital, con especial énfasis en Diplomacia en Redes Sociales.Actualmente tengo el proyecto Red México / México Sin Frontera (www.mexicosinfrontera.com) , que está enfocado en información en protección, asistencia consular y protección preventiva para mexicanos en el exterior por medio de redes sociales.He participado con publicaciones para Líderes Internacionales y Paradigmas (dependiente de Urbi et Orbi del ITAM).