Bienvenidos al paraíso de Oswaldo Ruiz Bienvenidos al paraíso de Oswaldo Ruiz
Para el fotógrafo regio Oswaldo Ruiz (1977) las distintas concepciones del imaginario latinoamericano sobre lo que es el espacio urbano Bienvenidos al paraíso de Oswaldo Ruiz

Para el fotógrafo regio Oswaldo Ruiz (1977) las distintas concepciones del imaginario latinoamericano sobre lo que es el espacio urbano poseen ciertos elementos arquetípicos que las hermanan. En su proyecto Welcome to Paradise, presentado en el Centro de la Imagen y que La Caja de Cerillos Ediciones publicó como fotolibro, retrató varias ciudades y poblados del continente, entre ellas Monterrey, Valparaíso y el antiguo Distrito Federal, hoy Ciudad de M[exico. Pero no registró los sitios turísticos ni folclóricos, sino aquellas abstracciones diarias que pasan inadvertidas ante los ojos de sus habitantes. Las mismas que, a pesar de encontrarse en distintos puntos geográficos, operan de igual modo y convergen en una ciudad anónima ficticia (in)familiar para el espectador. Un paraíso perdido destruido por la modernidad y estático en una temporalidad que paradójicamente fluctúa entre el pasado y el porvenir.

Fotografía por: Oswaldo Ruiz

Fotografía por: Oswaldo Ruiz

 

-¿Cómo surge Welcome to Paradise?

-Nace primero de una especie de cul-de-sac, como un fin de camino que tenía en un proyecto de fotografía en las noches cuando yo llevaba la luz para iluminar ciertos lugares. Empecé haciéndolo en gasolineras de Monterrey y en Anáhuac, Nuevo León, donde había unas casas de campesinos abandonadas. Me di cuenta que las lámparas creaban una atmósfera similar en todas las fotos, por lo que decidí aproximarme a temas relacionados con los vestigios del espacio y la idea del espacio urbano.

Fotografía por: Oswaldo Ruiz

Fotografía por: Oswaldo Ruiz

 

-¿Cómo empezaste entonces?

-Inicié haciendo ejercicios. Metía temas como la técnica, la relación con el tiempo, la existente en los imaginarios intrínsecos con la misma fotografía y los arquetipos que tenía yo de ésta. Se fue ampliando el problema de la imagen fotográfica, quería ver cuáles eran sus dimensiones actuales en relación a cómo se consume una imagen ahora por las redes sociales. Quería hacer una imagen que fuera aterrorizante y fascinante a la vez, por eso fui a varias ciudades con características arquetípicas de una urbe latinoamericana, que fueran muy parecidas pero distintas al mismo tiempo, que fueran muy familiares al espectador, pero no.

Fotografía por: Oswaldo Ruiz

Fotografía por: Oswaldo Ruiz

 

-¿Qué lugares retrataste?

-Está el puerto de Valparaíso en Chile, el puerto seco de Jalisco y sus zonas en los alrededores como San Gabriel, una zona de cultivo donde nació Juan Rulfo, muy cerca de Sayula que es donde marca su acta de nacimiento, y que es el sitio al que se refiere en todos los cuentos de El llano en llamas. También la Ciudad de México, la industria en Monterrey, el mar en Boca de Navidad. En conjunto son el campo, la urbe, la zona industrial, el campo y el mar, y con esto se crea una ciudad como representativa, pero sin ser ninguna en particular.

Fotografía por: Oswaldo Ruiz

Fotografía por: Oswaldo Ruiz

 

-¿Cómo unificar todos estos lugares?

-Hay cierta abstracción del espacio que no te identifica algo icónico de una ciudad, las fotos no apelan a ningún lugar reconocible o fácilmente identificable, son sitios pasados por alto visualmente y estos operan igual en todas la ciudades, son espacios dejados de lado.

-Háblame de la ausencia de seres

-Eso ha sido intuitivo al intentar quitar estas referencias inmediatas del reconocimiento del lugar; las personas, la manera en las que están vestidas, así como los carros, definen muy claramente un tiempo y un espacio y a mí me interesaba que la foto se moviera, que fuera más flexible su ubicación temporal. Al quitar a la gente y vehículos se produce una idea de tiempo futuro, de un sitio abandonado en alguna catástrofe o algo.

Fotografía por: Oswaldo Ruiz

Fotografía por: Oswaldo Ruiz

 

-Las fotos son muy silenciosas

-Sí, hay algo ahí como silencioso que creo que tiene que ver con la ausencia de personajes, como que eso te hace sentir que no hay nadie que haga ruido, pues este lo referenciamos a algo que es muy urbano y de la gente.

-Unas fotos son a color y otras en blanco y negro. ¿Cuál fue el criterio?

-Eso fue muy intuitivo, casi siempre cargo con dos cámaras: una Leica digital y una Yashica análoga de formato medio. También hubo otras cosas: el encuadre cuadrado del blanco y negro, y el apaisado más rectangular de la a color digital: lo que era de noche, con luz eléctrica, con colores muy fuertes, me interesaba como resaltarlo con la digital porque se potencia esa estructura de luz artificial, la análoga la usaba más cuando había luz de medio día, y también por eso éstas son de mucho contraste. Me interesaba también como cada técnica apelaba a lo que se estaba fotografiando, que hubiera características como más futuristas en lo digital a color y referencias más históricas en lo análogo

Fotografía por: Oswaldo Ruiz

Fotografía por: Oswaldo Ruiz

 

-Hay guiños a Juan Rulfo en algunas imágenes de desolación, como en la del perro.

-Eso fue casual, porque yo trabajo como asistente de Graciela Iturbide. A ella le pidieron fotografiar a los campesinos de la zona en San Isidro; obviamente leímos otra vez todo Juan Rulfo, y tras ello pudimos identificar una atmósfera narrativa en el lugar. Estar ahí era sentir algo en el aire, ver la forma de hablar de las personas… su estrategia de él es narrar la naturaleza del lugar, cómo es la luz, etcétera… y por ello intención era que se transmitiera cierto fantasma Rulfiano en las fotografías y dejar que ciertos aspectos del azar funcionaran para guiarme a cosas que tal vez buscadas no hubieran sido tan evidentes.

“Una vez que me salí en el amanecer a caminar en San Gabriel, me encuentro este perro negro y lo veo como un personaje peculiar: cuando lo vi estaba en la oscuridad y empezó a caminar, como que me hacía guiños de que me acercara un poco, lo seguí hasta que se paró en la arena negra y ahí fue como un momento muy importante, se quedó mucho tiempo así observando. Fue raro, un encuentro casual fortuito que no sabría definir, como cierta desolación del espacio que hablaba de algo en relación a la muerte, que trascendía el presente y que estaba proyectando el tiempo de los muertos futuros”.

Fotografía por: Oswaldo Ruiz

Fotografía por: Oswaldo Ruiz

 

-¿Por qué es el título de Welcome to Paradise?

-El proyecto cuando se planteó, originalmente se llamaba “Pared negra, agujero blanco”, una idea opuesta de un término filosófico que básicamente dice que en un rostro los orificios de la boca o de los ojos son como hoyos en la pared, y esto sucedía también con el paisaje, que agujereado por las montañas. De ahí se dio la idea de trabajar el paisaje como si fuera un rostro que a la vez agujereaba el paisaje y la noción de lo conocido, el rostro como lo conocido, lo depositario de la identidad. Luego encontré el lugar donde estaba el letrero de “Welcome to Paradise” en Boca de Iguanas. Sé que no es una gran fotografía, pero en ella identifico algo que es muy elocuente y que a la vez no se sabe a qué se refiere, y también me parecía una dimensión del paraíso muy irónica: un paisaje paradisiaco latinoamericano destruido por la modernidad, aunque no quería tampoco que fuera como una metáfora del cambio climático…

Oswaldo Ruiz. Fotografía por: Raúl Campos

Oswaldo Ruiz. Fotografía por: Raúl Campos

 

-Y de denuncia

-Tampoco quería que quedara como eso, pero sí mostrar que había pasado con el paraíso durante el siglo XX. Entonces, esa foto funcionó al final como un título caído casi al proyecto. También el título es inglés porque habla de un abstracto internacional que es la forma de dominación industrial de las transnacionales. Al final, “welcome to paradise” se vuelve una marca de lo transnacional y en forma de apropiarse de los recursos naturales o de destruirlos. Welcome to Paradise es entonces una ironía que le da vuelta al trabajo del paisaje.

Raúl Campos

Raúl Campos

Raúl Campos (Ciudad de México, 1992) Periodista cultural y fotógrafo documental (con licencia). Decidió adentrarse a estos medios por tres razones: 1. Cuando niño le regalaron una cámara fiestera desechable de instantáneas (eso me traumó). 2. Por su afinidad para escuchar y contar historias (quizás sirvió de algo). 3. Por querer entrarle al negocio familiar (ni hablar). Su trabajo se ha publicado en Revista Yaconic, Milenio Diario, Milenio Dominical y recientemente en algunas publicaciones de Editorial Notmusa y Horizontum. Asegura ser pionero del "Periodismo Kitsch".