Bibiana Camacho: Tras las huellas de mi olvido, Tu ropa en mi armario y La sonámbula Bibiana Camacho: Tras las huellas de mi olvido, Tu ropa en mi armario y La sonámbula
La autora de esta semana revela para los autores de Horizontum algunas de sus intimidades como lectora y creadora de libros. Sus pasiones y... Bibiana Camacho: Tras las huellas de mi olvido, Tu ropa en mi armario y La sonámbula

La autora de esta semana revela para los lectores de Horizontum algunas de sus intimidades como lectora y creadora de libros. Sus pasiones y sueños. Relata sus libros favoritos y rememora pasajes de su infancia. Bibiana Camacho propone sus lecturas e invita a leer.

Diana López: ¿Podrías mencionarnos tus cinco libros favoritos y por qué lo son?

Bibiana Camacho: Mis libros favoritos de este momento, porque siempre cambian, depende tanto de nuevas lecturas como de relecturas y, a veces, hasta del estado de ánimo. Pero ahora mismo serían:

Cuentos, de Antón Chéjov. Los estoy releyendo ahora que han sacado una edición de los cuentos completos. Es un verdadero maestro, sus relatos son breves y siempre están salpicados de ironía. Son retratos fugaces de la naturaleza humana y siguen tan vigentes, son universales.

Eureka, de Edgar Allan Poe. Lo leí hace mucho tiempo, pero lo sigo recordando como si de un sueño propio se tratara. Recuerdo que cuando lo leí me sumergí completamente en sus páginas y me dejé llevar por el ritmo. Me provocó una especie de trance. Plantea una visión del cosmos muy trasnochada, propia de un demente; pero el lenguaje es realmente poético.

Bibiana Camacho: Tras las huellas de mi olvido, Tu ropa en mi armario y La sonámbula

La llave maestra, de Masako Togawa. La trama se desarrolla en un edificio con un sofisticado mecanismo de poleas en sus cimientos que le permiten moverse. Este edificio está habitado sólo por mujeres  solas. Cada una de ellas guarda un secreteo, una vida miserable, una soledad infranqueable. Existe una llave maestra con la cual se pueden abrir todas y cada unas de las puertas de ese edificio. Pero un día, desaparece. Una espléndida narración con todos los elementos del género negro.

Luz de agosto, de William Faulkner. Es una descarnada historia del racismo, de las convenciones sociales que pueden llegar a ser crueles de tan rígidas. Me parece que es de esos libros que jamás envejecen, porque aunque reflejan otra época en la superficie; siguen retratando la maldad humana, la impotencia, el desasosiego y la estupidez; las profundidades humanas que jamás cambian.

El corazón es un cazador solitario, de Carson McCullers. Es mi historia de amor y camaradería preferida. Los personajes solitarios y marginados viven en un entorno opresivo; pero aún así tiene ideales, conciencia social, ganas de convertirse en algo más; aunque al finalmente no lo logren. Es un retrato crudo, pero real.

DL: ¿En qué momento de tu vida decidiste incorporar la lectura como un acto cotidiano?

BC: Tuve la fortuna de crecer en una casa llena de libros. Desde muy pequeña mis padres me leían cuentos antes de dormir y aprendí a leer pronto. La lectura siempre ha estado en mi vida cotidiana. Pero siempre la consideré un divertimento, jamás me lo tomé demasiado en serio o como parte de mi formación profesional. Supongo que también tiene que ver con que no estudié letras ni humanidades. Sin embargo, no concibo la vida sin la lectura constante y un libro en mi bolsa, por si tengo que viajar en transporte o me puedo sentar en un café o en un parque.

Bibiana Camacho

Bibiana Camacho

DL: ¿Siempre deseaste ser escritor(a) o qué otro trabajo te imaginabas desempeñar?

BC: Me hubiera encantado ser bailarina, pero por diversos motivos jamás inicié a la edad adecuada; sin embargo, bailé un par de años con sueldo, cuando tenía 19, pero nada más. En cuanto a trabajo como tal, preferiría no hacerlo, es decir jamás pensé en un trabajo ordinario como estar en una oficina por ejemplo. Si un trabajo así existiera, me encantaría que me pagaran por leer.

DL: Si vivieras en otro país (o si lo estás haciendo) ¿a qué otra cosa te gustaría dedicarte?

BC: No creo que tenga que ver con un cambio de país, pero me gustaría mucho dedicarme a labores manuales. Hacer libros, coser ropa, trabajar la piel. El trabajo manual permite una introspección que ninguna otra actividad fomenta, al menos para mí.


Diana López

Diana López

Comunicóloga y etnohistoriadora. Se ha desempeñado como promotora cultural independiente, RP para editoriales y eventos culturales. Fue coeditora web en la sección cultural del periódico Reforma y paleógrafa del Archivo General de la Nación. También ha sido asesora pedagógica de fomento a la lectura. Oficio que mejor la define: mochilera.