Banksy, el secreto que ya no importa conocer Banksy, el secreto que ya no importa conocer
Otra vez retorna la polémica sobre la identidad del artista callejero Banksy. Esta semana se ha hecho viral las declaraciones de Goldie Banksy, el secreto que ya no importa conocer

Otra vez retorna la polémica sobre la identidad del artista callejero Banksy. Esta semana se ha hecho viral las declaraciones de Goldie, dj de música electrónica y exgrafitero con cierto renombre a finales de los 90, quien dejó caer en una entrevista el nombre de Robert del Naja, uno de los integrantes de la banda Massive Attack, como el verdadero nombre del dibujante anónimo.

Durante su intervención para el podcast Distraction Pieces, Goldie dijo: “Denme una tipografía, una camiseta, escribamos Banksy sobre ella y problema resuelto. Ya la podemos vender. Digo esto sin faltar al respeto a Robert, que es un artista increíble y ha conseguido darle la vuelta al mundo del arte”.

Al concluir su declaración, quedó en silencio por unos minutos y luego siguió con otros temas. Su comentario y el tiempo sin pronunciar palabras, bastaron para  desatar otro debate sobre la cara real que esconde la famosa firma Banksy. Goldie, actualmente en plena promoción de su nuevo disco, The Journey Man, es amigo del integrante de Massive Attack, a quien se conoce también como 3D. Ambos compartieron grafitis en la década de los 80, cuando se movían por los mismos círculos en su natal Bristol, Inglaterra.

Horizontum. Banksy, el secreto que ya no importa conocer

Las palabras del dj también han servido para sostener la investigación del periodista Craig Williams, quien publicó el pasado año un reportaje en Transmission Glasgow que contradecía la hipótesis que apuntaba al artista Robin Gunningham, oriundo de Bristol, como el creador de los grafitis aparecidos por medio mundo, bajo el sello Banksy.

En la investigación de Williams se ponía también el nombre de Robert del Naja como el verdadero artista urbano. En el texto resalta las coincidencias de la aparición de los grafitis con las giras de la banda Massive Attack. En 2003 aparecieron obras suyas en la ciudad australiana de Melbourne un mes después del concierto de la banda. También en las localidades estadounidenses de Nueva Orleans, en el 2008; en San Francisco y Boston, durante 2010, y en la canadiense Toronto, ese mismo año.

Se sabe que Robert del Naja, miembro de Massive Attack, comenzó como grafitero en los 80. Todavía no formaba parte del grupo de trip-hop y, en varias ocasiones, ha reconocido ser amigo de Banksy. También el periodista lanzó la teoría de que podría tratarse de una obra hecha por más de uno. “¿Y si Banksy no fuera una sola persona? ¿Y si fuera un grupo de gente? Como un valioso trabajo colectivo, hecho a lo largo de una década”, escribió en su análisis.

Mientras la polémica sobre la verdadera identidad de Banksy crece como bola de nieve, por ahora sí tenemos la certeza de que es un prolífico artista del arte urbano. Realmente no hay muchos detalles biográficos. Se especula que nació en la ciudad inglesa de Bristol en 1975, donde aparecieron sus primeras obras durante los años 1992 y 1994.

En una de las pocas entrevistas que ha dado confesó que era “de una ciudad relativamente pequeña del sur de Inglaterra. Cuando tenía unos 10 años, un chico llamado 3D, que pintaba mucho por las calles y creo que había estado en Nueva York, fue el primero en traer la pintura con espray a Bristol. Crecí viendo pintura con espray por las calles, mucho antes de verla en las revistas o en las pantallas de ordenador”, aseguró.

En su ciudad natal hizo el polémico dibujo que recrea la escena de un hombre como Dios lo trajo al mundo, sujeto a una ventana para escapar de un marido celoso. Apareció en un centro de planificación familiar. Tras la controversia suscitada, el Ayuntamiento de la localidad consultó a sus ciudadanos para si se retiraba o no el grafiti. Todavía hoy aquel hombre cuelga del ventanal, exhibiendo sus intimidades.

Horizontum. Banksy, el secreto que ya no importa conocer

En el 2000 organizó una exposición en Londres. Después de esa fecha, sus pintadas han aparecido inesperadamente por medio mundo. La gran mayoría de sus piezas son de corte satírico sobre política, cultura pop, moralidad, etnia.Combina la escritura con el graffiti.

El fenómeno Banksy se debe a su compromiso social y político. Sus inesperadas apariciones en todos los puntos calientes del mundo, su crítica al capitalismo, las guerras y los totalitarismos lo han convertido en la figura que es hoy.

“Un muro siempre ha sido el mejor sitio para dar a conocer tu obra”, asegura, por lo que ha convertido a la pared divisoria construida por Israel en Cisjordania como uno de sus focos más activo.La catalogó además como la mayor cárcel al aire libre del mundo.

Allí ha dejado un mensaje tras otro. Varios ya forman parte de la iconografía de nuestra época. El más conocido es el de la niña que sale volando con sus globos y está a punto de superar el muro. También son emblemáticos el curioso cacheo a la inversa que hace una niña a un soldado israelí, el de la escalera que dibuja otro pequeño, o el  del saloncito con vista al muro, o el de la paloma de la paz vestida con un chaleco antibalas.

La firma Banksy está en los más increíbles lugares de New York, París, Londres. En esas urbes ha dejado su singular huella, como la del artista que vomita flores, la de la mucama que esconde basura bajo la alfombra o la del dibujante callejero que reza al pie de una catedral grafitada.

Los trabajos del artista urbano resultan contestatarios, subversivos, incómodos para el establishment, con una marcada intención política e influencias de los Ad Jammers, movimiento que deformaba imágenes publicitarias para cambiar su mensaje. “El arte debería confortar a los perturbados y perturbar a los confortables”, ha dicho sobre su obra.

Un estudio de la Universidad Queen Mary de Londres, publicado en marzo de 2016, ya había asegurado que Robin Gunningham, vecino de Bristol, podía ser el artista detrás del seudónimo de Banksy. Pero esa teoría queda ahora descartada, con la indiscreción del dj Goldie, que reafirma la investigación del periodista Williams, quien apuntaba hacia el integrante de la banda Massive Attack.

Horizontum. Banksy, el secreto que ya no importa conocer

En el libro Freedom Through Football: The Story Of The Easton Cowboys & Cowgirls, publicado en 2012,  está la primera fotografía tomada a Banksy en 2001, mientras realizaba un graffiti en Chiapas, México, pero no tiene una definición clara.Su firma artística parece ser un juego de palabras, tomado de la fonética entre el nombre Robin Banks, y robbing banks (robando bancos).

El periodista del diario inglés The Guardian, Simon Hattenstone, se cuenta entre los pocos en entrevistarlo frente a frente. En el diálogo sostenido lo describió como “una mezcla entre Jimmy Nail y el rapero inglés Mike Skinner” y como un “varón de 28 años que se presentó en un par de jeans y una camiseta con un diente de plata, una cadena de plata y un arete de plata”.

Banksy también ha colaborado con organizaciones como Greenpeace y para empresas como Puma y MTV. Trabajos suyos se han vendido en casi dos millones de euros. Por la creciente comercialización de sus dibujos se ha ganado múltiples cuestionamientos como activista social. No pocos han acabado como objetos de merchandising. Pero su estilo ha dejado una estela de imitadores. Se recrean pósters, camisetas, bolsos, calendarios y hasta fundas de cojín con copias de sus pintadas.

La búsqueda de la identidad del artista urbano parece ser un tema que va y viene. Según su exrepresentante Steve Lazarides, unas 15 personas saben quién es y ninguna de ellas revelará la cara real del creador. No obstante, a estas alturas, ese secreto qué importa. Banksy ya lo ha dicho todo.

 

Katia Monteagudo

Katia Monteagudo

Licenciada en Periodismo, de la Facultad de Comunicación de la Universidad de La Habana. Especializada en temas políticos, globales, económicos y sociales, y en el uso de técnicas narrativas, investigativas, manejo de las nuevas herramientas digitales para la búsqueda, procesamiento, publicación y distribución online de información, junto a la capacidad de articular comunidades a partir de estrategias comunicativas 2.0. Dominio de procesos de edición de medios impresos, digitales y en el fotoperiodismo.