Aumenta uso de dinero en efectivo en periodos electorales Aumenta uso de dinero en efectivo en periodos electorales
En las dos últimas elecciones federales (2012 y 2015) se observa un aumento promedio de 33 mil 165 millones de pesos en el flujo... Aumenta uso de dinero en efectivo en periodos electorales
  • Aumento promedio de 33 mil millones de pesos en las dos últimas elecciones federales.
  • Año pico 2012 cuando creció más de 37 mil millones de pesos la demanda de efectivo.
  • Mismo fenómeno ocurriría en elecciones de gobernador, aunque falta evidencia.
  • Financiamiento ilegal de campañas, posible destino del efectivo.

Aumenta uso de dinero en efectivo en periodos electoralesEn las dos últimas elecciones federales (2012 y 2015) se observa un aumento promedio de 33 mil 165 millones de pesos en el flujo de efectivo durante los meses previos a la celebración de elecciones federales, por encima de los flujos de años no-electorales, cifra que llegó a más de 37 mil millones de pesos en la elección presidencial de 2012.

Con base en solicitudes de información y en la revisión de los informes trimestrales del Banco de México (Banxico) de los últimos años, se observa que la demanda de efectivo aumenta durante el primer semestre de los años con elecciones federales, en comparación al resto del año y en comparación a los años sin elecciones. En diversos informes, Banxico ha señalado que existe un “efecto temporal que la celebración de elecciones en nuestro país tiene sobre la demanda de dinero”.[1]

En 2012, año de elección presidencial, el flujo de efectivo aumentó 37 mil 374 millones de pesos de febrero a junio, equivalente a un crecimiento de 5% de M1, que es el flujo de billetes y monedas en circulación en poder del público. El aumento es desproporcionado y sale de los patrones normales de demanda de dinero. Un año antes el flujo había disminuido 2 mil 958 millones de pesos en el mismo periodo y un año después, en 2013, el flujo también disminuyó, ahora en 5 mil 119 millones de pesos. Todo ello sugiere que una porción significativa del aumento del flujo de efectivo en 2012 puede deberse a actividades relacionadas con el proceso electoral.

En 2015, año de elecciones intermedias, el flujo de efectivo creció 28 mil 956 millones de pesos (crecimiento de 3% de M1); un año antes el incremento había sido de 11 mil 459 millones de pesos. Aunque son muchas las variables que intervienen para determinar la demanda de dinero, el aumento de 2015 también muestra un patrón fuera de norma y sugeriría un aumento neto del flujo de efectivo debido a la celebración de elecciones (si se hiciera una simple resta el posible efecto “electoral” sería de más de 17 mil millones de pesos). Esta tendencia a la alza en la demanda de efectivo durante años electorales cae siempre después de junio para volver a aumentar en noviembre.[2]

El año 2009 es el único con elecciones federales en el que el flujo de efectivo disminuyó entre febrero y junio, lo cual podría explicarse por la crisis económica de 2008-2009 en la que toda la actividad económica resultó afectada.

Fuente: Solicitud de información al Banco de México. Billetes y monedas en circulación en miles de pesos, periodicidad mensual de diciembre de 1985 a enero de 2016.

Fuente: Solicitud de información al Banco de México. Billetes y monedas en circulación en miles de pesos, periodicidad mensual de diciembre de 1985 a enero de 2016.

Integralia realiza actualmente un análisis a nivel estatal para verificar el mismo fenómeno: si las elecciones de gobernador se acompañan de aumento de efectivo en los meses previos a la jornada electoral. Algunos datos así lo sugieren. Por ejemplo, en 2010, cuando se celebraron 12 elecciones estatales, tal como ocurrirá este año, el crecimiento promedio mensual de M1 en esas entidades fue de 18%.[3] Un año después el crecimiento en las mismas entidades fue de solo 5% y de 7% a nivel nacional.[4]

Resalta Hidalgo: en mayo de 2010 el flujo de efectivo a partir de retiros bancarios fue de 902 millones de pesos; un año después, ya sin elecciones en puerta, el retiro fue de 626 millones en el mismo mes, una diferencia de 45%.[5]

Los mismos patrones se han observado en otras entidades con elecciones como Quintana Roo, Durango y Tamaulipas.

  • En mayo de 2010, el flujo de efectivo en Quintana Roo fue de 1,206 millones de pesos; en el mismo mes de 2011 fue de 932 millones (una diferencia de 29%).
  • Durango: el monto de retiros bancarios en marzo de 2010 fue de 616 millones y se redujo a 427 millones en marzo de 2011 (diferencia de 44%).
  • Tamaulipas: retiros bancarios en marzo de 2010 de 2,030 millones de pesos, cifra mayor a los 1,414 de marzo de 2011 (diferencia de 44%).

 

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Cabe mencionar que la información a nivel estatal es insuficiente para generalizar el fenómeno. Integralia realizará mayor investigación para analizar el fenómeno en los últimos años, incluido 2016, a fin de detectar patrones más claros por entidad federativa.

Dinero en efectivo, ¿Para qué?

Los incrementos en el flujo de efectivo en periodos electorales pueden dar una pista del volumen de dinero que se usa para financiar campañas de forma ilegal. Aunque la ley ha puesto candados para que las operaciones se bancaricen,[6] muchos gastos de campaña se pagan en efectivo, ya sea porque los fondos provienen de fuentes ilegales (desvío de recursos públicos, donaciones privadas por encima de los topes legales, personas morales e incluso dinero del crimen organizado), o bien, porque se usan para pagar actividades proscritas por ley (cobertura informativa, clientelismo electoral y compra del voto), o bien, para evitar rebasar los topes de gastos de campaña.

La reglamentación electoral permite que los partidos fondeen ciertas actividades mediante pagos en efectivo (por ejemplo, para reconocimiento a personas por actividades políticas durante las campañas, también conocidos como Repaps). Para ello se establecen porcentajes máximos por partido. Según los informes de gastos de campaña de 2012, todos los partidos nacionales erogaron 37.8 millones en efectivo, mientras que el máximo anual que podrían haber gastado ascendía a 258.73 millones de pesos.[7] Si se sumaran los gastos de campañas locales (gobernadores, diputados locales y alcaldes), la cifra podría aumentar pero no superaría algunos cientos de millones de pesos. Ese monto contrasta con el incremento de más de 37 mil millones de pesos en el uso de efectivo en los meses de las campañas electorales.

Para tener una idea de la probable magnitud del uso de efectivo para financiar campañas electorales, se puede comparar el incremento de M1 con el financiamiento público total que reciben los partidos en años electorales. Mientras en 2012 el incremento del uso de efectivo a nivel nacional fue de más de 37 mil millones de pesos, los ingresos legales de los partidos por la vía del financiamiento público en el ámbito nacional y estatal fueron de 8,295 millones de pesos. Eso significa que todo lo que reciben los partidos para gastos ordinarios y de campaña constituye apenas una cuarta parte del posible uso de recursos líquidos que podrían destinarse para actividades electorales.

Nota Metodológica

Se eligieron los estados con elecciones en 2010 por dos razones. Primero, en ese año no existieron elecciones federales que pudieran interferir en el flujo de efectivo, permitiendo analizar el fenómeno a nivel estatal de forma independiente. Segundo, los estados con elecciones en 2010 son los que tendrán elecciones el próximo 5 de junio.

Al utilizar el monto de retiros en cada plaza de los estados, solamente se obtiene una aproximación al monto total de efectivo en circulación en cada estado, no el valor exacto. Además, para comprobar el argumento con mayor solidez metodológica, es necesario controlar por variables como inflación, el efecto de la reforma hacendaria, actividad económica e informalidad laboral; factores que afectan a la demanda de efectivo.

Finalmente, es relevante mencionar que el efectivo que podría emplearse para fines electorales podría tener su origen en otros estados del país sin ser depositado en alguna cuenta del estado con elecciones, lo que impediría que esos montos sean contabilizados en el flujo de retiros en cada plaza estatal del Banco de México en las entidades con elecciones.

 

Boletín de prensa 023

1 de junio de 2016

www.integralia.com.mx

[1] Informes trimestrales del Banco de México, enero-marzo 2015, pág. 35 y  julio-septiembre 2015, pág. 35.
[2] Por una tendencia estacional de fin de año, a partir de noviembre siempre se observa un incremento en la base monetaria hasta enero.
[3] El crecimiento de la base monetaria se midió a partir del monto de retiros por entidad federativa.
[4] Se trata de meras hipótesis porque otras variables intervienen en la demanda de dinero. Un trabajo más acucioso podrá definir el impacto electoral sobre el flujo de efectivo en el ámbito estatal.
[5] Se compara 2010 con 2011 debido a que el crecimiento económico y flujo de efectivo en 2009 dependió en gran medida de la crisis económica global del 2008; utilizar a 2011 como comparación permite aislar en mayor medida el efecto de la crisis en la economía estatal.
[6] El artículo 126 del reglamento obliga a los partidos a pagar con cheque nominativo o transferencia todas las operaciones que rebasen los noventa días de salario mínimo, lo que hoy equivale a 6 mil 574 pesos.
[7] Cálculo hecho con base en el artículo 209 del Reglamento de Fiscalización, vigente en 2012.

La Redacción

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