Administrar: el verbo que ayuda a comprender por qué no se debe gastar de más Administrar: el verbo que ayuda a comprender por qué no se debe gastar de más
Administración. Cuando escuchamos esta palabra, y de manera casi automática, sentimos una especie de rechazo al tema; nuestra cabeza comienza a indagar Administrar: el verbo que ayuda a comprender por qué no se debe gastar de más

Administración. Cuando escuchamos esta palabra, y de manera casi automática, sentimos una especie de rechazo al tema; nuestra cabeza comienza a indagar qué es lo que vamos a responder en caso de verse obligada a dar opiniones de tan escabroso asunto o,  también suele suceder, recordamos que falta mucho para la quincena y que nuestra cartera padece una severa crisis de identidad. Administración no es una palabra tan desagradable como parece, más bien es un hábito, incluso se puede afirmar que es una especie de estado de conciencia que permite al consumidor entender que no siempre es bueno gastar de más o gastar lo que no se gana o no se tiene.

Administrar: el verbo que ayuda a comprender por qué no se debe gastar de másLa gran mayoría de las personas gastan en cosas innecesarias. Nos han hecho pensar que si compramos tal o cual cosa tendremos un estatus u obtendremos un bienestar extra al que, sin darnos cuenta, ya tenemos. Debemos reconocer que no siempre las cosas que adquirimos y por las cuales gastamos nuestros recursos económicos, son cosas indispensables y urgentes. Por desgracia no siempre se gana suficiente para gastar y gastar y, por tanto, suelen llegar las tarjetas de crédito, tramitar algún préstamo a la vecina o tienda departamental; empeñar algo valioso o pedirle prestado a algún familiar. Es ahí cuando justamente debemos pensar en claro y frío y decirnos: bájale dos rayitas a tus deudas, sé inteligente, no te dejes llevar.

El Instituto Nacional de Geografía y Estadística (INEGI) llevó a cabo la Encuesta Nacional de Gastos de los Hogares (ENGASTO) y los resultados más recientes (2012) arrojaron que el gasto de consumo anual promedio fue de $ 38,110 pesos por persona a nivel nacional. Esto se dividió en $ 20,588 en las zonas rurales y $43, 497 en las zonas urbanas. Los principales rubros de gasto fueron alimentos y bebidas no alcohólicas, vivienda y transporte. Un hogar con cabeza de familia con escolaridad media o superior gasta 3.2 veces más que uno con cabeza con primaria incompleta. La conclusión del estudio fue que el promedio de gasto por familia fue de $146,682 durante el 2012. Esto se traduce en 2,265 salarios mínimos anuales, con lo cual para mantener a una familia promedio una persona debería ganar 189 salarios mínimos al mes. Suponiendo que trabaja 25 días al mes el salario mínimo que debería tener para cubrir estos gastos es de 7.5 salarios mínimos diarios; y si además se gasta sin tomar conciencia en lo que se gasta, los resultados pueden ser nada alentadores, pues justamente son esos momentos en los que se observa bastante lejano el día de pago y se comienza a padecer la falta de dinero.

Administrar: el verbo que ayuda a comprender por qué no se debe gastar de más

Para aprender y saber ahorrar, así como para administrar nuestro dinero, es necesaria la disciplina. Sin lugar a dudas, la educación financiera es una de las áreas que más exigen de la disciplina para lograrla, para entenderla y ponerla en práctica. Debemos comportarnos de manera inteligente al momento de que la tentación por gastar llega a nosotros, debemos analizar si lo que adquiriremos es realmente necesario o si mejor destinamos ese recurso para invertir y generar más dinero.

Nos leemos la próxima semana

Javier Villalobos

Javier Villalobos

JAVIER VILLALOBOS es Licenciado en Derecho y especializado en materia financiera, es graduado del Life Underwriter Training Council (LUTCF) postgrado en materia de seguros, postgrado en seguros acreditado por The American College of Bryn Mawr, Pennsylvania y el Instituto Mexicano Educativo de Seguros y Fianzas A.C. Ha colaborado en revistas especializadas en materia financiera como Inversionista, Dinero Inteligente, Esposa Joven y programas televisivos como Diálogos, la barra matutina de Once TV México y en el programa Tiene que ver transmitido por Cadena Tres. Desde el año 2007 participa en el programa de radio Panorama Informativo en la edición dominical de Grupo ACIR y es coautor del libro Finanzas para niños. Ha sido catedrático adjunto en la Universidad Salesiana en la materia de contratos mercantiles. Es responsable de la redefinición del concepto Finanzas personales y de modernizar antiguas creencias financieras para lograr un cambio positivo en la forma como las personas se relacionan con el dinero.