Adiós al “exorcista” mayor Adiós al “exorcista” mayor
William Peter Blaty, autor de la novela “El Exorcista”, guionista, además, de la película con el mismo nombre, murió el pasado 12 de enero... Adiós al “exorcista” mayor

William Peter Blaty, autor de la novela “El Exorcista”, guionista, además, de la película con el mismo nombre, murió el pasado 12 de enero en la localidad de Bethesda, a las afueras de Washington; ciudad, por cierto, que fue escenario de la mejor película de terror de todos los tiempos.

En 1971 fue publicada su primera novela, la que lo catapultaría hasta los primeros lugares entre los libros más vendidos del año. Durante 17 semanas, “El Exorcista” se mantuvo en el primer lugar de las ventas.  Dos años después vino la película, dirigida por William Friedkin, y todo el mundo, literalmente, perdió la cabeza.

Adiós al “exorcista” mayor

Durante su proyección, una ola de psicosis atacó a los espectadores. Se reportaron desmayos, personas que atacaban la pantalla y convulsionados. Un festín colectivo de terrores somáticos que se tradujeron, para descanso de sus realizadores, en la recaudación de 400 millones de dólares. Un éxito sin precedente, si consideramos los funestos presagios que presentó “El Exorcista” durante su realización.

El rodaje de la cinta estuvo marcado por la muerte de dos actores: James McGowran y Vasiliki Maliaros. El primero, quien interpreta al personaje de Burke Denings, murió de gripe antes de filmar el último episodio que grabaría para la película, en el que moriría asesinado a manos de la protagonista, Regan McNail; Maliaros, la madre del padre Damien Karras,  murió el mismo año en que se estrenó la película.

Adiós al “exorcista” mayor

La perturbadora historia de “El Exorcista” está basada en hechos reales. Blaty, se sabe, supo de ella mientras asistía como estudiante a la Universidad de Georgetwon. El episodio real tuvo lugar hacia 1949; tuvo como escenario las ciudades de St. Louis, Missouri y Cottage City, Maryland; cuenta con la participación de nueve sacerdotes y 39 testigos –quienes afirmaron haber presenciado diversos hechos inexplicables-; e involucra a un niño de 13 años con tres nombres distintos –para proteger su identidad-: Robbie, Robbie Manheim o Roland Doe. El poseído.

Según la historia, la familia de “Robbie, Robbie Manheim o Roland Doe” acudió a la Iglesia Anglicana para realizarle un exorcismo; luego de ello, el fenómeno pasó a la jurisdicción católica, y un tal Edward Hughes, sacerdote, lo trasladó, para exorcizarlo, a un instituto jesuita: el Hospital de la Universidad de Georgetown. Años después, Blaty estudiaría ahí.

Adiós al “exorcista” mayor

Además de escritor de historias espeluznantes, Blaty fungió, también, como chofer de un camión de cervezas y vendedor de aspiradoras; además, trabajó en la Fuerza Aérea de Estados Unidos, y en el Servicio de Información de su país, en Beirut, Líbano; quiso ser actor, pero sus ojos azules se lo impidieron. Una historia extraña.

Por paradójico que parezca, Blaty era, también, un convencido católico. En 2012 protagonizó una dura polémica contra su antigua alma mater, la Universidad de Georgetown, por protagonizar ‘demasiados escándalos’. El que más escozor le causó, y el que lo impulsó a anteponer una “denuncia canónica” ante la Arquidiócesis de Washington y el Vaticano, fue protagonizado por la antigua secretaria de Salud y Servicios Humanos en la administración de Barack Obama, Kathleen Sebelius, quien asistió a una entrega de diplomas en la universidad e insistió en el carácter laico del Estado. El lema de Blaty en esa misión religiosa fue: “Para hacer Georgetwon honesta, católica y mejor”

Además de “El Exorcista”, Blaty escribió las novelas “Twinkle, Twinkle Killer Kane”, “Legion”, “Elsewhere”, “Dimiter”, y “Crazy”.


Rodrigo Coronel

Rodrigo Coronel

Periodista y politólogo. Es Licenciado en Ciencia Política por la Universidad Autónoma Metropolitana (Medalla al mérito universitario 2015, por mejor promedio de la generación). Maestrante en Periodismo Político en la Escuela “Carlos Septién García”. Ha escrito en medio digitales e impresos, como columnista y reportero, sobre temas políticos, económicos y culturales. Es conductor radiofónico, desde hace 5 años, en los 94.1 de FM, UAM Radio.