Acabó el periplo del villano veracruzano Acabó el periplo del villano veracruzano
Javier Duarte cayó. El villano favorito de la comarca política mexicana terminó, al fin, su largo periplo como fugitivo a salto de mata.... Acabó el periplo del villano veracruzano

Javier Duarte cayó. El villano favorito de la comarca política mexicana terminó, al fin,  su largo periplo como fugitivo a salto de mata. Fue en Guatemala, en el municipio de Panajachel, departamento de Sololá, donde la Interpol interceptó al ex gobernador de Veracruz. Según parece, un viaje de la familia del político veracruzano –con sus tres hijos y un concuño- alertó a las autoridades policiacas de su domicilio centroamericano.

Las imágenes de su detención han sido difundidas con particular vehemencia por las redes sociales. En ellas, más que preocupado, Duarte luce distendido y  con un gesto incomprensible, sonríe. Así, con el rostro de Duarte como epílogo, termina el tramo de una historia que se fraguó con un gobernador en funciones que, en medio de una entrevista televisiva, anticipó los pasos de su obvia fuga. Una historia, por cierto, con sendos capítulos aun por contar.

El anuncio y los desfalcos

A 48 días de que concluyera su mandato –el 12 de octubre del 2016-, ante las cámaras de Televisa, durante una entrevista con el periodista Carlos Loret de Mola, Javier Duarte anunció: “A raíz de esta situación –las denuncias penales contra su persona y  administración- , es que he tomado la determinación (…) de solicitar al Congreso del estado, licencia para poder separarme del cargo de gobernador del estado”.

Acabó el periplo del villano veracruzano

“Ya es el momento –remató- de poder atender, dar la cara, enfrentar estas denuncias”. Posteriormente a sus declaraciones, Duarte tomó un helicóptero del estado y desapareció físicamente de la palestra pública. No obstante, su presencia se mantuvo vigente en los medios de comunicación a propósito de la orden de aprehensión girada en su contra un día después de haber solicitado licencia a la gubernatura. El 13 de octubre, Duarte fue acusado, formalmente, de los delitos de operación con recursos de procedencia ilícita y delincuencia organizada.

Pese a que las denuncias, sólo entonces, fueron oficiales, sobre Duarte caía una espesa cortina de sospechas. Desde mayo del 2017, el portal de noticias Animal Político había revelado uno de los mecanismos con el que la administración veracruzana había beneficiado a 73 empresas, en los hechos inexistentes, con 431 millones de pesos.

Sin embargo, lo revelado por la investigación periodística era sólo una parte del gran rompecabezas financiero del gobierno de Duarte. De acuerdo con el Servicio de Administración Tributaria (SAT), en operaciones opacas se tienen comprometidos cerca de 3 mil 300 millones de pesos.

Según otros datos, provenientes desde el campo opositor, el desfalco a las finanzas estatales operado por Duarte asciende a los 16 mil millones de pesos.

Duarte, ex priista

No bien se ahondaba el penoso tránsito de Duarte hacia la vindicta pública -luego de que abandonara el cargo de gobernador-, el partido que lo postuló y mantuvo en la gubernatura, el Revolucionario Institucional (PRI), se desentendió de él. Enrique Ochoa Reza, su dirigente nacional, declaró entonces: “exhorto a las autoridades federales a cumplir su responsabilidad para que continúen las investigaciones contra Javier Duarte”.

Acabó el periplo del villano veracruzano

Para este nuevo episodio, Ochoa Reza declaró, a unas horas de hacerse pública la detención de Duarte, que el PRI expresaba “su reconocimiento y respaldo al trabajo realizado por la Procuraduría General de la República, quien en coordinación con diversas autoridades del Estado mexicano y de la República de Guatemala,  lograron la detención del ex priista y ex gobernador de Veracruz, Javier Duarte”.

No fue el único priista de peso que celebró la detención. Alfredo del Mazo, candidato del PRI al gobierno del Estado de México, escribió en su cuenta de Twitter – @alfredodelmazo– lo siguiente: “Mi reconocimiento a la @PGR_mx por la detención de Javier Duarte que refrenda su compromiso y convicción contra la corrupción y la impunidad”.

“Sí merezco abundancia. Sí merezco abundancia”

Así escribió, presuntamente, la esposa de Javier Duarte, Karime Macías, en una libreta hallada entre otras tantas supuestas pertenencias de la pareja. La obsesiva sentencia parecía cumplirse en medio de las obras de arte, sillas de montar y plumas Mont Blanc que le rodeaban.

El hallazgo, hecho público en febrero de este año por la autoridad estatal, abría nuevas rutas en las investigaciones a emprender sobre Duarte, en esta ocasión, protagonizadas por la otrora presidenta del DIF veracruzano (Sistema para el Desarrollo Integral de la Familia), toda vez que en las libretas encontradas se referían, pormenorizadamente, números de cuentas bancarias y relaciones de los bienes acumulados.

Sin embargo, de la autora de las reveladoras líneas aún no se sabe nada.

Por lo pronto, Duarte ha sido capturado y tendrá que ser juzgado.


Rodrigo Coronel

Rodrigo Coronel

Periodista y politólogo. Es Licenciado en Ciencia Política por la Universidad Autónoma Metropolitana (Medalla al mérito universitario 2015, por mejor promedio de la generación). Maestrante en Periodismo Político en la Escuela “Carlos Septién García”. Ha escrito en medio digitales e impresos, como columnista y reportero, sobre temas políticos, económicos y culturales. Es conductor radiofónico, desde hace 5 años, en los 94.1 de FM, UAM Radio.