A mal tiempo, blindar al peso A mal tiempo, blindar al peso
En la madrugada del 9 de noviembre ya era un hecho que Donald Trump sería el presidente número 45 de los Estados Unidos de... A mal tiempo, blindar al peso

Ante la incertidumbre, nuestras fortalezas

En la madrugada del 9 de noviembre ya era un hecho que Donald Trump sería el presidente número 45 de los Estados Unidos de América, pero desde horas antes -a las 18:45 del martes 8-, el mercado cambiario internacional del peso mexicano frente al dólar había comenzado a vaticinar el triunfo del republicano.

Al amanecer del día postelectoral, por las calles de la gran Ciudad de México se sentía en las opiniones de las personas incertidumbre y tristeza por el futuro económico de nuestra nación y  la situación de los connacionales en el país vecino.

La misma perplejidad callejera estaba también en las bolsas financieras del mundo.  La primera onda de choque negativo fue la caída de las bolsas asiáticas, siendo la de Japón (Nikkei 225)  la de mayores pérdidas. Al cierre de la jornada quedó en –5.36%.

A mal tiempo, blindar al pesoGran parte de las monedas del mundo también sucumbían a la incertidumbre por el triunfo de Donald Trump. El peso mexicano sería el de más pérdidas, con un 13% de depreciación frente al dólar.

En el cuadro 1 podemos observar una muestra del cierre de las bolsas financieras internacionales, a dos días de las elecciones en Estados Unidos. Se puede ver que las bolsas latinoamericanas han sido las de mayores pérdidas y la de México la más golpeada.  Mientras que en Europa, el balance promedio resultó favorable, excepto para España e Inglaterra. Para esta última, con balance negativo mínimo.

Las dos economías más grandes de Asia, China y Japón, igualmente tuvieron pérdidas. Los nipones fueron los más impactados, aunque a la siguiente jornada se recuperaron y el balance de esos dos días cerró en terreno positivo.

Rusia y Estados Unidos fueron las dos únicas bolsas que se mantuvieron en el terreno positivo. Los inversionistas en los dos países vieron provechoso el triunfo de Trump. Para el caso de los rusos resultó conveniente por las declaraciones del magnate de eliminar las sanciones impuestas por parte de Estados Unidos y por la búsqueda de un mayor acercamiento bilateral.

Aunque al principio hubo un choque negativo en las bolsas internacionales, finalmente éstas volvieron a la calma en el balance promedio de los dos días siguientes a la elección. Excepto las bolsas de América Latina.

Peso/dólar: El pronóstico del triunfo

A las 18:45 del 8 de noviembre, cuando el tipo de cambio peso/dólar tuvo un punto de inflexión en su comportamiento, comenzó la carrera de depreciación del peso mexicano. Los inversionistas iniciaron sus apuestas en contra de nuestra moneda, con la perspectiva del triunfo del republicano. En ese momento el tipo de cambio era de 19.1960 pesos/dólar. A las 22:45 la cotización llegó a su punto más alto, siendo de 20.74 peso/dólar. En ese momento ya casi era un hecho, Trump había ganado las elecciones. (ver gráfico 1)

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El tipo de cambio durante toda la campaña se había comportado como un índice de confianza de la probabilidad de triunfo o derrota de Hillary Clinton/Donald Trump. Si el peso se apreciaba era porque los inversionistas veían una mayor probabilidad de que ganara la candidata demócrata. Si se depreciaba era por lo contrario. Al final, el tipo de cambio terminó siendo un índice de mayor confianza que las encuestadoras para pronosticar el resultado final de la carrera por la Casa Blanca.

Trump y sus posturas

Durante toda su campaña Donald Trump enunció las principales acciones que haría si llegaba a ser presidente. Entre éstas las que más afectaría a la economía y finanzas de nuestro país serían:

1.-Deportaciones masivas de migrantes ilegales.

2.-La construcción de muro fronterizo.

3.-Bloquear remesas o un impuesto muy alto al envío.

4.-Salirse del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) y aumentar los aranceles en un 35%.

5.-Impuestos a las empresas estadounidenses que despidan trabajadores para externalizar a otros países su producción.

Los efectos en la economía mexicana ante las posturas de Trump

El miércoles 9 de noviembre, siendo un hecho el triunfo de Trump, muchos analistas nacionales e internacionales hacían énfasis en lo catastrófico que iba ser para México la investidura del republicano como mandatario norteamericano.

Estados Unidos representa el 80% de nuestras exportaciones y con el dinero que recibimos podemos pagar los insumos y deuda que tenemos en dólares. Por ejemplo, del total de alimentos que consumimos el 43% lo compramos en el mercado internacional y esas compras en su mayoría la hacemos en dólares.

Si Trump decide que Estados Unidos se salga del TLCAN con México e impone un arancel del 35%, esto podría provocar la caída de nuestras exportaciones y la capacidad de comprar los productos del exterior que consumimos. También repercutiría en nuestro crecimiento económico, basado en las ventas hacia el exterior. Si la economía comienza a crecer menos, o incluso a decrecer, eso provocaría un mayor desempleo.

Ahora, si comienzan a deportar a nuestros connacionales y al llegar aquí no encuentran muchas oportunidades de trabajo, esto presionaría aún más al índice de desempleo actual, sumando una posible disminución del envío de remesas.

La imposición de un impuesto o bloqueo a las remesas sería el mayor y más rápido impacto negativo al bolsillo de los mexicanos. Según Trump las usarías para pagar el muro fronterizo que ha prometido construir entre los dos países. Esto sería algo muy grave, ya que muchas familias y localidades del país sobreviven con ese dinero.

De enero a septiembre del año en curso, las familias mexicanas han captado por medio de las remesas 20 mil 047 millones de dólares. A un tipo de cambio promedio de 18.52, esa cantidad de dólares se convierten en 371 mil 257 millones pesos. Esta cifra resulta mayor a los ingresos que obtenemos por exportación de productos petroleros, que -dentro del mismo lapso y tipo de cambio- la cifra es de 247 mil 204 millones de pesos. Es decir, tenemos mayores ingresos del exterior por parte de nuestros connacionales, que de nuestro sector estratégico petrolero.

Ante este escenario, sólo podemos pensar en lo peor para el futuro económico de nuestra nación. No obstante, Trump es un empresario y sabe muy bien que vivimos en una economía globalizada. Nosotros necesitamos de Estados Unidos,  como ellos de los mexicanos.

La importancia de México para Estados Unidos

México resulta muy importante para los estadounidenses, ya que existe una gran red de producción-consumo entre los dos países. Desde que entró en vigor en 1994 el TLCAN hasta septiembre de este año, los ingresos acumulados de Estados Unidos por las exportaciones a nuestro país, son de 3.031 billones de dólares. Tan sólo de enero a septiembre de este año, el valor ha sido de 172 mil 044 millones de dólares. (Ver en el gráfico 2 los ingresos obtenidos por parte de Estados Unidos por sus exportaciones a nuestro país de 1994 a septiembre del 2016).

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Con datos de la Secretaría de Relaciones Exteriores tenemos que “México es el segundo socio comercial de Estados Unidos y el primer destino de las exportaciones de California, Arizona y Texas, y el segundo mercado para otros 20 estados. Aproximadamente seis millones de empleos en Estados Unidos dependen del comercio con México”.

Y no olvidemos la nada despreciable cifra de inversiones mexicanas en activos en Estados Unidos la cual suma, desde 2003 a 2015, la cantidad de 326.9 millones de dólares.

Si Trump impone un arancel del 35% a los productos mexicanos, esto provocaría un aumento en el costo de muchas de las manufacturas que se utilizan para su producción, lo cual impactaría en un alza de precios y una disminución del poder adquisitivo. También los productores verían disminuir sus ganancias.

Si México igual cerrara sus puertas, esto afectaría a muchos empresarios de los tres estados donde somos el primer destino de sus exportaciones, así como a los de los 20 estados que somos su segundo mercado.

Si el nuevo presidente de Estados Unidos decretara de manera rápida su salida del TLCAN, tendría a muchos empresarios en su contra. Trump se enfrentaría a la realidad del gran intra-comercio de nuestros dos países. Pero eso sí, debemos prepararnos porque habrá una renegociación del TLCAN.

México 2017: El peso ante el dólar

No hay duda de que a México le esperan tiempos de incertidumbre, los cuales afectarán a nuestra economía. El primer indicador –como lo estamos viendo en la actualidad-  será el tipo de cambio. Varios analistas están pronosticando que para el 2017, podría ubicarse en el rango de los 22 a 25 pesos por dólar. Ya que no sólo está la incertidumbre provocada por Donald Trump, también la probabilidad de un alza en la tasa de interés por parte de la Reserva Federal (Fed), que induciría a una mayor depreciación de nuestra moneda.

Ante ese escenario, tanto el Banco Central (Banxico) como la Secretaría de  Hacienda y Crédito Público (SHyCP) tienen diferentes herramientas para estabilizar el tipo de cambio. Recordemos que al siguiente día de las elecciones de Estados Unidos, el gobernador de Banxico, Agustín Carstens, y el secretario de Hacienda, Antonio Meade, dieron una conferencia conjunta en la que valoraron la situación de inestabilidad de los mercados, así como el comportamiento de nuestra moneda frente al dólar. Aseguraron que México estaba preparado para un escenario adverso, aunque al momento no habían tomado ninguna decisión.

Entre las herramientas que puede utilizar Banxico para estabilizar el tipo de cambio está el alza de la tasa de interés, subastar dólares en el mercado cambiario, aumentar la línea de crédito con el Fondo Monetario Internacional (FMI). Recordemos que nuestro país tiene un alto nivel de reservas internacionales, por el monto de 175.1 mil millones de dólares, más los 86 mil 200 millones de dólares de la línea de crédito por parte del FMI.

Muy seguramente Banxico estará evaluando utilizar varias herramientas que usó para estabilizar el peso frente al dólar, durante la crisis financiera del 2008. Además podría volver a utilizar las operaciones de swaps de tasas de interés con instituciones de crédito, lo cual permitiría cambiar la estructura de riesgo de nuestro mercado financiero interno y aumentar la capacidad de operación de los participantes del mercado en una situación de alta volatilidad. Si Banxico reacciona de manera oportuna para estabilizar el tipo de cambio, el rango de la depreciación de nuestra moneda sería menor a lo pronosticado por muchos analistas.

Como nación nos esperan grandes retos durante el 2017, pero nuestras fortalezas e ingenio nos ayudarán a encontrar las mejores soluciones. Nuestra historia está llena de difíciles momentos, pero hemos salido adelante. Por algo estamos entre las 20 mayores economías del mundo.

Fuente:

Bloomberg

Banco de México

Census.gov

Fondo Monetario internacional

Investing

 Google Finance

Secretaria de Relaciones Exteriores

Leonel Carranco Guerra

Leonel Carranco Guerra