4º Informe de Gobierno: una buena idea, una mala ejecución 4º Informe de Gobierno: una buena idea, una mala ejecución
El nuevo formato desplegado por la Presidencia de la República el pasado 1 de septiembre, a propósito de la presentación del 4º Informe de... 4º Informe de Gobierno: una buena idea, una mala ejecución

El nuevo formato desplegado por la Presidencia de la República el pasado 1 de septiembre, a propósito de la presentación del 4º Informe de Gobierno, es uno de los casos donde la estrategia es buena, pero la táctica es mala, una buena idea pero mal llevada; así lo declaró en entrevista para Horizontum, Fernando Gutiérrez, académico de número de la Academia Mexicana de la Comunicación.

“En términos generales (el Informe de Gobierno) –explicó Gutiérrez- no aporta nada nuevo; aparecieron los temas que se sabía tenían que aparecer. Yo creo que, más bien, en términos generales la percepción es negativa por los asuntos que se descubrieron después del Informe”, esto en relación con las revelaciones hechas por algunos medios de comunicación  que ubicaban entre los asistentes al evento a jóvenes presuntamente simpatizantes del Partido Revolucionario Institucional, o que laboran como funcionarios de la administración federal.

Al respecto, el académico refirió que “si se les escapó, pues mal hecho, mal cuidado, porque fue identificado rápidamente por los medios informativos y eso le restó toda la credibilidad en cuanto a la autenticidad del formato; si fue con intención, pues mal ejecutado aún más, porque finalmente se acabó la magia, se reveló el hecho. Eso, para el gobierno, que además ahorita atraviesa por una mala situación (…), esto en específico y cómo se llevó a cabo, no me parece que haya generado una percepción positiva”.

En contraste con lo que finalmente resultó de la nueva forma de presentación del Informe de Gobierno, Gutiérrez destacó que para resultar efectivo un formato así, era necesario que se “(percibiera) como algo auténtico, y no he escuchado ninguna persona que pueda validar eso, de hecho he escuchado todo lo contrario; no se percibe como un evento auténtico, sino forzado, controlado, que rompe con el objetivo. Si esto se hubiera percibido al revés, como se pretendía, pues hubiera sido muy benéfico: el poder enfrentar a las nuevas generaciones, en cuanto a situaciones que le aquejan y preocupan”.

4º Informe de Gobierno: una buena idea, una mala ejecución

A lo largo del evento, expresó Gutiérrez, no se dieron “réplicas, en las que se pudieran haber metido y eso, insisto, le da otra percepción al evento; algo que pudo haber sido bien canalizado, bien evaluado, como una cuestión novedosa más positiva, se convirtió en algo negativo, no se aprovechó la oportunidad”.

Cambiar las percepciones

Sobre la política comunicacional de la actual administración, Gutiérrez afirma que esta “debiera modificarse porque últimamente no ha funcionado. Hay que recordar que este gobierno inicia con una percepción muy positiva, tanto en el nivel nacional como en el internacional, y que con el paso del tiempo, sobre todo en estos dos últimos años, se ha ido deteriorando fuertemente; entonces, debiera de haber un cambio de rumbo en términos de la política comunicativa, una vuelta de timón para poder regresar, si es que aún es posible (…) a retomar los niveles de aceptación que tenía cuando recién comenzó (la administración)”.

Desde su perspectiva, el gobierno mexicano debería llevar a cabo “la instalación de una nueva política de comunicación, muy diferente a lo que se plantea, porque ha sido, desde la perspectiva general, fallida; errores que resultan evidentes ante los ojos de cualquier persona, el más reciente: la visita del candidato del Partido Republicano, Donald Trump, un error que no debió permitirse”.

Una nueva política comunicacional para el Gobierno mexicano “(Debería de) identificar claramente las debilidades y enfocarse en las oportunidades que hay, porque efectivamente hay oportunidades que no han sido explotadas, como el tema de la reforma educativa, que se ha ido por la parte negativa de las consecuencias (…), y no se ha combatido con información precisa y oportuna sobre lo positivo”.

Donald Trump 1 – México 0

En relación con la perspectiva comunicacional de la visita de Donald Trump a México, ocurrida un día antes de que se presentara el 4º Informe de Gobierno, Gutiérrez sostiene que “a quien más le benefició la visita de Donald Trump, fue a él mismo, para propósito de su campaña; a quien dejó muy mal parado fue, por supuesto, al gobierno mexicano y al país”.

4º Informe de Gobierno: una buena idea, una mala ejecución

“Podría haberse evitado –resalta el académico-, porque no teníamos la necesidad de invitar a un personaje, a un candidato que ha atacado de diversas formas al país. Vaya, si no hubiera venido, la gente no lo hubiera extrañado (…). No causa extrañeza que haya venido, por supuesto que para él era muy efectivo, porque fue algo como ‘fui y les dije a los mexicanos esto, para que les quede claro’, un acto como de valentía de su parte”.

De hecho, Gutiérrez sostiene que la crisis interna y externa detonada por el suceso podría empeorar: “Si no viene la candidata (Hilary Clinton), resulta que el único que vino, y vino a burlarse, pues fue este candidato (…), entonces todavía puede ser más negativo”.


Rodrigo Coronel

Rodrigo Coronel

Periodista y politólogo. Es Licenciado en Ciencia Política por la Universidad Autónoma Metropolitana (Medalla al mérito universitario 2015, por mejor promedio de la generación). Maestrante en Periodismo Político en la Escuela “Carlos Septién García”. Ha escrito en medio digitales e impresos, como columnista y reportero, sobre temas políticos, económicos y culturales. Es conductor radiofónico, desde hace 5 años, en los 94.1 de FM, UAM Radio.