400 años de historia del Quijote 400 años de historia del Quijote
Uno de los libros más leídos en el mundo después de la Biblia es El ingenioso Hidalgo Don Quijote de la Mancha, siendo de... 400 años de historia del Quijote
Cortesía del Museo Franz Mayer.

Cortesía del Museo Franz Mayer.

Uno de los libros más leídos en el mundo después de la Biblia es El ingenioso Hidalgo Don Quijote de la Mancha, siendo de los títulos con más cantidad de bibliografía en su haber, este texto ha sido traducido a casi todos los idiomas del mundo.

¿Qué imaginamos cuando escuchamos el nombre de Don Quijote de la Mancha? ¿al caballero de la triste figura o al ingenioso hidalgo? Los lectores asiduos a esta magnífica obra catalogada como el inicio de la novela moderna, podrán crear en su imaginación el Quijote de su preferencia y qué mejor manera de traerlo a nuestras mentes que celebrar el 400 aniversario luctuoso de su autor Miguel de Cervantes Saavedra asistiendo a la muestra que exhibe ejemplares originales en las vitrinas de la biblioteca del Museo Franz Mayer en la Ciudad de México.

Allí existe una de las colecciones más importantes a nivel latinoamericano y mundial sobre las publicaciones realizadas en torno al Ingenioso Hidalgo. Más de ochocientas ediciones diferentes, de distintos años y lugares conforman uno de los acervos que más de una biblioteca internacional quisiera tener.

Este año, a 400 de la muerte de uno de los escritores de lengua castellana más famosos del mundo, el museo exhibe estas piezas de gran valor histórico y bibliográfico, por lo que Horizontum habló con Miriam Velázquez Martínez, jefa de biblioteca del museo, para dar una referencia de la muestra.

Cortesía del Museo Franz Mayer.

Cortesía del Museo Franz Mayer.

Cuando uno entra al majestuoso edificio ubicado en la Avenida Hidalgo, del Centro Histórico, los olores de las estancias del museo transportan en el tiempo, recreando todo lo que ha acontecido durante muchos años en su interior. La biblioteca, no es la excepción. Ahí, entre el piso de madera y las vitrinas perfectamente ordenadas, podemos apreciar el gusto que tuvo el coleccionista que da nombre al recinto por resguardar piezas invaluables, tanto cervantinas como de otros géneros.

Franz Mayer, coleccionista, financiero, fotógrafo, floricultor y filántropo nacido en Alemania en 1882 y residente en México a partir de 1905, tuvo una pericia financiera estupenda que le hizo tener los recursos necesarios para adquirir obras de gran valor, por ejemplo las 739 distintas ediciones del Quijote en 13 idiomas con múltiples tamaños y estilos de impresión, número de libros que aumentaría con el tiempo por adquisición del museo.

Los libros que se exhiben son ediciones que salen a la luz por primera vez, nunca antes los habían expuesto, como por ejemplo el primer Quijote de 1605 y otras novelas como Numancia, Los trabajos de Persiles y Segismunda, escritas también por Cervantes. De igual forma está la segunda edición publicada en Valencia, de seis que se imprimieron en la península ibérica. La primera traducción inglesa de 1612, de la cual se conocen tres ejemplares en todo el mundo, uno en Barcelona y otro en el Museo Británico.

La edición en croata, que es la primera para niños. También se puede apreciar la primera impresión mexicana hecha en 1833 por Mariano Arévalo en 5 volúmenes acompañados de grabados. Y dos ediciones originales de Gustave Doré.

La primera edición holandesa, que es la que comienza a incluir grabados y, a partir de ella se empiezan a imprimir Quijotes con imágenes. La primera edición de la Real Academia de la Lengua de 1780 en la que se contrató a los mejores grabadores de la época, creándose una edición de lujo. Uno de los ejemplares más extraños que resguardan por su antigüedad y por rareza es uno en tamaño de 7 por 5 cm.

Cortesía del Museo Franz Mayer.

Cortesía del Museo Franz Mayer.

Todas las obras han sido inventariadas por el Banco de México, por la importancia de la colección, tanto cultural como económica, ya que contiene muchos libros que prácticamente en la actualidad son imposibles de conseguir. Además ADABI de México, ayudó a recuperar algunas ediciones del Quijote que estaban en malas condiciones: el museo ingresó el proyecto con ellos, quienes pusieron la mano de obra y el recinto artístico el dinero.

Pero el acervo no se ha estancado con el tiempo, el museo continúa coleccionando ejemplares, que antes de su ingreso está obligado a verificar el estado de conservación, si trae hongos, que no tenga insectos, importancia de la obra, si son ediciones de los centenarios o por idiomas que no tienen catalogados. “Nosotros continuamos con el gusto de Franz Mayer, ya que a él le gustaba enseñar a sus visitas en casa los ejemplares que la colección albergaba, nosotros hacemos lo mismo cuando hay eventos especiales o con los investigadores” manifestó la jefa de biblioteca. “Trabajamos de la mano con el área de conservación y restauración para proteger estos materiales, revisar la humedad y temperatura, manejarlos con guantes y tomarlos de la cabecera (o parte superior del lomo) cuando los agarramos del librero.

Cuando se le preguntó sobre la importancia a nivel mundial de este resguardo bibliográfico mencionó que esta colección del Franz Mayer es una de las más importantes en Latinoamérica por su antigüedad, sin embargo también se debe reconocer el trabajo realizado por el Tec de Monterrey campus Guanajuato, el cual tiene una colección muy importante aunque no es tan extensa, la Biblioteca Nacional de la UNAM, que resguarda varias ediciones, además de que en España hay muchos acervos importantes.

Cortesía del Museo Franz Mayer.

Cortesía del Museo Franz Mayer.

Esto le recordó que el Centro Cervantino de Alcalá de Linares, se acercó al personal del museo porque no tenía unas ediciones de algunos ejemplares de la primera impresión hecha con grabados, colección que acumuló hasta 20 volúmenes. Por lo que ellos crearon el Banco de Imágenes del Quijote (http://www.qbi2005.com/) donde participan bibliotecas de todo el mundo, entre ellos México, a través del Franz Mayer y la UNAM, con el fin de mantener contacto y acervo visual, con aquellas instituciones que logran adquirir nuevas publicaciones.

Al preguntársele cuáles son las piezas más consultadas, Miriam Velázquez respondió que la impresión de 1605, la mexicana, la de Gustave Doré y las más recientes impresiones porque no requieren tantos cuidados, además de la comentada por Carlos Pellicer.

También es importante saber que una primera catalogación fue llevada a cabo por Lúdovik Osterc, cervantista de la UNAM, originario de Liubliana (de la otrora Eslovenia-Yugoslavia) quien describió las piezas que forman esta colección del museo concretando su trabajo en la publicación de un libro, el cual está a la venta en la librería del recinto a un costo accesible.

Datos curiosos: 1) Existen falsos Quijotes, varias ediciones en distintos idiomas, algunas de ellas con el seudónimo de Avellaneda, quien comete algunos errores en la historia, errores que en la segunda parte que escribe Cervantes, en 1615, se burla de él y sus equívocos. 2) Tener un libro con detalles de las tres rutas que recorrió el Quijote. 3) Algunas ediciones que muestran que las versiones inglesas fueron las primeras en darle honor a Cervantes, las españolas lo hicieron después.

Cortesía del Museo Franz Mayer.

Cortesía del Museo Franz Mayer.

 

Esta magnífica exposición estará hasta el 31 de diciembre de este año.  Vale la pena darse una vuelta a la biblioteca y admirar estos ejemplares inigualables de la obra más representativa escrita en nuestro idioma.


Diana López

Diana López

Comunicóloga y etnohistoriadora. Se ha desempeñado como promotora cultural independiente, RP para editoriales y eventos culturales. Fue coeditora web en la sección cultural del periódico Reforma y paleógrafa del Archivo General de la Nación. También ha sido asesora pedagógica de fomento a la lectura. Oficio que mejor la define: mochilera.